Concentra sus energías en hacer crecer su negocio. Pero, ¿está saludable y feliz?

Por: Joanna Nelson Ulloa 9 enero
Saque unos minutos cada día para realizar alguna actividad física de su agrado. Deje de lado el sedentarismo y mejore su salud. Foto: Shutterstock.
Saque unos minutos cada día para realizar alguna actividad física de su agrado. Deje de lado el sedentarismo y mejore su salud. Foto: Shutterstock.

Como emprendedor, especialmente si está empezando y trabaja solo o con poco personal, probablemente una buena parte de su día se enfoca en atender clientes, resolver problemas que surgen y en realizar todo lo posible para hacer crecer su empresa.

Cancelar el agua, la luz y otros servicios públicos, contestar correos, tener listo el pedido, pagarles a tiempo a los proveedores, llamar al cliente ‘difícil’, comprar insumos... Y al día siguiente la lista de tareas vuelve a multiplicarse y lo mismo ocurre semana tras semana.

“Debo pensar en mi negocio, tengo que esforzarme más, caminar la milla extra, yo no importo en este momento”, se dicen algunos emprendedores para justificar por qué no toman un descanso después de horas de trabajo sin comer ni dormir bien.

En su afán por tener éxito en su negocio, lo cual es una excelente meta, ¿podría ser que está descuidando su salud y se está perdiendo de algo fundamental: disfrutar la vida?

Estos son algunos consejos para mejorar su calidad de vida en este 2018.

1-Incorpore la actividad física

Cuando se oye el término actividad física, hay quienes lo asocian con dificultad, como si se tratara de una especie de tortura, y de una vez desechan la posibilidad de incorporarla a su vida.

Aunque sería bueno que realizara algún ejercicio, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que actividad física incluye el ejercicio, pero va más allá.

Abarca otras actividades en las que el cuerpo se moviliza, como la realización de trabajos domésticos, subir gradas, el uso de medios de transporte activos como caminar para llegar al trabajo y la recreación, entre otros.

Según dicha organización, la inactividad física constituye el cuarto factor de riesgo ligado a la mortalidad mundial y alcanza un 6% de los fallecimientos registrados en el orbe.

Si el sedentarismo ha sido parte de su vida en los años pasados, saque un momento cada día para moverse y ojalá pueda encontrar algún ejercicio que sea de su agrado.

Atletismo, yoga, levantar pesas, caminar, jugar baloncesto, bailar, practicar karate, ping pong, jugar bolos son solo algunas opciones.

2-Mejore su alimentación

¿Es de los emprendedores que come en su escritorio todos los días ─porque no tiene tiempo─ y lo que entra a su boca son las típicas comidas rápidas y bebidas repletas de azúcar y colorantes?

Quizás sea momento de cambiar su alimentación.

¿Qué tal traer un día comida hecha en casa que no tenga tantas grasas ni azúcares?

Si definitivamente no tiene tiempo para cocinar, en el mercado hay muchas opciones saludables y ricas. Es cuestión de buscar.

3-Descanse

“Dormir es perder tiempo”, piensan algunos y duermen dos o tres horas diarias con el fin de adelantar trabajo y ser más ‘eficientes’.

Es cierto que a veces al emprender no queda de otra que sacrificar horas de sueño para cumplir con alguna obligación.

Procure que esto sea la excepción, no la regla.

Dormir al menos seis u ocho horas diarias le permitirá reponer energías y le ayudará a estar más concentrado para cumplir con las metas trazadas en su emprendimiento.

4-Saque tiempo para hacer lo que le gusta

¿Le ha sucedido que compra libros, porque le encanta leer, pero nunca tiene tiempo para leerlos?

¿O que le gusta mucho caminar en medio de la naturaleza, pero cuando decide salir siempre hay algo que se le interpone?

Destine cada día o, al menos cada semana, un tiempo para hacer aquello de lo que disfruta, sin culpas.

Fije una hora para realizar esa actividad y desconéctese de su trabajo para efectuarlo.

5-Deseche los malos hábitos y relaciones tóxicas

Evalúe todo aquello que le trae negatividad a su vida y que no le da paz, ni contribuye a su salud física o mental.

¿Tiene algún mal hábito que le está cobrando facturas a su salud?

Analice por qué cayó en esa situación y qué medidas hacen falta tomar para que ese hábito ─cualquiera que sea─ no le siga perjudicando.

¿Está en una relación de amistad o amorosa, que en lugar de darle satisfacción, solo le genera conflictos e infelicidad?

Según la situación, analice si vale la pena salvarla, de manera que se eliminen las causas que generan los problemas.

Si se trata de relaciones en las que hay agresiones físicas o psicológicas, busque ayuda profesional y apoyo de las autoridades para poner fin a los abusos.