Se estima que más de 5.900 personas se verán beneficiadas con el inmueble.

Por: Joanna Nelson Ulloa 6 octubre, 2015
El inmueble es administrado por la Asociación Indígena Cabécar.
El inmueble es administrado por la Asociación Indígena Cabécar.

El Centro Indígena Käpäcläjui, ubicado en Grano de Oro de Turrialba, es un espacio en el que los indígenas recibirán capacitaciones en diferentes áreas, incluyendo formación humana, autoestima y temas de emprendimiento.

Asimismo, se les instruirá sobre tecnología en la sala de cómputo presente en el espacio.

El centro empezó a operar el 25 de setiembre y, actualmente, un grupo de mujeres indígenas está recibiendo preparación una vez por semana del Instituto Nacional de Mujeres en asuntos de formación humana.

El espacio cuenta con un centro de cómputo que servirá para capacitar en temas tecnológicos.
El espacio cuenta con un centro de cómputo que servirá para capacitar en temas tecnológicos.

Por su parte, el Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC) está impartiendo talleres en agricultura orgánica también cada semana.

La idea es que otras instituciones brinden talleres y cursos.

El centro es administrado por la Asociación Indígena Cabécar y el proyecto está a cargo del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS).

El inmueble cuenta con un área administrativa, sala de cómputo, biblioteca, comedor, cocina, servicios sanitarios, salones multiusos y bodegas. Tiene 470 metros cuadrados.
El inmueble cuenta con un área administrativa, sala de cómputo, biblioteca, comedor, cocina, servicios sanitarios, salones multiusos y bodegas. Tiene 470 metros cuadrados.

El sitio también cumplirá otros propósitos: cuando se presenten emergencias fungirá como un lugar de refugio para sus pobladores.

Además, será un punto de encuentro entre los miembros de la comunidad y quienes visiten la zona, incluidos los funcionarios del IMAS que atenderán allí a los interesados en sus programas.

Se estima que más 5.900 personas se verán beneficiadas con él.

El diseño del sitio –de 470 metros cuadrados— consiste en una nave lineal, que contiene elementos de la herencia cultural indígena y fue edificada con madera encolada.

En el primer piso del inmueble se ubica el área administrativa, la sala de cómputo, la biblioteca, el comedor, la cocina, los servicios sanitarios, los salones multiusos y las bodegas.

Entre tanto, en el segundo piso hay un mezzanine que operaría como albergue temporal, con posibilidad de brindarle hospedaje a alrededor de 70 personas.

El diseño arquitectónico fue donado por la empresa Holcim y el arquitecto a cargo fue Alejandro Vallejo.

El diseño de esta iniciativa fue galardonado en la Bienal Internacional de Arquitectura en Buenos Aires, Argentina.