Cuatro factores a considerar antes de elegir el giro de su empresa

Aunque pudiera sonar fácil, dirigir sus esfuerzos a una idea es algo que debe analizarse con cuidado



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Día con día surgen nuevas ideas para emprender y muchas personas se lanzan a crear nuevos negocios. La clave está en analizar varios factores que harán que el nuevo empresario no se arrepienta en cuanto al giro de negocio elegido.

Hay cuatro elementos importantes de tomar en cuenta a la hora de comenzar a trabajar en una empresa. Para Melina Brenes, directora de recursos humanos de Propyme, el primer elemento significativo a tomar en cuenta es: ¿en qué se quiere trabajar?.

La decisión de qué trabajo escoger se toma generalmente a temprana edad, entre los 16 y 18 años.  A esa edad la mente idealiza muchas cosas y no necesariamente considera todos los factores en frío.

Por eso es que es común ver jóvenes que a la mitad de carrera universitaria se pasan a otra porque descubrieron que la primera no reunía sus expectativas.

Se recomienda que si la persona no tiene claro cuál área laboral es la que le apasiona, realice una o varias pruebas vocacionales con alguna entidad reconocida para medir cuáles son las competencias y fortalezas de la persona.

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Finalmente la decisión de qué trabajo escoger depende de dos grandes factores: primero que sea algo que le guste hacer y que cumpla con las expectativas económicas que tenemos, tomando en cuenta el nivel académico y de experiencia que se tenga.

El segundo factor está estrechamente ligado con la pasión por una determinada labor: tener habilidad en aquello que le gusta hacer.

Sin embargo, estos elementos no siempre van de la mano.

Se requieren habilidades probadas, ya sean innatas o adquiridas con los años. Si es bueno para determinada labor y, además, le apasiona, las probabilidades de éxito crecen exponencialmente.

Al tener definido el campo de acción y las habilidades que se pondrán a prueba hay que abrir el lente y observar a la competencia.

Brenes señala que hay que comprender que en la industria donde nos encontramos hay un gran 'pastel' que representa al mercado como un todo. 

"Cada empresa lucha por obtener el trozo más grande del pastel que le sea posible", explicó Brenes. "Sin embargo, esto va a depender estrictamente de si los clientes potenciales consideran que nuestra propuesta es atractiva. Una empresa también debe saber por qué otros clientes comen porciones del 'pastel diferentes a la mía".

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Por ello es importante conocer de precios, estrategias, promesas de marca, ventajas competitivas y cualquier otro elemento que permita a mi competidor atraer clientes, lo que en mercadeo se llama Benchmarking.

Finalmente, hay que pensar en el valor diferenciador que distinta al nuevo negocio.

¿Cómo hacerlo?

Primero: conociendo cuál es la necesidad primaria del cliente.

Segundo: investigando qué hace la competencia para atender esa necesidad.

Tercero: formulando una propuesta de negocio que a los ojos del cliente entregue más valor, haga las cosas más fáciles o bien más placenteras.

La investigación constante del cliente y de la competencia son vitales para mantenerse a la cabeza del mercado. Y, por supuesto, la comunicación de estas ventajas competitivas.