Consejos para asegurar una transición sostenible

Por: Joanna Nelson Ulloa 6 junio, 2014
Los sucesores de la empresa pueden ser miembros de la familia, como hijos, o bien personas ajenas a la familia.
Los sucesores de la empresa pueden ser miembros de la familia, como hijos, o bien personas ajenas a la familia.

Cuando Denise Garnier tomó las riendas de la Corporación Cefa S. A. no había ningún plan de continuidad claro. Su papá no estaba en una edad avanzada y era una persona que practicaba deporte. El cáncer de páncreas lo tomó a él y a su familia de sorpresa, y en cuestión de meses, don Norval Garnier murió.

“Antes de morir, mi padre se sentó conmigo un día y me preguntó si quería hacerme cargo de la empresa. En ese momento yo estaba trabajando en una firma de abogados, llevaba 20 años trabajando con ellos el tema de la propiedad intelectual. Sentí un gran compromiso moral con el legado empresarial de mi familia. Viendo el potencial de la compañía familiar, no era fácil dejarla ni cabía venderla, aunque sabía que tampoco era fácil de manejar”, recuerda Denise Garnier, directora hoy en día de la Corporación Cefa.

En algún momento, su padre había tratado de elaborar un protocolo familiar, que no sirvió, y aunque reconoce que no estaba preparada para el puesto, tomó el riesgo de hacerse cargo de la compañía.

“El éxito en la continuidad de Cefa se lo debo al equipo de trabajo que heredé. Ellos fueron los responsables de seguir a flote la compañía, y a mí me ayudó que tenía años de experiencia viendo como trabajaban las compañías nacionales e internacionales, tenía una actitud de resolver problemas y ver las oportunidades”, agrega Garnier.

Hoy en día, Garnier afirma que sí tiene listo un plan de sucesión. “A los 60 años no quiero las mismas responsabilidades que tengo hoy en día. Tengo la suerte que mi hijo quiere seguir con la compañía y en estos cuatro años debo dejar listo todo para la sucesión”, dice.

¿Qué hacer para planificar la sucesión de su empresa?

Aunque el ajetreo de las situaciones diarias del negocio absorbe el tiempo de los empresarios es importante pensar en cómo su negocio va a evolucionar, y quién dejaría a cargo en caso que algo le pasara, para asegurar su crecimiento y continuidad.

"Muchas empresas familiares giran fuertemente alrededor del propietario, y este hecho puede llegar a ser complejo frente a una sucesión inminente", observa la firma consultora Ernst & Young, en la publicación La estructura de gestión del futuro (ver sección de Biblioteca).

Los sucesores del negocio en la mayoría de las veces suelen ser miembros de la familia, pero en caso que no existan los familiares con la motivación o las habilidades necesarias para tomar el control de la empresa, se debe proceder a buscar un suplente externo.

Ernst & Young brinda algunas pautas para asegurar la continuidad de su empresa:

1. Evaluar modelos de continuidad: El nuevo control de la empresa podría asumirlo alguno de sus familiares, pero el nuevo líder también podría venir desde dentro de la empresa: un empleado con años de trayectoria y las habilidades adecuadas. También podría contratar a alguien nuevo y encomendarle el rol de tomar las riendas de la empresa. Puede decidir en separar a la familia de la gestión del negocio, a pesar de mantener propiedad sobre el mismo, montando una Junta Directiva. Además, existen otros modelos como fusiones, colaboraciones y adquisiciones que podrían ser explorados.

2. Asignar a responsables: El dueño del negocio familiar debe empezar por nombrar a una persona o un equipo responsable dentro de la empresa, para hacer los planes de continuidad y ejecutarlos en caso que se presente cualquier eventualidad. Esta persona o equipo puede ser acompañado por algún asesor externo o mentor.

3. Documentar las decisiones: Las decisiones que tome el dueño de la empresa junto con la persona o equipo encargado de la sucesión deben ser documentadas para evitar problemas en el futuro y asegurar una transición ordenada.

4. Redactar un protocolo familiar: El protocolo familiar es un documento que sienta los objetivos a corto y largo plazo de los negocios familiares. Es una especie de contrato entre los miembros de la familia donde se detallan los roles, responsabilidades, derechos y deberes de cada uno para evitar fricciones. El protocolo familiar debe establecer cómo proceder en caso de querer hacer una adquisición o una fusión, y en caso de nombrar a personal ejecutivo ajeno a la familia.

5. Analizar un cambio en la estructura y diseño de la empresa: En el marco de un plan de continuidad, muchas veces las empresas evolucionan y cambian sus estrategias. Debido a que las organizaciones deben estar alineadas a su estrategia, debería evaluar y remodelar la estructura de ser necesario.

6. Comunicación con el personal: Tradicionalmente, en las empresas familiares el propietario tiene un gran peso en la compañía, y en algunos casos, mantiene un fuerte vínculo con empleados de años. Brindar información al personal sobre los cambios que se están realizando en la compañía es indispensable para asegurar la continuidad. Se debe brindar información y tranquilidad para seguir contando con el compromiso de la gente.