Por: Vineet Chopra y Sanjay Saint 24 mayo, 2015
 ¿Cómo se define el nuevo líder de alto desempeño?
¿Cómo se define el nuevo líder de alto desempeño?

En los últimos años, el rol de la Auditoría Interna (AI) ha evolucionado. Aunque su foco de atención se ha centrado en probar el cumplimiento y los controles financieros, muchas empresas la han visto también como una función de consultoría en riesgos y negocios.

Sin embargo, dos fuerzas siguen presionando la transformación del rol de la AI a una mayor velocidad:

1. La facilitación tecnológica: las nuevas TI están incrementando la velocidad de la entrega de datos y facilitando mejores ideas. En la auditoría interna, por ejemplo, el uso de TI está incrementando el impacto de los hallazgos.

2. La analítica de datos: Los datos capturados por las nuevas TI pueden ayudar a la auditoría interna y al negocio a saber dónde están los riesgos, cómo priorizarlos y cómo centrar de mejor manera los esfuerzos de la auditoría y la administración para mitigar riesgos.

Mediante estas vertientes, la Auditoría Interna puede aportar luces en áreas como:

a) Riesgo cibernético: Además de un programa efectivo de administración de riesgo, la AI puede ayudarle a la organización a entender de la mejor forma y prepararse mediante uso de analíticas para detectar los patrones de violación y revisar de manera regular los controles cibernéticos.

b) Vínculo estratégico: Si la AI tiene una silla en la mesa ejecutiva de la empresa, está en posición de reportar cuando la estrategia no sea bien entendida a través de la organización, lo cual puede conducir a decisiones que no estén de acuerdo con la estrategia general

c) Riesgo de inversión: Mediante el uso de modelos predictivos, los auditores internos pueden ayudar a mejorar la probabilidad de que un proyecto se lleve a cabo exitosamente, a tiempo, dentro de presupuesto y satisfaciendo los requerimientos de especificación y del negocio.