EMPRENDIMIENTOS

¿Va a iniciar su negocio? Conozca tres reglas básicas para emprender con éxito

Tome sus previsiones antes de usar su capital para abrir un negocio nuevo


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Tener una empresa rentable y sostenible en el tiempo no depende de los buenos deseos ni del entusiasmo, pero sí de tres factores: satisfacer una necesidad o crear un nuevo deseo, un estudio de mercado y un estudio financiero.

Aunque no existe una fórmula mágica para que un nuevo negocio alcance el éxito, existen lineamientos básicos que un emprendedor debería seguir para disminuir el nivel de riesgo y procurar que su nueva marca perdure en el mercado.

Según la experiencia de Propyme en el acompañamiento de empresas en desarrollo, el iniciar un negocio sin tomar las previsiones mínimas hace que 7 de cada 10 empresas nuevas quiebren antes de cumplir 12 meses.

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Manuel Montero, director general de Propyme, comentó que es normal encontrarse con alguien que va a iniciar un proyecto y desconoce cuánto va a vender su empresa, el cliente potencial, el tiempo de recuperación de la inversión y la tasa de retorno.

Conocer la necesidad que va a llenar, tener un estudio de mercado y un estudio financiero son los pasos imprescindibles antes de emprender su propio negocio. (IStock para EF )

Es por eso que un emprendedor debe considerar guiarse por tres reglas básicas antes de lanzarse a la aventura comercial.

Regla #1

La idea debe satisfacer una necesidad actual del mercado o bien crear un nuevo deseo, no es el mercado quien debe adaptarse a esta idea.

Es muy común que se asuma que al mercado le va a gustar el producto (bien o servicio) que planea lanzar.

"Hay millones de ejemplos de empresas que creen conocer los gustos de sus clientes y elaboran costosas campañas publicitarias para acompañar el lanzamiento que en ciertos casos no pasan de la góndola del supermercado o del anuncio en una revista”, explicó Montero.

Regla #2

La idea debe someterse a un estudio de mercado.

Antes de contratar al personal, de cotizar el local comercial, o comprar equipo es necesario saber si efectivamente la idea será aceptada por el mercado, quién es el mercado meta y cuál será la competencia.

"Lo más importante es tener una proyección de ventas de los primeros años para luego determinar la viabilidad de este proyecto", dijo Montero.

Un estudio de mercado dirá si el producto será aceptado o no y si se logrará mantener en el tiempo, además de la importante proyección de ventas.

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Algunos emprendedores consideran que estos estudios son muy caros y prefieren arriesgarse sin hacerlos. Otros sencillamente no saben qué es y para qué sirve.

Lo cierto es que pagar un estudio representaría menos del 5% del monto total que perdería en relación a la inversión inicial si el proyecto fracasara.

Regla #3

Después de hacer el estudio de mercado, sigue uno de factibilidad Financiera.

El estudio de mercado dirá cuánto va a vender. Sin embargo, no es suficiente para decidir si abrir o no un negocio.

 ¿Es suficiente esa cantidad de ventas para recuperar mi inversión en un plazo razonable? ¿Dónde ganaría más dinero: en este proyecto nuevo o colocando mi inversión en un certificado de depósito a plazo con un banco?

Esas preguntas son cruciales.

El estudio de factibilidad financiera consiste en tomar las ventas que arrojó el estudio de mercado y agregar las variables de egreso: costo de ventas, costo de planilla, y gastos generales (servicios públicos, renta del local, mantenimiento de equipo, viáticos y otros).

Se suma también la proyección de las dietas para los directores y cálculo de los impuestos correspondientes, para finalmente obtener los llamados "flujos netos de efectivo", o sea el dinero sobrante o faltante en cada uno de los meses.

"Los estudios de factibilidad financiera se calculan normalmente a 36 meses plazo", aconsejó Montero. "Algunos proyectos podrían requerir un plazo de estudio mayor dependiendo del giro de negocio. Durante este estudio se modifican y 'estresan' las variables para obtener múltiples escenarios, en donde podemos suponer 'qué pasa si...' y determinar el nivel de riesgo general".

Una vez finalizado el estudio de factibilidad financiera se obtienen tres indicadores relevantes:

  • Tasa interna de retorno (T.I.R.): es como decir la tasa de interés que me pagará el proyecto por haber colocado la inversión inicial en él. Normalmente uno esperaría que la T.I.R. fuese mayor a lo que un banco pagaría colocando el dinero en un certificado, o bien comparándolo con la T.I.R. de otro posible proyecto.
  • Valor Actual Neto (V.A.N.): corresponde al monto de dinero que el proyecto generará a lo largo del periodo de estudio, y que evidentemente debe resultar positivo para que el proyecto sea financieramente viable.
  • Plazo de recuperación de la inversión: que determinará la cantidad de meses necesarios para que la inversión inicial se recupere en su totalidad y el proyecto comience a ser rentable. Normalmente si un proyecto no recupera la inversión en un máximo de 60 meses se debe desestimar (excepto en algunos sectores como el inmobiliario).

Su idea puede ser muy buena, pero hay que asegurarse de contar con datos que indiquen dónde, cómo, a quién y cuándo se debe lanzar.

Una vez que esté seguro de lo que va a hacer, podrá pasar a las fases de implementación del proyecto.