Por:  22 abril

Después de un periodo de 84 años en que se mantuvo un monopolio de seguros, Costa Rica toma la decisión, en agosto de 2008, de abrir la competencia del mercado asegurador mediante la aprobación de la Ley Reguladora del Mercado de Seguros (Ley 8.653).

A nueve años de su apertura existen elementos que evidencian el logro de competencia efectiva. Existen en el país 13 sociedades de seguros, 28 corredoras, 97 operadores autoexpedibles y transfronterizos y más de 2.500 agentes registrados como agentes o corredores de seguros.

Esta pluralidad en los participantes, da cuenta de la transformación que ha experimentado el sector. Muestra de ello, es la evolución del agente de seguros hacia corredor de seguros, intermediario especializado que da soporte a las corredoras.

Creatividad e innovación también se revelan en la gama de productos a disposición del público. A diciembre de 2016, se tenían cerca de 664 productos registrados y según información de la Superintendencia General de Seguros (Sugese), el crecimiento en el último año fue de 4,2% respecto del mismo periodo de año anterior.

Esto refleja cómo algunos nichos que no estaban servidos cuentan hoy con opciones de cobertura, en ramos tan diversos como agrícola y pecuaria, viviendas y otros. Para el caso de seguros personales, se brindan coberturas en accidentes, salud y seguros de vida, sin menoscabo de las que hasta la apertura habían existido por parte de los seguros solidarios.

Dicha profundización y variedad difícilmente se presentan en un entorno de monopolio.

El regulador

Con la apertura del mercado de seguros se crea también la Sugese, según se establece en la Ley Reguladora del Mercado de Seguros su objetivo general es “velar por la estabilidad y el eficiente funcionamiento del mercado de seguros, así como entregar la más amplia información a los asegurados. Para ello, autorizará, regulará y supervisará a las personas, físicas o jurídicas, que intervengan en los actos o contratos relacionados con la actividad aseguradora, reaseguradora, la oferta pública y la realización de negocios de seguros”. (Artículo 29, Ley 8.653).

El beneficio del consumidor es y debe ser el eje central de la regulación, y la superintendencia ha tenido retos importantes en el establecimiento de regulaciones y normas con base en estándares regulatorios, en procura no solo de proteger los derechos del consumidor sino en la búsqueda de garantizar las condiciones de competencia efectiva en el mercado y sus participantes, el logro de dichos objetivos se traducirá en mayor bienestar.

El balance de resultados da cuenta de que el mercado asegurador presenta las características de un mercado de competencia monopolística, en un marco de supervisión que ha permitido que exista disponibilidad de información, impulsada principalmente por los requerimientos de la Sugese.

Desde el punto de vista del bienestar, esto permite que los consumidores de servicios financieros sean conocedores de sus derechos y de sus deberes y alienta la competencia, diferenciación y eficiencia en las empresas participantes.

Entre los retos importantes que persisten de cara al futuro están una mayor inclusión financiera, con particular énfasis en el tema de microseguros, profundización de la cultura de seguros en el consumidor y garantía de solvencia de las compañías de seguros con apropiados esquemas de gestión de riesgos.

El impulso a estos ejes redundará en un mayor beneficio social para Costa Rica.