OPINIÓN

La importancia de generar empleo en Costa Rica


  • Facebook (Compartir)
  • Tweetea!
  •  
  • Imágenes

En el mundo de hoy existe un gran debate sobre la prioridad de las políticas económicas en cuanto al control de la inflación y la generación de empleo.

Sin duda, la inflación es el impuesto más regresivo pues no distingue nivel socioeconómico, sexo, religión ni ocupación y relativamente afecta más a los sectores de más bajos ingresos, en el tanto que una inflación alta y descontrolada reduce el poder de compra de los salarios de la población.

LEA TAMBIÉN: Desempleo sigue estancado y participación laboral se reduce en 3,3 puntos

Sin embargo, hay consenso en la actualidad, ya sea por efectividad de las políticas monetarias o bien, por los cambios en la matriz energética de los principales países demandantes de petróleo así como por la caída en la demanda de productos commodities , los niveles de inflación se mantienen en niveles históricos sumamente bajos, llevando incluso a algunos economistas a señalar situaciones de deflación o estancamiento.

En el caso particular de nuestro país, los niveles de inflación actuales son menores al 1% o incluso negativos, a tal extremo que las metas u objetivos de inflación señalados por el Banco Central están muy lejos de los datos reales e incluso, en el último reporte de competitividad del Foro Económico Mundial, por primera vez en nuestra historia, ocupamos la primera posición en niveles de inflación baja junto con Suiza y Estados Unidos.

En lugar de vanagloriarnos de este gran logro, como lo han hecho algunos, señalando que somos la ‘Miss Universo’ del mundo en inflación, deberían encenderse todas las señales de alerta, pues en nuestro criterio, se le fue la mano a nuestro Banco Central de Costa Rica (BCCR) en casarse solamente con la inflación y no darle ninguna prioridad a la reactivación económica y la búsqueda del pleno empleo que el mismo artículo 2 de su ley le encomienda.

ADEMÁS: Empleo que Costa Rica genera es insuficiente para impulsar desarrollo social

Tal es el olvido, no solamente de esta administración, sino de años pasados, que ni siquiera en el Programa Macroeconómico del Banco Central se le dedica espacio a un tema del empleo, que es tan relevante para nuestra población.

En la Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco) y, en particular, en el sector agrícola ese no es el caso.

Nuestra preocupación de todos los días es más bien, cómo logramos hacer crecer más nuestras empresas, intensivas en mano de obra, para dar más oportunidades de salarios y bienestar social de las familias costarricenses.

En ese sentido, de acuerdo con las últimas estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) y de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), en el país existe una población ocupada de 1.970.000 (un millón novecientos setenta mil) personas, de las cuales un 76% son asalariadas y un 24% son trabajadores independientes.

Del total de asalariados de Costa Rica, un 60% se generan por la empresa privada, un 14% en entidades autónomas y Gobierno Central, un 13% de trabajadores laboran por cuenta propia, un 8% son asegurados voluntarios, un 4% lo es por convenios especiales y un 1% trabaja en oficios domésticos.

El sector agrícola genera el 12% del empleo asalariado y el 15% del empleo independiente del país.

230.000 personas obtienen su sustento diario de actividades agropecuarias; de ellas, un 72% se encuentran en las zonas rurales del país y un sorprendente 98% de las empresas que operan en este sector son micros, pequeñas y medianas.

En cuanto a los patronos agrícolas, son 6.300 empresas activas que generan empleo, la mayoría en Alajuela (32%) y una cifra similar en Puntarenas, Guanacaste y Limón, precisamente las zonas más afectadas por el fenómeno del desempleo y sobre todo en poblaciones jóvenes y de mano de obra no calificada.

Asimismo, del empleo total generado en Costa Rica, en los últimos ocho años, aproximadamente un 10% se ha originado en el sector agrícola.

Sin embargo, esto podría ser mucho mayor. Un dato reciente del sector bananero indica que si el país hubiese aumentado el nivel promedio del ritmo de las naciones competidoras, se hubiesen sembrado 15.000 hectáreas adicionales de banano dando 100.000 nuevas oportunidades de empleo en ese sector.

Nuestro gremio seguirá luchando y presionando a los gobiernos y autoridades a fin de que sean más proactivos en la generación de incentivos y la promoción de actividades agrícolas, pues es un hecho que no puede haber flagelo más destructivo, para la unión y paz familiar, que el fantasma del desempleo, el cual parece asomarse cada vez más en Costa Rica, por la pérdida de competitividad respecto de países cercanos que son nuestros competidores.

NOTA: La autora es Presidente de la Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco).

Sostenbilidad y financiamiento