El V Foro Internacional Económico América Latina y el Caribe 2013 culminó el 31 de mayo alertando sobre cómo la informalidad y el acceso al financiamiento son obstáculos para el desarrollo de las pymes en Latinoamérica, a pesar de ser las llamadas a potenciar el crecimiento económico en la región.

Por: Joanna Nelson Ulloa 2 junio, 2013
La informalidad en la economía es uno de los obstáculos para el crecimiento de las pymes en América Latina
La informalidad en la economía es uno de los obstáculos para el crecimiento de las pymes en América Latina

El foro bajo el tema “Promover el emprendimiento para favorecer la competitividad: fomentar el desarrollo de las pymes en América Latina y el Caribe”, atrajo a numerosos expertos y figuras políticas bajo el auspicio del Centro de Desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el Ministerio de Economía y Finanzas de Francia y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Las pequeñas y medianas empresas deben tener un papel central para estimular el potencial de crecimiento de América Latina y crear empleos de buena calidad”, destacaron los organizadores al señalar que la región cuenta con perspectivas económicas positivas pero las pymes sufren aún de problemas estructurales que afectan su competitividad y productividad.

Aunque la estimación de crecimiento para Latinoamérica es de 3,5% para este año, mejor que lo esperado en Estados Unidos y Europa, el secretario de OCDE, José Angel Gurría afirmó que el porcentaje “es insuficiente” para las necesidades de desarrollo y de creación de empleo de la región, que se caracteriza por ser “profundamente desigual", con 167 millones de pobres, lo que constituye "una tarea pendiente", ya que influye en la informalidad de la economía.

“No tenemos los vientos a favor que teníamos en el pasado, por lo que cada vez las respuestas están en el interior de nuestros países”, advirtió por su parte el presidente del BID, Luis Alberto Moreno al abrir el encuento. Para Moreno, la productividad “es el problema más importante y desafío central para la región”, al apuntar a la informalidad en la economía, que en algunos casos alcanza hasta el 50% y donde, a excepción de Chile, las pymes "formales" son tres veces menos que las registradas en países desarrollados.

Para Moreno, esto pone en evidencia las debilidades en términos de competitividad, lo que se suma a las carencias de financiación y los elevados costos de los trámites empresariales, que desmotivan la formalización de empresas.

Datos divulgados en el evento enfatizaron el peso de las pymes, que totalizan el 99% de las empresas latinoamericanas, lo que refuerza su papel en el sistema productivo de la región. Sin embargo, sólo suponen el 28% del Producto Interno Bruto (PIB), frente al 60% promedio de los países que forman parte de la OCDE.

En relación al financiamiento, el economista español Emilio Ontiveros, resaltó que las pequeñas y medianas empresas de Latinoamérica absorben únicamente el 15% del crédito, cuando en Asia es del 23% y casi un 30% entre los miembros de la OCDE, esto a pesar que las pymes latinoamericanas representan cerca del 70 % del empleo.

El presidente del Banco Latinoamericano de Desarrollo (CAF), Enrique García, consideró que ante el problema de acceso al crédito, la solución tendría que salir de las propias instituciones. En los años 90, dijo, “caímos en el error de pensar que el mercado lo iba a resolver todo”.

La falta de recursos estaría afectando el desempeño de las pymes. Ignacio Lacasta, director de negocio en América del Sur del banco español BBVA, resaltó que “la brecha de productividad es tremenda", donde las grandes empresas latinoamericanas son 33 veces más productivas que las pequeñas, en tanto la diferencia en los países de la OCDE es de 2,4 veces.

A su criterio, una respuesta al asunto estaría en facilitar las garantías para que las pymes puedan obtener préstamos y reconoció que muchas están en la economía informal, con lo que coincidió el economista jefe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), José Juan Ruiz Gómez, quien detalló que un 85% de las pymes en Latinoamérica son microempresas que en mayoría operan en el sector informal.

Para Ruiz Gómez, eso incide a su vez en la baja productividad, ya que las pymes por lo general tienen pocos empleados que no reciben capacitación, que tienen alta rotación y todo eso, sumado a la carencia de acceso al crédito, lleva a la alta “mortalidad” de este tipo de empresas.

“Mientras no entendamos bien esta informalidad dentro de la economía, muy difícilmente le vamos a dar una respuesta satisfactoria al problema”, sentenció el experto al señalar que “el reto de Latinoamérica es ser más productivo y no tener más o menos empresas”.

A la actividad asistieron además figuras como el presidente panameño Ricardo Martinelli y la ministra costarricense de Comercio Exterior, Anabel González.