HOTEL CAÑA BRAVA INN

Un emprendimiento de Guanacaste que será autosostenible con 454 paneles solares

Los paneles fotovoltaicos ya fueron instalados, en total son 454. Estos generarán el 100% de su electricidad.




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Randal Porras González, un empresario hotelero de 51 años y propietario del Hotel Caña Brava Inn ubicado en Cañas, Guanacaste, empezó a buscar hace dos años una alternativa para reducir los altos costos de la factura energética de su negocio.

Los gastos asociados con la electricidad en el hotel, especialmente por el uso del aire acondicionado que es indispensable en una zona caliente, son de aproximadamente ¢2,5 millones al mes, una suma que golpea el bolsillo de esta pequeña empresa de 31 habitaciones y que cuenta con 25 empleados.

Por ello, Porras empezó a investigar sobre la posibilidad de generar un sistema de ahorro que beneficiara a su negocio y le permitiera ser sostenible.

Su primera idea fue recurrir a la energía solar, a través de la instalación de paneles fotovoltaicos (mejor conocidos como paneles solares fotovoltaicos).

A grandes rasgos, estos paneles —que se instalan en el techo o terraza de un inmueble— contienen numerosas celdas que permiten generar electricidad a partir de la luz solar que penetra en  ellas. Estas celdas pueden ser de silicio cristalino o de arseniuro de galio.

El silicio posee una menor eficacia de conversión, pero es el más utilizado dado que su costo es menor.

Inicialmente el negocio perteneció a su abuela Luciana Fernández, conocida como Chanita. En ese entonces, se llamaba Hotel Cañas. Luego pasó a manos de su papá, Antonio Porras, quien tiene 87 años, y de su madre Adela González, ya fallecida.

Ellos lo levantaron y mejoraron y luego se lo donaron a sus hijos, incluido Randal. Aproximadamente en el 2006, él les compró a los hermanos su parte y le cambió el nombre a Hotel Caña Brava Inn. El negocio hospeda principalmente a ejecutivos de empresas y a ingenieros.

Proceso

Como el empresario no tenía conocimientos en el tema, decidió asesorarse con ingenieros eléctricos especialistas en este ámbito, con el fin de tener una guía certera de cómo actuar.

“Me llevó mi ratito investigar y que se me quitara el miedo de poder invertir, ya que era muy poca la gente que en ese entonces se había lanzado al proyecto”, recordó Porras.

El año pasado estableció las condiciones técnicas y económicas que más le convenían y empezó a buscar empresas que cumplieran con ellas: les mandó correos y también las contactó en una feria de energía fotovoltaica realizada el año pasado.

Finalmente, tras recopilar las propuestas de ocho compañías y con el apoyo técnico de los ingenieros, escogió a una de las empresas –se llama Enertiva- e ingresó a un plan piloto del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) en Guanacaste para las empresas interesadas en desarrollar proyectos de esta índole en dicha zona.

Desde el mes pasado se inició la instalación de los paneles, que serán alrededor de 454 y que le permitirán al hotel ser autosostenible, de manera que no tendrá que gastar más en electricidad.

Aún se están instalando otros dispositivos y se espera que en 20 días el sistema ya funcione plenamente.

El financiamiento para poner en marcha el proyecto se lo otorgó el Banco Nacional y, según Porras, la inversión asciende a alrededor de $315.000 (casi ¢170 millones, al tipo de cambio de hoy del Banco Central).

Aunque cada mes debe desembolsarle a la entidad bancaria más o menos ¢1,6 millones por el pago del crédito, pronto verá los beneficios, pues se desentenderá totalmente del pago de electricidad, que es mucho mayor que el que debe pagar por el préstamo.

Según el empresario la inversión es muy atractiva y sin duda beneficiará a su negocio, además que la vida útil del proyecto es de 25 años.

“Más del 50% de ese tiempo ya habré cancelado el préstamo. Es excelente, pues de inmediato comienzo a ahorrar”, celebró Porras.

El empresario pretende también sustituir algunas de sus máquinas que funcionan con gas (por ejemplo, una secadora industrial) por otras que operen con sistemas eléctricos, de manera que disminuya aún más sus costos.

Además, con este proyecto brindaría un mejor servicio, pues con el fin de ahorrar, a ciertas horas el aire acondicionado se apagaba en algunos sectores del hotel, lo cual ya no será necesario.