Por:  27 diciembre, 2014
Un reportaje “equilibrado”
Un reportaje “equilibrado”

Con relación al reportaje titulado “Reforma da músculo a sindicatos desgastados”, aparecido en la edición anterior de El Financiero (EF), del 22-28 de diciembre de 2014, y considerando que fuimos entrevistados a petición directa de dicho medio de comunicación, nos pareció importante dejar indicado nuestro pensamiento.

Para ello, nos basamos en lo que nos indicó uno de los coautores, el distinguido periodista Gerardo Ruiz Ramón, de que en el asunto de la Reforma Procesal Laboral (RPL), EF estaba buscando un enfoque “equilibrado” del tema, pese a su pertenencia al Grupo Nación, emporio mediático líder en la oposición a la RPL.

Créannos, ustedes, que si no hubiera sido por la propia indicación de don Gerardo sobre tal esfuerzo periodístico de “equilibrio” de parte de EF a propósito de la RPL, no habríamos generado esta reacción, pues hubiésemos considerado “natural” e “ideológicamente correcto”, un enfoque periodístico noticioso con semejante titular.

Empero, semejante titular no deja lugar a dudas de que lo que menos tiene es “equilibrio”.

Por ello es que afirmamos que los suscritos nos merecemos una “cajita blanca”, al creerle a don Gerardo (en la mañana del pasado jueves 18 de diciembre y en la propia sede de la ANEP, en la cual le recibimos), cuando nos habló de un “equilibrio” en el enfoque sobre la RPL de parte de EF.

El postítulo, “Cambio procesal laboral fortalece a organizaciones que en los últimos 23 años, representan a una porción cada menor de trabajadores”, también hace gala del concepto de “equilibrio” que maneja EF.

Evidentemente, tratándose de la primera plana de semejante semanario y del público, altamente especializado y corporativo que lo lee, el famoso “equilibrio” de EF expresa un pensamiento antisindical duro, puro y simple.

En la página 4, luego de repetir el “equilibrado” titular de “Reforma da músculo a sindicatos desgastados”; se complementa con la frase “Amenaza a servicios esenciales y mayor flexibilidad en llamado a huelga son la nueva vitamina gremial”.

Nuevamente aflora el esfuerzo de “equilibrio” de EF, pero con una carga ideológica adicional, de lo que ya hemos empezado a llamar “macartismo antisindical”: los sindicatos “amenazamos” los servicios esenciales; ahora tenemos más “flexibilidad” para hacer huelgas (es lo “único” que sabemos hacer), y la RPL, por tanto, es una “vitamina” para “amenazar” y para “holgar”. Nada más antisindical y con menos “equilibrio”.

Vámonos a los cuatro rostros que aparecen en la indicada página 4: un sindicalista, un historiador y dos empresarios (ambos del mismo gremio corporativo).

¿Cuál es la relación del historiador y “exdiputado de izquierda” con el sindicalista? Entre el pensamiento de ese historiador y el nuestro, existe una enorme diferencia de tiempo, de espacio y conceptual. Ni él es sindicalista, ni nosotros somos historiadores. Los otros dos de la foto, sí son lo mismo: empresarios.

La intención ideológica de “subliminar” sindicato con izquierda no podía ser más “equilibrada”. Para equilibrar de verdad y ya que ustedes sacaron dos fotos del mismo gremio empresarial y hasta de la misma sigla, ¿no debieron sacar las fotos de los dos representantes de la ANEP que hablamos con don Gerardo?

Por cierto, la foto del sindicalista (Albino Vargas) no es la que el propio señor periodista tomó en la sede de la ANEP.

¿Qué pasó? ¿Resultó mejor, “subliminalmente” hablando difundir una imagen frunciendo el ceño, a modo de expresión “brava”, “confrontativa”, que la que le brindamos a don Gerardo, en la sede de la ANEP?

Ahora bien, si entramos de lleno en el reportaje, el esfuerzo de “equilibrio” informativo de EF en el caso de la RPL, podría nominarse para algún premio periodístico en materia de libertad de expresión.

Comprendiendo bien los problemas de espacio de un medio de comunicación de tanta excelencia y especialización como lo es EF, si continuáramos el análisis del reportaje elaborado por don Gerardo y por don Alejandro Fernández Sanabria, ocuparíamos también, dos páginas completas.

Sabemos que no es posible pero tenemos la capacidad para desmenuzar, frase por frase y párrafo por párrafo, la peculiar ética de EF cuando habló de “equilibrio”.

No obstante, finalmente, puntualizamos lo siguiente: Los datos numéricos de representatividad sindical son controversiales; tanto por el contexto sociohistórico omitido, así como por las especiales características y connotaciones represivas para la acción sindical en el sector privado de la economía. Adicionalmente, las cifras con base en los datos del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), ameritarían una auscultación mucho mayor.

Segundo: Fuimos bastante extensos en ofrecer nuestra interpretación, incluso con datos del Estado de la Nación, del contexto sociopolítico en el que se da lo de la RPL. De nada valió nuestro esfuerzo. El “equilibrado” reportaje solamente perseguía asociar la RPL a “amenazas” a los servicios esenciales, a huelgas “a lo loco” y a la “vitaminización” de “sindicatos desgastados”.

Tercero: Nos sentimos agredidos cuando en el reportaje se dice que todos los esfuerzos realizados por la corriente sindical que representamos, efectuados durante muchos años, tratando de generar un sindicalismo de nuevo tipo, con propuesta y de cara a la ciudadanía, es porque se “intenta desviar la mirada del país”, para que no se repare en “sus defectos” (los del sindicalismo).

Si en alguna vez futura EF nos decide tomar en cuenta, con gran gusto les volveremos a atender; solamente que la “cajita blanca” que nos ganamos creyendo en el “equilibrio” informativo la tendremos frente a nuestros ojos.

Colaboró con este artículo, Rafael Ángel Mora, directivo de ANEP.