El proceso de concretar una venta es ahora mucho más complejo que antes, por eso hay que tomar en cuenta todos los elementos.

Por: Joanna Nelson Ulloa 1 abril, 2016
 Vender en estos tiempos no es tan sencillo. Al ofrecer un producto, el emprendedor debe pensar en que su cliente debe percibir algo adicional que no le ofrecen otros.
Vender en estos tiempos no es tan sencillo. Al ofrecer un producto, el emprendedor debe pensar en que su cliente debe percibir algo adicional que no le ofrecen otros.

Para que lograr el éxito de un buen producto o servicio debe asegurarse que se venda, lo que se puede lograr con cinco medidas muy sencillas, aunque lo principal es el impulso que Usted les dé.

Ana Blanco, representante del Grupo Bentas de España, que estuvo esta semana en el país ofreciendo un taller "Potenciando las ventas desde una visión estratégica de beneficios", comenta que algunos emprendedores tienen dificultades para apasionarse con las ventas.

"Se apasionan con la idea de un producto o un servicio pero con vender no sucede lo mismo y ahí es importante que sepan que hay una ciencia que apoya la venta", afirmó.

Para hacer crecer sus ventas, tome en cuenta esos cinco consejos:

1. Proactividad. Cuando la demanda de productos y servicios es menor, la empresa tiene que ser proactiva. Esperar que los clientes le busquen, no funciona. Menos si la demanda bajó y el entorno en que se encuentra es de supervivencia.

2. Buscar opciones. Hay que determinar cómo alcanzar un nicho de mercado y buscar aliados. Antiguamente en la venta tradicional se buscaba aliados con quien se tenía afinidad. Ahora hay que hacer alianzas con aquella gente que tiene o está cerca de los clientes que yo quiero conseguir.

3. Liderar el proceso. Actualmente, la venta dejó de ser un acto, ahora es un proceso que involucra a todas las personas que partipan en el emprendimiento.

4. Tener en cuenta el entorno. Antes solamente se enfrentaban el vendedor y el comprador. Ahora hay un circuito de decisión que complica el proceso y que involucra al que inicia la compra, el que paga, y el que usará el producto. En algunos casos es una misma persona; en otros, son varias. Además sume lo que dicen otros consumidores en las redes sociales, por ejemplo. De ahí que al vender tenga en cuenta a todos.

5. Personalizar el producto. Existe la necesidad de personalizar lo que se ofrece y de que el cliente perciba ese valor. “Nunca ha sido tan fácil como ahora investigar”, señala la experta. Por ejemplo, se puede conocer qué requiere el cliente y cuáles son sus gustos a través de las redes sociales.

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