El proyecto TCM y el impacto ambiental


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Cuando nos escogieron para hacer el Estudio de Impacto Ambiental (EsIA) de la Terminal de Contenedores de Moín (TCM), en el Centro Científico Tropical supimos que estábamos frente a un gran reto, por la complejidad y dimensión de la obra. Hoy, a nueve meses de iniciada la construcción, es claro que el EsIA, el seguimiento y monitoreo ambiental de este proyecto, son los más amplios y especializados que se hayan hecho en Costa Rica.

Un conjunto de más de 20 profesionales nos involucramos en este proceso, representando campos del conocimiento tales como oceanografía, biología marina, hidrología, geología, sociología, economía, y muchos más. Se preparó una “línea base” acerca de Moín que permitió conocer las condiciones ambientales en la zona como nunca antes se había hecho y constituye una fuente de información importante para la toma de decisiones en el futuro.

Luego, el proyecto demostró ante Setena su viabilidad ambiental tras un minucioso proceso en el que se consultaron más de 30 instituciones, incluidas la Universidad de Costa Rica y la Universidad Nacional, el Minaet, AyA y el INVU. La primera parte de este proceso fue el Estudio de Impacto Ambiental (EsIA) que requirió 18 meses de trabajo. Se recibieron más de 400 observaciones que fueron incorporadas en la evaluación. La TCM es por mucho el proyecto aprobado que más revisiones, opiniones y comentarios tiene en un expediente de viabilidad ambiental. Esta fase incluyó también la consulta ciudadana, con acciones de divulgación y análisis desde finales del 2011, contemplando tres audiencias públicas, un censo de población de Moín, entrevistas a líderes comunales e institucionales y dos encuestas a la población de Limón.

El EsIA de la TCM es un documento técnico sólido, detallado y profesional. Sus resultados indican, según la matriz de evaluación utilizada por Setena, que la TCM es viable desde el punto de vista ambiental. Obtiene una calificación de 198 puntos positivos, sin considerar el plan de mitigación y compensación que los eleva a más de 3000. Hay que recordar que la evaluación de impacto ambiental, incluye también a las personas y los beneficios socioeconómicos que pueda generar el proyecto. Visto en perspectiva, el impacto ambiental es moderado cuando se compara con los beneficios en términos de desarrollo humano de la población. Más aún, cuando se agrega la dimensión estratégica nacional.

Plan de gestión

El otro pilar importante en el tema ambiental es el Plan de Gestión Ambiental (PGA) que se ejecuta en la actualidad. Este plan incluye actividades de monitoreo, medidas de mitigación y compensación que se agrupan en varios programas. Incluyen calidad del aire y del agua, manejo de las comunidades marinas, fauna terrestre, aseguramiento de impactos positivos, reforestación y conservación del patrimonio arqueológico. En total, tenemos más de 23 proyectos en marcha, cada uno con medidas e indicadores precisos.

El PGA incorpora además acciones específicas solicitadas por Setena en sus diferentes resoluciones y todo está respaldado por una Declaración Jurada de Compromisos Ambientales y lo que es, posiblemente, la mayor garantía ambiental en Costa Rica, que equivale al 1% del valor total del proyecto.

En relación a las inspecciones, en primera instancia, el proyecto cuenta con 8 responsables ambientales, quienes de forma continua dan seguimiento a la evolución del proyecto. Todos están debidamente inscritos en sus colegios profesionales y en Setena.

El grupo de profesionales a cargo de la sostenibilidad de la TCM incluye ingeniería ambiental, oceanografía, ingeniería de costas, ingeniería de puertos, biología marina, ingeniería civil, sociología y geología. Este equipo está dedicado de forma permanente a garantizar el cumplimiento de los compromisos ambientales, verificar que se implemente el Plan de Gestión Ambiental, y se cumpla la legislación. Este equipo tiene presencia permanente en el proyecto y rinde exhaustivos informes mensuales a Setena, que son públicos y están disponibles para cualquier persona.

Además, al menos cada tres meses, la Comisión Plenaria de Setena ha visitado y supervisado constantemente el cumplimiento de los compromisos ambientales y las actividades del proyecto. Por su parte, el Departamento de Auditoría y Seguimiento (ASA), también de Setena, visita mensualmente y sin previo aviso el sitio de construcción.

Adicionalmente, está prevista la conformación de la Comisión Mixta de Monitoreo y Control Ambiental (Comima), con participación de la comunidad, la Municipalidad, la División Marítima del MOPT, el Consejo Nacional de Concesiones y una supervisora. Dicho órgano se encuentra en el proceso de nombramiento de los miembros por parte de las autoridades.

A la fecha, el proyecto ha cumplido todos los requerimientos de las instancias competentes. Hubo una única prevención y que se corrigió rápidamente: la reubicación de un rótulo para que fuera visible desde todos los ángulos. Incluso en el ámbito jurídico se ha demostrado reiteradamente el cumplimiento de la responsabilidad ambiental del proyecto. Se han afrontado más de 80 procesos administrativos, apelaciones, recursos de amparo, recusaciones y medidas cautelares, y todas han resultado favorables para APM Terminals, en su condición de concesionario de la obra.

Todo lo realizado es, sin duda, un esfuerzo necesario para garantizar un buen desempeño ambiental del proyecto TCM en un país en el que se valora el ambiente. Mi compromiso, y el del resto de especialistas del equipo, es con un desarrollo económico sostenible que permita crear más oportunidades para las personas, protegiendo nuestros recursos naturales y el ambiente, y administrándolos inteligentemente.

Sostenbilidad y financiamiento