Por:  8 julio

En la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos (Aresep) además de definir una tarifa para la prestación de servicios públicos, buscamos brindar señales e incentivos para promover el buen uso de los recursos, estimulando la eficiencia, el ahorro, la calidad y la innovación, tanto en los prestadores de servicios públicos como por parte de los usuarios.

Los servicios públicos regulados son esenciales para todas las actividades de la sociedad, por ello, se ha reglado su prestación, mediante normas técnicas, criterios de calidad, metodologías tarifarias, procesos de información y participación social, en donde la ARESEP busca lograr un balance entre: proteger al usuario definiendo una tarifa justa y verificando la calidad en la prestación del servicio público, por una parte, y por otro lado, asegurar el equilibrio financiero de los prestadores asignándoles tarifas que permitan cubrir los costos estrictamente necesarios para brindar servicios de calidad. Concilia intereses en conflicto, busca equidad para el usuario (tarifa y calidad), además de dar los recursos suficientes a los prestadores.

La regulación económica y técnica de servicios públicos debe brindar las señales para incentivar la eficiencia y la innovación tanto a prestadores y usuarios para promover la sostenibilidad, la competitividad y calidad de vida de la sociedad.

En ese contexto, mediante la Intendencia de Energía, la Aresep ha iniciado un proceso de reestructuración de la tarifa residencial de electricidad, que pueda adaptarse a las buenas prácticas internacionales y con ello contribuir a la eficiencia y ahorro de la electricidad; junto a ello propiciar una mayor equidad y sostenibilidad ambiental.

Actualmente, el sistema eléctrico del país cuenta con un pliego tarifario en el sector residencial que consta de dos bloques de consumo, el primero llega hasta 200 kWh de consumo por mes y el otro para consumo superior a ese valor. Las mejores prácticas internacionales recomiendan contar con más bloques y definir cada uno de ellos con base en criterios técnicos que contribuyan por una parte a fomentar el uso eficiente de la electricidad, brindar más equidad y hacer más transparente el sistema tarifario.

La tabla que acompaña este artículo muestra los elementos fundamentales de la propuesta.

Tabla con datos de propuesta de reforma a tarifa eléctrica residencial.
Tabla con datos de propuesta de reforma a tarifa eléctrica residencial.

Como se observa, se establecen cinco bloques tarifarios que representan 20% del consumo de energía, mientras que el número de usuarios es distinto en cada bloque y, para cada distribuidora, los aportes al ingreso son distintos para cada una de ellas. Es importante ver que la propuesta asigna distintos valores por kWh según distribuidora en cada bloque. Puede observarse como el bloque 1 en la Junta Administrativa del Servicio Eléctrico Municipal de Cartago (Jasec) está comprendido entre niveles de consumo de 0 y 200 kWh, mientras que para Coopesantos este bloque estaría comprendido entre un consumo de 0 y 150 kWh.

Asimismo, se asigna un costo fijo distinto en cada empresa y bloque dependiendo de las características de consumo de las poblaciones que atiende cada distribuidora. Así por ejemplo, en el caso de la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH) el costo fijo del primer bloque ascendería a 1.276 colones, mientras que para el bloque de usuarios de mayor consumo, este cargo sería de 7.264 colones. Por otro lado, en esta misma empresa el cargo variable por consumo de energía sería de 37,5 colones por kWh en el primer bloque, mientras que el bloque 5 pagaría un importe de 82,5 colones por kWh.

Alcances

La reestructuración tarifaria del sector residencial permitirá:

1. Establecer bloques de consumo diferenciados según las características de cada empresa distribuidora del país y los perfiles de consumo de sus abonados.

2. Establecer gradas en la tarifa de manera que a mayor consumo mayor sea el costo, de esta forma el total de la energía consumida se paga al precio del bloque de consumo, incentivando con esto el uso eficiente de la electricidad para bajar de bloque o mantenerse en el que se está.

3. Definir un cargo mínimo que será afinado permanentemente mediante la Contabilidad Regulatoria. Este cargo será proporcional al consumo que tenga cada bloque y distribuido según el número de usuarios.

4. Mantiene el equilibrio financiero de las empresas distribuidoras. Se trata de un rebalanceo del pliego tarifario.

5. El 65% de los usuarios se concentran en los dos primeros bloques de consumo, esto representa alrededor de un millón de usuarios, quienes menos consumen y quienes mantendrán o tendrán rebajas en facturas eléctricas mensuales. Para estos consumidores, las rebajas en su factura podrían oscilar entre ¢3.393 y ¢5.735, así como entre un 20% y 36% de la factura, dependiendo de la empresa distribuidora que les suministre electricidad. Para un consumo promedio nacional de 210 kWh, las rebajas podrían oscilar entre ¢1.111 y ¢2.397, dependiendo de la distribuidora.

6. Proporciona estímulos para el ahorro y uso eficiente de la energía por parte de los usuarios. Los usuarios de bajo consumo tomarán medidas para mantenerse en dichos bloques tarifarios o ubicarse en inferiores, mientras que quienes tengan alto consumo de electricidad ubicados en los bloques 4 y 5, busquen mecanismos para disminuir el consumo mediante ahorro, mejora de la eficiencia de los electrodomésticos y formas alternativas de abastecimiento de electricidad.

En la Aresep trabajamos para que la regulación tenga un impacto positivo en el desarrollo, de manera que los servicios públicos sean prestados de forma eficiente, eficaz, sostenible y con sensibilidad social y ambiental.

Los instrumentos regulatorios con que cuenta la institución se usan con el objetivo de beneficiar al interés general. Con este fin se lleva a cabo una evaluación permanente de estos instrumentos para que se adapten a la evolución tecnológica, las necesidades e intereses de los usuarios. Este es el caso del suministro de agua potable para el cual la Aresep estudia realizar una reestructuración tarifaria que incentive el ahorro y el uso racional de los recursos.

El autor es Regulador General en Aresep.