MICROEMPRESA

Caña Santa: Jabones artesanales hechos a la medida

Los jabones tienen diferentes formas, olores y tamaños. Unos de los que más solicitan son los de forma de cupcake.


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José Martín Pacheco Vásquez sintió que ya se estaba poniendo “viejo” y no encontraba algo que le llamara suficientemente la atención para dedicarse por completo.

Aunque estudió periodismo, y se encuentra en el proceso de elaboración de su tesis, la carrera no resultó suficiente. Él quería algo más: tener su negocio propio, ser su propio jefe.

Sus padres son  empresarios (su papá tiene un restaurante y su mamá un salón de belleza y estética) y han sido un ejemplo para él sobre cómo se puede tener un negocio exitoso con mucho esfuerzo.

Así que empezó a investigar sobre qué empresa podía establecer y quedó enganchado con el mundo de los jabones, por lo que desde setiembre del año pasado su propia casa en Palmares de Alajuela se convirtió el centro de operaciones de su empresa.

El joven de 29 años, quien ha recibido capacitación sobre la elaboración de este producto, instaló un cuarto especial desde donde él mismo fabrica los jabones de manera artesanal.

Pero, él no quería hacer cualquier jabón, sino jabones personalizados y con una buena estética, por lo cual tiende a usar colores llamativos y también formas y empaques especiales. Por ejemplo, a los empaques se les pueden imprimir imágenes.

Una de las formas que más les gustan a sus clientes son los jabones tipo cupcake. La idea es que el jabón sirva como obsequio a los seres queridos en ocasiones especiales y el cliente puede escoger la estructura del jabón, el aroma y su empaque.

La empresa se llama Caña Santa, en alusión a la planta zacate de limón, cuyo nombre científico es Cymbopogon citratus; caña santa es uno de los tantos nombres comunes que tiene la planta.

Precisamente, el zacate de limón es uno de los ingredientes de algunos de sus jabones.

Elaboración

El proceso de elaboración del jabón que emplea Pacheco es en frío, el cual evita que los aceites esenciales que usa pierdan sus propiedades, aunque dura un poco más en su producción.

Él toma hidróxido de sodio, lo mezcla con agua destilada en las proporciones que son las adecuadas para la cantidad de jabón que va a hacer. Los deja por aparte.

Luego se toman los aceites que se van a usar, la manteca de cacao, se mezclan y se derriten en el microondas; tras varios procedimientos, todos los ingredientes se unen, se baten y se vierten en moldes de madera o de late en los que duran dos días.

Cuando alcanzan una buena contextura, se cortan los bloques y se dejan reposar por un mes y medio en un lugar ventilado, sin mucha luz. Posteriormente, se les hace una prueba de alcalinidad.

Algunos jabones se elaboran con fragancias y otros con aceites esenciales.

La diferencia radica en que los aceites esenciales son extraídos de las raíces, tallos y flores de las plantas y, aparte de su aroma natural, brindan más beneficios a la piel. Algunas de las plantas que utiliza son geranio, zacate de limón, menta, naranja y mandarina.

También usa aceite de almendras, de arroz, de oliva, de jojoba, aceite de las semillas del árbol de nim, aceite esencial de eucalipto, aceite de capullos de rosa mosqueta y otros.

Uno de los jabones especiales que fabrica es el jabón de Castilla, que está hecho 100% con aceite de oliva. De acuerdo con el joven, este jabón es ideal para pieles sensibles.

En el caso de las fragancias, él las compra y las añade en el proceso de elaboración del jabón. Algunas de las fragancias que más utiliza –a petición de sus clientes- son piña colada, brownie de chocolate, algodón de azúcar, palomitas de caramelo, cheesecake de fresa, lilas, rosas y, ahora que viene la época navideña, hay aromas especiales que evocan ese período.

Pacheco se preocupa mucho por la naturaleza, por lo que sus jabones no contienen aceite de palma, cuya producción -afirma el joven- tiende a causar perjuicios en el medio ambiente.

Las fragancias que usa tampoco contienen “ftalatos”, que son químicos perjudiciales que se utilizan en algunos perfumes o fragancias.

Pacheco asegura que ha tenido éxito en la comercialización de sus productos, por lo que está en proceso de formalizar su empresa.

Una de las ventajas radica en que su mamá tiene un salón de belleza, que ha resultado la vitrina ideal para vender sus productos. Facebook también es uno de los medios a través de los cuales ha dado a conocer sus jabones.

Pacheco ya está explorando otras áreas en las cuales trabajar. Uno de sus planes es para diciembre ofrecer también velas aromáticas, con aromas navideños.