Conozca el propósito de la reunión y prepárese para hablar de su idea y sobre todo para escuchar

Por: Joanna Nelson Ulloa 4 junio, 2015
El networking no es vender en un evento. Se debe establecer la confianza primero y sobre esa confianza construir una relación personal y luego una relación comercial.
El networking no es vender en un evento. Se debe establecer la confianza primero y sobre esa confianza construir una relación personal y luego una relación comercial.

Cuando asiste a una reunión de negocios o a un espacio de networking en el que se encontrará con inversionistas u otros emprendedores, que podrían ayudarle a impulsar su idea o negocio ya establecido, hay una serie de malas prácticas que pueden hacer perder el interés de ese potencial aliado y echar tierra a todo su esfuerzo.

Repase algunos errores y evítelos:

Primer error: Agotar a la persona

Ofrecer un discurso larguísimo, que abarca todos los aspectos de su negocio, hasta el mínimo detalle, puede cansar al receptor de su mensaje.

En este tipo de reuniones hay que ser breve e ir al grano. Recuerde que hay otros emprendedores compitiendo por atención.

Juan Diego Jaén Castro, encargado de comunicación de Yo Emprendedor, aconseja explicar los aspectos más importantes del emprendimiento y preparar un discurso de cinco minutos máximo.

Si se trata de un inversionista a quien se le está dirigiendo el mensaje, háblele de los números.

“Hablar de cómo va a funcionar ese negocio en el mercado y de por qué se está seguro de que ese negocio tiene un espacio importante en el que va a poder desarrollarse y que tenga utilidades importantes”, aconsejó Jaén.

También refiérase a la diferencia que su negocio va a generar en el mercado, busque “ganchos” para atraer a la otra persona.

Segundo error: No ser natural al hablar

Si bien es importante ir muy bien preparado a estas reuniones, y conocer al dedillo su proyecto, no se trata de aprenderse de memoria lo que va a decir, sino de explicarlo con naturalidad.

Es su proyecto: ¿quién más que usted lo conoce?

Tampoco se vale llevar notas y leerlas mientras se habla con los asistentes.

“Es mucho más natural una conversación. Si tiene algo muy ensayado se nota y es un poco incómodo”, advirtió Jaén.

Tercer error: No llevar tarjeta de presentación

Aunque es algo tan sencillo, este es un instrumento esencial para que posteriormente puedan contactarlo.

Siempre cargue sus tarjetas, ojalá bastantes y procure que la información en ellas sea clara y que abarque su correo electrónico, número de teléfono, sitio web, para que puedan localizarlo por diferentes vías, si una no funcionara.

Cuarto error: No saber cuál es la audiencia

De previo a asistir a la actividad, consulte cuál es la intención de esta: ¿está enfocada en contactar a inversionistas, a potenciales socios, o la idea es compartir con otros emprendedores o las tres cosas? ¿Quiénes asistirán principalmente?

De acuerdo con el propósito, analice a qué temas referirse y cuáles podrían interesar más a su interlocutor.

Quinto error: No escuchar

Las reuniones de negocios no son solo para hablar de usted y de su idea.

Jaén recomienda identificar puntos en común con quien se hable.

“Hay que tener esa capacidad de escucha", recomendó.

En lugar de hablar y hablar, procure recibir retroalimentación y escuche las necesidades de su interlocutor para compaginarlas con su oferta y proyecto.