Por:  21 octubre

Esto lo escuché hace poco: “Si Lehman Brothers hubiesen sido Lehman Sisters no se habría dado la devastadora crisis financiera del 2008”.

Más allá de lo provocador en esta hipotética afirmación, lo cierto es que existe evidencia que muestra que empresas con mayor participación de mujeres en su dirección son más prudentes, mejor gestionadas y más rentables. Según la organización Catalyst, empresas con tres o más mujeres en sus juntas directivas tienen hasta un 84% más de retorno en ventas sobre aquellas donde solo hay hombres.

Desafortunadamente, en América Latina, la presencia de la mujer en altos niveles gerenciales y en juntas directivas es limitada.

De acuerdo con el Reporte Woman in Business 2017, el 48% de las empresas de la región no tienen mujeres en la alta dirección, y en los casos que sí, únicamente ocupan el 20% de los puestos directivos (vis a vis un 25% a nivel mundial). Esto lo evidencia también el 2016 Catalyst Census, al afirmar que las juntas directivas de las 500 empresas de S&P, por ejemplo, solamente tienen un 21,2% de mujeres.

En Costa Rica, pese al notable avance en equidad de género, sigue existiendo una enorme brecha a nivel de liderazgo empresarial. Según Laura Bonilla de la Cámara de Exportadores de Costa Rica, pese a representar un 63% de los graduados universitarios, solo un 28% de los puestos gerenciales en el país son ocupados por mujeres.

Estas brechas desafortunadamente persisten en otras áreas de la sociedad.

Una que es preocupante es la escasa participación de las mujeres en las ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en ingles). Para Sandro Solezzi de la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde), los datos muestran que en Costa Rica, solo una de cada tres mujeres se gradúa en carreras vinculadas a estas ramas del saber.

Si hubiesen sido Lehman Sisters…
Si hubiesen sido Lehman Sisters…

Esfuerzo concertado

Espontáneamente, es improbable que estas brechas se cierren, especialmente en el corto plazo. De allí que son clave las políticas públicas, así como las iniciativas privadas y de la sociedad civil que promuevan mayor presencia de la mujer en estos sectores que muestran déficit. Ello no solo desde un enfoque de derechos, sino por su impacto económico y la competitividad de empresas y países.

Por ello, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha venido apoyando en la región las agendas de género y diversidad, promoviendo la participación de las mujeres en posiciones de liderazgo y en funciones tradicionalmente desarrolladas por hombres como los sectores de infraestructura y STEM. Esto se está promoviendo no solo en las operaciones que financia, sino también, a lo interno predicando desde casa, donde entre otras metas se busca que al menos el 40% de los puestos ejecutivos de la institución estén ocupados por mujeres, un objetivo que está muy próximo a ser conseguido.

Recientemente, el BID lanzó en todo el continente la campaña 100% Comprometidos con la Equidad de Género, que busca promover la participación femenina en los programas de desarrollo y dar a conocer muchas de las historias que se generan en los proyectos e iniciativas que financia el Banco, que muestren el liderazgo de mujeres a cargo de roles históricamente llevados por hombres.

Como parte de esta iniciativa, el 21 de octubre el BID en Costa Rica, junto con aliados clave como Sulá Batsú, el MIT Media Lab, la Fundación CRUSA, el Centro para la Sostenibilidad Urbana, el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones, el Instituto Tecnológico de Costa Rica y Naciones Unidas, se apoyó la I Hackatón Femenina Centroamericana, en la que participaron más de 200 estudiantes de colegios y universidades urbanas y rurales de Costa Rica, Guatemala, República Dominicana, Nicaragua, Honduras y México.

El tema de esta Hackatón fue cómo enfrentar los principales problemas que amenazan la calidad de vida en las ciudades. Este evento inédito, promueve la participación de mujeres jóvenes que están a la vanguardia tecnológica para aplicar su experiencia y conocimientos en la solución de problemas concretos y cotidianos, con toda la frescura y pasión de sus ideas.

Nos entusiasma pensar que iniciativas como esta contribuyan a cerrar las brechas en sectores de STEM en nuestros países, y que inspiren e impulsen a más mujeres a proponer soluciones a problemas concretos que nos afectan como la movilidad urbana, el uso de los espacios públicos y el manejo de residuos.

Fidel Jaramillo es el representante del Banco Interamericano de Desarrollo en Costa Rica.