Una de las principales ventajas que obtienen las parejas es que consiguen mayor flexibilidad para compaginar su vida profesional con la personal

Por: Kryssia Ortega Hace 6 días
Al igual que sucede cuando se lanza un negocio junto a cualquier otra persona, hay que asegurarse de que ambos tienen los mismos intereses y persiguen los mismos objetivos.
Al igual que sucede cuando se lanza un negocio junto a cualquier otra persona, hay que asegurarse de que ambos tienen los mismos intereses y persiguen los mismos objetivos.

Cada día más matrimonios o parejas se lanzan a la aventura de iniciar su propio negocio, pero no por esa cercanía y confianza deben tomarse menos previsiones que cuando los socios no tienen de por medio esos lazos.

Llevar una pyme junto a la pareja, implica quizá un reto mayor en el que la comunicación es la base.

Al lanzar un nuevo negocio hay que asegurarse que ambos tienen los mismos intereses y persiguen los mismos objetivos, ya sea ganar dinero, crecer rápidamente o tener una actividad complementaria, por ejemplo, con la empresa.

También es importante vigilar que los perfiles profesionales de las dos personas encajen adecuadamente. La idea no es que ambos sean muy buenos en lo mismo, sino que las capacidades de una persona complementen las de la otra.

Adrián Villalobos, director ejecutivo de Summit Consulting, una empresa dedicada a la asesoría en temas como liderazgo y emprendedurismo, señala que la preocupación inicial de toda pareja es el tema de flujo de caja.

"Se necesita contar con el capital de trabajo suficiente para paliar cualquier situación que se presente. Si no se cuenta con recursos propios se puede acudir a alguna entidad que apoye a las pymes, presentando eso si un plan de ventas y un diagrama de flujos de efectivo", dijo.

Otro elemento que es indispensable de contemplar es la inversión en un plan de mercadeo. Al inicio hay que dar a conocer el producto y para ello no solo funcionan las redes sociales sino que hay muchas formas de posicionarse.

Villalobos enumera que mecanismos como listas de correo, pautas en medios y, definitivamente, cualquier tipo de exposición donde se involucre un posicionamiento importante como conferencias o ferias, deben ser parte de esta estrategia.

El trabajar en pareja debe potenciar las habilidades que cada uno tiene. Por ejemplo, si él es buen cocinero y ella tiene grandes habilidades con el servicio al cliente a la hora de poner un restaurante.

También, el acceso a crédito como pareja es un trámite más sencillo y se tiene mucha más capacidad de generar ingresos.

Riesgos

Lo que se debe tener claro son los riesgos existentes en este tipo de emprendimientos en pareja. Por ejemplo, dirigir una compañía en pareja probablemente aumente las probabilidades de divorcio si no se aprenden a gestionar los conflictos que inevitablemente surgirán.

"La mayoría de la gente se deja llevar por el entusiasmo y la ilusión. No contemplan el futuro y la posibilidad de que una ruptura dé al traste con el negocio", comenta Villalobos.

Melina Cortés, abogada del Grupo Inmobiliario Alco, señala que lo básico que debe hacer una pareja que comienza un negocio es hacer una sociedad anónima donde se aclaren los porcentajes de acciones de cada quien.

"Más que aclarar los porcentajes, debe aclararse el valor de las acciones para que cada quien sepa a cuánto asciende su capital. Adicionalmente deben tener la previsión de actualizar el valor de la sociedad y liquidar los dividendos a cada uno de los accionistas anualmente", explicó Cortés.

¿Y si hay un divorcio, qué pasa con los bienes gananciales?

En este caso, Cortés recomienda un contrato de capitulación matrimonial, que es un acto para definir a quién pertenecen las cosas, recordando que solamente bienes heredados o donados no entran en los bienes gananciales.

La especialista legal explicó que en un contrato de este tipo se pueden incluir las sociedades originadas a partir de una fecha específica y debe inscribirse en el Registro Público.

El requisito es que las dos partes estén de acuerdo.

De esa forma, la sociedad que da origen al negocio no entra en los bienes gananciales y, en caso de separarse los socios, el capital se divide como originalmente se planteó, porque –aunque se haga la liquidación y haya claridad sobre los montos– eso no les quita la ganancialidad.