SOSTENIBILIDAD

Pelletics incursiona en el mercado de energía alternativa con pellets hechos de madera

Desde el 2010, esta pequeña empresa ofrece pellets, un combustible alternativo hecho a base de desechos de madera que poco a poco van ganando terreno en el país


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Juan Sauma y Jorre Valaert Praet, de Pelletics, se han sumado a los esfuerzos por construir un futuro más sostenible y promueven un cambio en las empresas industriales que consumen búnker, diesel u otros combustibles fósiles para alimentar sus calderas y secadores.

Desde el 2010, esta pequeña empresa ofrece pellets, un combustible alternativo hecho a base de desechos de madera que poco a poco van ganando terreno en el país.

Esta reciente tecnología ha sido adaptada por empresas como Bridgestone, Cemex, Ganaderos Industriales Costarricenses, el hotel Marriott y el hotel Real Intercontinental.

Los pellets de Pelletics son hechos de desechos de madera que se recogen de aserraderos nacionales y plantaciones en renovación. Con un adecuado tratamiento, los restos de madera se comprimen hasta crear pequeños trozos de material, que al quemarse producen energía de biomasa.

Además de ser un combustible alternativo, considerado -según Sauma- carbono neutro a nivel mundial, el producto permite aprovechar materiales que de lo contrario se desecharían y generar ahorros en las empresas.

"Hay un gran potencial en cosas que hoy se ven como un desecho pero que pueden ser aprovechados y hasta generar empleo. Todo está cambiando muy rápido y los desechos van a dejar de existir", afirma el joven empresario, quien invita a otros emprendedores a incursionar en nichos de mercado de bajo impacto ambiental.

Emprendimiento verde

La idea del negocio inició en 2007, cuando Sauma estudiaba en República Checa y comenzó conversaciones con Jorre Valaert, su socio belga. "Los pellets estaban poniéndose de moda en Europa y empezamos a hacer un estudio en Costa Rica de oportunidades para aprovechar los desechos madereros de los aserraderos", recuerda Sauma.

Al ver que el proyecto tenía viabilidad, decidieron instalar una planta en San Carlos, donde había una mayor concentración de aserraderos y una cercanía con plantaciones de naranja y otras cosechas, las cuales se renuevan constantemente.

El empresario cuenta que lo más complicado al inicio fue el financiamiento. Como se trataba de una tecnología poco conocida en Costa Rica, los bancos les cerraron las puertas al considerarlo un emprendimiento de riesgo alto. Finalmente en 2011, adquirieron equipo e iniciaron operaciones con la ayuda de un ángel inversor, un inversionista europeo quien había tenido experiencia con tecnologías de purificación de agua y se interesó en el plan de negocio de Pelletics.

Aparte del tema del financiamiento, ambos empresarios encontraron también problemas con la producción. "Fue difícil porque la madera tropical es diferente, las máquinas las habíamos comprado en Europa y la madera aquí tiene más humedad", recapitula Sauma.

Una vez superadas estas dos dificultades e iniciadas las operaciones, Pelletics se enfrentó ante la necesidad de cambiar su mercado meta. "En un principio la idea era exportar a Europa, pero el mercado se había vuelto más competitivo, por lo que decidimos abrir mercado en Costa Rica", explica el empresario.

Si bien encontraron reticencia al inicio, porque era una tecnología poco conocida en el suelo nacional, realizaron intensas labores de comunicación y pronto empresarios como Planta y Flores Ornamentales de Costa Rica (Pyfosa) se aventuraron a hacer el cambio. Desde entonces, la cartera de clientes se ha ido engrosando y reportan que empresas como Pyfosa recuperó la inversión en menos de tres años.

Combustible más limpio y económico

Sauma afirma que cambiar la caldera de diesel a una que funcione con pellets genera cerca de un 50% de ahorros a la empresa. En el caso de calderas o secadores que funcionan con gas LP y búnker, el ahorro se traduce de un 20% a un 30% en el precio del combustible.

"Las calderas de pellets son iguales o más eficientes que las de los combustibles fósiles. Lo único que cambia es el mantenimiento, ya que las calderas se tienen que limpiar con frecuencia para desplazar la ceniza que queda después de la combustión", explica.

Al quemarse los pellets, queda un 2% de ceniza, pero algunas empresas como Pyfosa han optado por utilizarla para abonar sus plantaciones.

Hoy en día, la empresa cuenta con el respaldo de la Oficina Nacional Forestal, la Cámara Costarricense Forestal y Fonafifo.

Pelletics continúa con pruebas para ver si pueden utilizar otros tipos de desechos agroindustriales, como el rastrojo de la piña, en los pellets.