Por:  6 noviembre, 2016
 Bicsa: un buen banco para Costa Rica
Bicsa: un buen banco para Costa Rica

Como brazo financiero propiedad de bancos estatales costarricenses, el Banco Internacional de Costa Rica (Bicsa) debió celebrar el pasado 15 de setiembre sus 40 años de fundación.

Para sus autoridades administrativas que día a día se esfuerzan para mantener el banco sano y consolidar su reputación y capacidades, el hito llega en un momento difícil.

Aunque para muchos no parece haber nada que celebrar, para el comercio exterior costarricense se trata de un hito relevante.

 Bicsa: un buen banco para Costa Rica
Bicsa: un buen banco para Costa Rica

Creado visionariamente a partir de una iniciativa de directores y administradores del Banco Nacional de Costa Rica (BNCR) para contar con capacidades en el Distrito Financiero de Panamá y, desde ahí captar y brindar crédito a clientes de empresas costarricenses a fin de fomentar la exportación de bienes y servicios nacionales, hoy Bicsa cuenta también con licencia plena en Estados Unidos –en el Estado de la Florida–, operaciones en las plazas centroamericanas y alianzas para ir más allá.

El Banco fue el instrumento que permitió a empresas e instituciones nacionales contar con crédito durante los difíciles años ochenta y con el BNCR, jugó un rol central en la solución del problema de impago de la deuda externa, que permitió a Costa Rica regresar al Sistema Financiero Internacional.

Una progresiva recomposición de su capital societario hace que hoy sea propiedad compartida de BNCR y del Banco de Costa Rica (BCR).

La toma del control mayoritario por parte del BCR significó su relanzamiento –nueva estrategia, nuevas autoridades administrativas, cierre de “un expediente de la FED” que ponía en riesgo la licencia de operación en Estados Unidos– y un crecimiento de su patrimonio, de su cartera de crédito y de sus ingresos por servicios, reflejados en mejores indicadores de eficiencia operativa incluso, que los de sus propietarios.

En el argot financiero Bicsa es un “banco boutique ”, valorado por su especialización a la banca de negocios y al comercio exterior, la calidad de servicio y sus redes de relaciones bancarias y de negocios.

A raíz de la crisis financiera del 2008 y la ralentización de la demanda en Norteamérica y Europa, la Junta Directiva del BCR hizo que Bicsa volviera a sus orígenes: servir como un brazo financiero para fomentar las exportaciones del país, función conocida como de ExImBank –o banca de exportaciones e importaciones–.

La lógica es sencilla: mientras la banca nacional presta a los productores nacionales para producir bienes exportables, Bicsa capta recursos externos para dar crédito a los compradores externos de esos bienes y servicios.

Así, en una alianza virtuosa, se integran capacidades locales e internacionales para apoyar la actividad exportadora nacional, motor económico de un país pequeño. Así, Bicsa debe tener capacidades para operar en las plazas exportadoras significativas.

Espero que, superados los nublados de estos días, la junta directiva del banco y las de sus dos bancos socios, retomen la iniciativa de preservar y fortalecer a Bicsa, como un buen banco que saque provecho y esté al servicio del comercio exterior costarricense.