Editorial Generación Z, un reto


  • Facebook (Compartir)
  • Tweetea!
  •  

L as personas que estarán terminando la universidad cuando conmemoremos el aniversario 200 de nuestra Independencia ya están entre nosotros. Pertenecen a lo que se conoce como la generación Z, término con el cual se designa a quienes han nacido, entre 1994 y 2004.

Son a quienes llamamos digitales nativos, porque nacieron cuando ya estaban plenamente desarrolladas las TIC que deslumbraron a la generación de sus abuelos, y que se instalaron en la vida de sus padres. Para sus abuelos, los nuevos medios fueron una irrupción; para la generación Z, una posibilidad de simbiosis en la cual han participado plenamente.

Los niños y jóvenes de la generación Z se sienten cómodos utilizando teléfonos inteligentes, Ipads y computadoras. Sus exigencias en cuanto a conectividad son mayores que las de las generaciones anteriores y para ellos las actividades normales están entreveradas con las que realizan a través de los medios electrónicos y así, estudian, socializan y se divierten simultáneamente, y por diversos medios y tienen más amigos virtuales que reales. Han presenciado el poder de las redes sociales para difundir y formar opiniones y hasta para tumbar gobiernos.

Se podría esperar que una generación así tenga unos rasgos estables, sobre los cuales habría que investigar para hacer afirmaciones rigurosas. Pero se puede también hacer reflexiones razonables. ¿Son tecnodependientes? La ansiedad que muestran cuando no tienen acceso a conectividad, da pie a la pregunta. Estos niños y jóvenes exigen inmediatez. Quieren altas velocidades. Respuestas inmediatas. ¿Le habrá ocurrido algo a su capacidad para esperar? Han experimentado innovaciones tecnológicas con cada vez menos tiempos de maduración: la Internet, el Ipod, Facebook, los teléfonos celulares, los teléfonos inteligentes, que les han permitido traer en el bolso una computadora. Esto podría haberlos hecho más adaptables al cambio. Viven en medio de un confort superior al que conocieron otras generaciones ¿Los hará esta circunstancia más centrados en sí mismos y quizá más narcisistas? Coincide su vida escolar con una tendencia que lleva ya varios años. La autoridad tradicional de los maestros está en cuestión, lo cual unido al hecho de que han practicado la enseñanza con sus mayores desde que tenían 5 años, los hace singulares.

Con o sin relación con las TIC hoy se ve más emprendimiento que hace un par de décadas, lo cual lleva a pensar que estos niños tendrán más el espíritu emprendedor y menos el de empleado. Y mayor sensibilidad a problemas globales como la contaminación.

Cuando estos niños empiecen a llegar al mercado de trabajo, plantearán a las empresas serios desafíos sobre los cuales convendría formular planes de acción. La inclinación a la inmediatez podría convertirlos en colaboradores impacientes que no estuvieran dispuestos a esperar por la promoción. Podrían venir con unas destrezas singulares distintas de las del resto del personal, quienes podrían sentirse amenazados. El diseño de los puestos que van a encontrar en las empresas sigue más el principio de la especialización que el de la multitarea, brecha que habría que resolver. Como motivadores valorarán un teletrabajo divertido, basado en información, con metas claras, cercanas y renovables, horarios flexibles y un ambiente de trabajo con amplias libertades.

Las empresas tendrán que innovar en muchos aspectos. Si quieren reclutar, tendrán que ir a redes sociales. Y encontrarán que en ellas se sabe todo sobre la empresa, no solo lo que ella quiere que se sepa. Los jefes deberán enfatizar en el coaching. La tediosa reunionitis deberá transformarse mediante reuniones virtuales, cortas, precisas, sin convidados de piedra. Habrá de explotarse la capacidad de formar redes. Quizá se variarán las formas de remuneración, enfatizando más en resultados y se practicará más la participación de muchas personas en las ganancias de la empresa. La iniciativa en las empresas no partirá desde la cúpula. La gestión del conocimiento tendrá que ser plenamente abordada: blogs, redes, crowdsourcing, con piezas de información del tamaño adecuado… ¡Nunca un libro! ¿Cuál será la respuesta de las empresas ante este desafío? Bien harían en asumirlo desde ahora.

Sostenbilidad y financiamiento