Por:  19 octubre, 2013

A pocos meses de las elecciones presidenciales del 2014-2018, la Cámara Costarricense de la Construcción (CCC) citó a los distintos candidatos a la silla presidencial para expresarles los temas de interés para el sector construcción y las problemáticas que deben ser atendidas por el próximo mandatario que represente a nuestro país.

Costa Rica poco a poco ha ido creciendo e ineludiblemente esto ha complicado más su gestión como país, pues esperamos con los mismos procesos y herramientas, realizar más y mayores compromisos. A todas luces esto no es posible, es necesario remozar la gestión y las herramientas.

Desde la CCC, hemos realizado propuestas en diferentes temas de actualidad nacional, como lo es la infraestructura vial del país.

Hace dos años, se creó el Grupo Consenso para el Rescate de la Red Vial Nacional que, junto a otras instituciones como el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme, de la UCR), el Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos de Costa Rica (CFIA), la Unión de Cámaras de la Empresa Privada (Uccaep), la Cámara de Consultores en Arquitectura e Ingeniería (CCAI) y la Asociación de Carreteras y Caminos de Costa Rica (ACCCR), hemos presentado propuestas concretas para resolver problemas graves en materia de infraestructura vial nacional.

Frentes abiertos

Como representante de este sector puedo expresar que el próximo gobierno tendrá a su cargo mucho frentes abiertos en infraestructura, no solo en carreteras (tanto nuevas, remodelación de las actuales, como el mantenimiento adecuado de estas) sino también en puentes, generación eléctrica a precios razonables, suministro y tratamiento del agua y muelles, entre otros.

Para ello, la CCC se pone a disposición de los candidatos para que puedan conocer la situación de nuestra infraestructura, y puedan considerarla en sus programas de trabajo, y, que incluso, encuentren a las personas idóneas para desarrollarlos en una eventual administración, y así se disminuya sustancialmente los tiempos de ajuste entre una y otra administración.

Por supuesto, no debe dejarse de lado los principios básicos de nuestro país que han probado tener una fuerza muy importante, desechando proyectos por no contar con la transparencia idónea en su gestión.