Por:  15 febrero, 2014

Los miembros del Consejo de Administración del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) formulamos la más vehemente protesta contra las manifestaciones que hiciera el entonces candidato a presidente de la República por el Partido Frente Amplio, José María Villalta, consignadas en EF, en la edición 955, del 20 enero del 2014.

Se transcribieron manifestaciones de Villalta que resultan absolutamente inexactas, desconocedoras del caso del Conavi y hasta injuriosas. El excandidato indicó : “En el caso del Conavi, la idea es eliminar esa junta directiva, todo ese montón de pegabanderas ganando dietas injustificadamente…”. Sobre el particular, manifestamos:

1) Ninguno de los que conformamos el Consejo de Administración, somos “pegabanderas”, de forma tal que su uso peyorativo tratándose de los suscritos, amén de irrespetuoso, evidencia ignorancia. Si hubiera indagado, el señor Villalta, tendría claro que los siete miembros somos profesionales, con una amplia carrera administrativa o en su defecto de amplia carrera en el sector privado.

2) Seis de los siete miembros percibimos dietas pero quien ejerce la presidencia, es decir el señor Ministro de Obras Públicas y Transportes, no lo hace, todo ello conforme a lo prescrito en la respectiva Ley.

3) A lo expuesto debemos agregar que quienes percibimos “dietas”, lo hacemos por un monto irrisorio, si se compara con las dietas que sí perciben los miembros de juntas directivas de otros órganos colegiados. Nos gustaría saber si el señor Villalta tiene un estudio comparativo de las dietas que percibimos (por ley) los suscritos en comparación con las que se perciben en otros órganos, porque de la transcripción que hemos hecho de parte de las declaraciones dadas a EF, pareciera carecer de esa información.

4) También nos parece de gran “ligereza” la manifestación del señor Villalta que alude a ganar dietas “injustificadamente”, cuando bastaría con consultar el número de sesiones y su duración para darse cuenta de dos realidades: a) Que el número máximo de sesiones a celebrar percibiendo dietas es de ocho por mes –conforme a la Ley–, y más bien realizamos alrededor de 11 seseiones al mes, es decir, cuando menos dos o tres sesiones de más celebramos, sin recibir por ello suma alguna; b) Que cada una de estas sesiones suele durar cinco o más horas.

Como puede ver el señor Villalta, la situación es bien diferente de como la relata (o imagina) en el Conavi y bien lejos estamos de ser un “montón de pegabanderas” o de que ganamos dietas “injustificadamente”.

5) Invitamos al señor Villalta a pedir las actas de las sesiones y ver la cantidad de temas que resolvemos a diario, siendo nuestro único propósito que el Conavi sea un órgano muy ejecutivo y apegado a derecho.

Solicitamos enfáticamente al señor José María Villalta que rectifique sus manifestaciones.