GRANJA OSTRÍCOLA PUNTA CUCHILLO

Contracorriente, mujer fundó empresa de cultivo de ostras en su comunidad

El negocio se ubica en Punta Cuchillo, en Paquera de Puntarenas y se encuentra en etapa de crecimiento. 



  • Facebook (Compartir)
  • Tweetea!
  •  
  • Imágenes

Alexandra Peralta Vásquez es originaria de Punta Cuchillo, en Paquera de Puntarenas, y según su percepción y experiencia -por los años que ha vivido allí- las posibilidades de que una mujer se convierta en empresaria en esa zona son mínimas, si se compara con otros lugares del país.

¿A qué se debe esto?

“Donde nosotros estamos ubicados es un lugar alejado, donde las oportunidades de trabajo específicamente para una mujer casi que le puedo decir que son imposibles. Ahí una mujer lo que tiene que hacer es nada más como cocinar y ver los chiquitos, porque ese es el patrón”, lamenta Peralta.

A pesar de esto, ella quería desafiar ese molde y tener su propia empresa. También deseaba que su familia contribuyera en su negocio y que su papá pudiera separarse de la actividad de la pesca artesanal, que es la principal en el sitio.

Con sus conocimientos en el campo marino (pues estudió manejo de recursos marinos) decidió abrir una empresa de cultivo de ostras, que fundó hace ochos años y que se llama Granja Ostrícola Punta Cuchillo.

Este negocio familiar vende las ostras vivas (lo cual implica que el producto es fresco) a diferentes restaurantes de Escazú.

El año pasado, la empresa fue galardonada en la competencia de negocios Yo Emprendedor, en la categoría de lucro de un negocio en crecimiento.

Peralta sintió que el premio fue, de cierta forma, un reconocimiento para su comunidad.

“Tengo la sensación de que ahí (en la competencia) mucha gente se dio cuenta de que Paquera existe. Cuando mencionaba 'Paquera', 'Punta Cuchillo', la gente decía: 'Uy, pero, ¿de qué está hablando?'", recuerda la empresaria de 42 años, quien también trabaja en la Estación de Biología Marina de la Universidad Nacional (UNA).

¿Cómo funciona el cultivo de ostras?

Primero, se debe obtener la semilla de ostra del laboratorio de la Estación de Biología Marina de la UNA, ubicado en Puntarenas.

Luego de que se adquiere la semilla, esta se aclimata y se siembra o coloca en bolsas.

Para el cultivo en el mar se usa el sistema de long line, que es una línea de alrededor de 100 metros de largo. En cada metro y medio de esa línea, se colocan lo que se conocen como linternas.

La linterna es una estructura de malla con unos aros de alambre, que tiene cuatro pisos diferentes. En cada piso se pone una bolsa de siembra con las ostras.

Estas linternas se mantienen suspendidas en el agua, no pueden tocar el fondo del mar para no ser alcanzadas por depredadores.

Cada ocho días se le debe dar mantenimiento a la siembra, lo cual incluye labores de limpieza y eliminación de depredadores, si los hubiera, y un tratamiento especial.

El proceso de cultivo dura entre 10 meses y un año.

Luego de ese espacio, se logra tener un lote de ostras, que finalmente se depuran y se alistan para la venta.

La comercialización se da en restaurantes de la provincia de San José y de Escazú. También hay otros clientes que compran para el consumo personal.

 

Planes

En el tiempo que tiene de funcionar, la empresa ha podido darle trabajo a pobladores de la zona en actividades de limpieza y mantenimiento del producto, en el transporte de los lotes de ostras y para el desarrollo del equipo de trabajo.

El plan de la empresaria es emplear a mujeres del sitio y capacitarlas para la elaboración del equipo que se ocupa en el cultivo de ostras: linternas, bolsas de siembra, y líneas donde se colocan las linternas.

Esto contribuirá a que surjan empresarias como ella y que, poco a poco, se rompan las barreras de acceso a trabajos que van más allá de la pesca o de realizar actividades del hogar. Es decir, habría diversificación.

La empresa pretende seguir creciendo pues, de acuerdo con la propietaria, en el país cada vez más personas consumen ostras.

Actualmente, cuentan con 240 linternas que producen las ostras y requieren tener el doble de ellas.

Al mes, la empresa produce 4.000 ostras, aunque en algunas épocas –como diciembre- han vendido hasta 16.000.