ABC DEL CAPITAL SEMILLA

¿Qué es el capital semilla y cómo funciona en el país?

En el país, 20 proyectos han recibido estos fondos provenientes del Sistema de Banca para el Desarrollo; el mecanismo se encuentra en proceso de evaluación.



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El capital semilla son recursos –generalmente provientes de fuentes estatales- y que se otorga a negocios en sus etapas iniciales y con determinadas características, que difícilmente podrían ser financiados en esquemas tradicionales (recursos bancarios) debido a su alto riesgo o inexistencia de activos que respalden un crédito común.

Usualmente, se trata de fondos no reembolsables, es decir, que no deben reintegrarse (más adelante se explicará cómo funciona esta figura en el país).

 

¿Cuál es su propósito?

Pueden ser varios, según el tipo de empresa. Pero, algunos son:

-Desarrollar el prototipo que ya fue validado e ideado en el modelo de negocios.

-Empezar a producir el bien creado.

-Invertir en tecnología o en alguna área fundamental que requiera la empresa para desarrollarse.

El fin es efectuar una serie de acciones que permitan que el negocio despegue.

 

¿A quiénes se dirige?

Los receptores de estos fondos no son cualquier empresa, sino negocios tipo startups, que normalmente tienen características especiales como las siguientes:

-Se caracterizan por ser de rápido crecimiento.

-Su mercado no es únicamente local o regional, sino global.

-Generalmente están muy vinculados con la tecnología y tiene algún carácter innovador.

-Debido al riesgo que se mencionaba previamente, difícilmente pueden acceder al financiamiento de alguna entidad financiera, pues apenas están iniciando y no cuentan con garantías que los respalden.

¿Cómo funciona en Costa Rica?

La Ley Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD) –tanto su versión anterior como la nueva- establece la existencia del capital semilla.

En el 2013 empezó a funcionar cuando se lanzó el programa “Capital Semilla Emprendimientos Innovadores”, cuyos fondos provienen del Fideicomiso Nacional para el Desarrollo (Finade), una de las tres fuentes del SBD.

Los proyectos que apoya esta iniciativa son del área de tecnologías de la información y comunicación, nuevos materiales, nanotecnología, energías limpias y biotecnología.

¿Cómo se designaron a los receptores del dinero?

Desde el 2013 se han efectuado dos convocatorias a nivel nacional (concursos) y 20 proyectos han recibido financiamiento, los cuales forman parte de alguna incubadora o aceleradora del país.

¿De cuáles? De UNA-Incuba (perteneciente a la Universidad Nacional), de AUGE (Universidad de Costa Rica), de la aceleradora Carao Ventures, de la incubadora Parque Tec y de la incubadora Parque La Libertad.

 

¿Qué proyectos recibieron fondos?

 Muchos de ellos tienen que ver con producción de energía sostenible, biotecnología, salud, tecnologías digitales y manufactura.

Los proyectos que han recibido fondos son: Hirumed, Auto Eléctrico (Cambria), Upe, Naloop, Studio Flex, Parso y Slidebean.

También están Hemoderivados ICP, Urëk Biotech, Sibo Energy, Divisio System,Aditi Multimedia, Add2Beer, DiDi y Hullihealth.

Además, Morfo (azulejos tridimensionales), Toemaster, Leaf, Polydiesel, Reutipiña.

¿Cuánto dinero se entregó y cómo?

Los 20 proyectos tienen destinados alrededor de ¢1.300 millonesde capital semilla.

Estos se van entregando de acuerdo con los resultados que obtenga la iniciativa. De acuerdo con David Ramírez Szpigiel, gestor de emprendimiento e innovación del SBD, hasta la fecha se han ejecutado más de ¢440 millones.

El sistema funciona de forma mixta, de manera que una parte del dinero se entrega como fondos no reembolsables para efectuar el prototipo del producto y otra parte consiste en fondos reembolsables, es decir, se otorga un crédito con condiciones más favorables.

Esta tasa se conoce como “tasa de desarrollo”, que se encuentra actualmente en 7,25 puntos.

“Además, se brinda un año de período de gracia para empezar a pagar y hasta 10 años plazo para la deuda”, agregó Ramírez.

Los proyectos se dividen en dos fases.

Según Ramírez, en la primera se pretende cimentar el diseño del modelo de negocio, concluir el prototipo de los productos, efectuar validaciones de mercado e instituir la empresa.

Entre tanto, la segunda fase lo que busca es implementar el negocio, o bien desarrollar o hacer crecer el proyecto en caso de que ya estuviese avanzado.

“Aquí se hacen las inversiones para empezar a operar la producción y poder vender”, detalló Ramírez.

Un 50% de los proyectos se encuentra en fase uno y un 15% finalizó esa etapa; otro 20% se halla en estudio para ingresar a la fase dos y un 15% ya está en fase dos.

Para determinar qué proyectos alcanzaron verdaderamente éxito, se estima que deben pasar cuatro años desde que ingresaron al programa.

En revisión

Según Ramírez, este programa de capital semilla se encuentra en evaluación a través de una auditoría externa, para examinar los proyectos que han sido beneficiados, así como el trabajo de las incubadoras.

Hata el momento no tienen planificada una nueva convocatoria para acceder a capital semilla y más bien actualmente la prioridad es la implementación de la reforma a la ley de Banca para el Desarrollo, así como la acreditación o reacreditación de los operadores financieros y sus programas.

"Es importante terminar el proceso de evaluación del programa actual", dijo Ramírez. "Parte de esto es valorar si el otorgamiento por medio de convocatorias es lo más efectivo. Somos conscientes que este tipo de instrumentos requiere una oferta constante y oportuna que quizás pueda darse de forma más óptima que la emisión de concursos anuales”.

Apoyo internacional

Para realizar mejoras en el sistema, Ramírez alega que funcionarios de la Secretaría Técnica del SBD han recibido capacitación de la Embajada de Israel y expertos de esa nación estarían visitando el país para colaborar en el perfeccionamiento del sistema.  

“Finalizado esto, el SBD pretende implementar un modelo de apoyo mediante instrumentos de capital semilla y capital de riesgo que tengan un verdadero impacto en el ecosistema emprendedor”, concluyó el funcionario.