RACHID SUNSCREEN LOTION

Joven sancarleña crea bloqueador solar que ya vende en el mercado

Otras metas de Rachida Jaikel son crear una fundación para ayudar a las personas con cáncer de piel y llegar a tener su propio laboratorio.


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Desde antes de entrar a la universidad a estudiar Farmacia, Rachida Jaikel Chaves, soñaba con crear una línea de protección solar propia.

El cómo, cuándo y dónde lograrlo, en ese entonces estaban muy lejos del horizonte.

Los temas de cosmetología y dermatología siempre le interesaron. Además, como le encanta correr y andar en bicicleta, sabía que la protección contra los rayos del sol durante la realización de actividad física es aún más importante que en otros escenarios de la vida cotidiana, dada la exposición directa a este.

Pero, como su piel es un tanto sensible, los bloqueadores solares que adquiría no la dejaban satisfecha y le generaban alergia.

Me puse a pensar: qué bonito sería un protector que no tenga olor, que se absorba inmediatamente, que no deje una película blanca, que tenga propiedades humectantes. Fue una idea y un sueño”, recordó la joven de 24 años, quien nació y vive en el cantón de San Carlos.

De la U al negocio propio

Luego de graduarse de la Universidad de las Ciencias Médicas (Ucimed), hace aproximadamente dos años, decidió concretar su idea y empezó a investigar sobre nuevas tecnologías y todo lo referente a la protección solar.

La farmacéutica acudió a la Promotora de Comercio Exterior (Procomer) para obtener orientación sobre cómo emprender su negocio y, luego de analizar cuál laboratorio sería más conveniente para desarrollar su producto, decidió contactar a Laboratorios Zepol.

Tras indagar mucho sobre el tema y consultar con dermatólogos, desarrolló la fórmula de su producto. Para perfeccionarla, contó con el apoyo de los farmacéuticos de Zepol.

Jaikel dijo que sus padres siempre le brindaron apoyo moral y económico para desarrollar su proyecto.

Una de las novedades del producto es que está hecho de la manteca que se extrae de las nueces del árbol karité, que se importa desde Burkina Faso, país africano.

“Es muy interesante, en Burkina Faso las mujeres cultivan el karité (shea butter, en inglés), es una tradición", explicó la joven. "Como su forma de emancipación, ellas mantienen a toda la población de esa zona gracias a la venta del aceite esencial que se extrae de la semilla. Los ácidos grasos son necesarios para mantener la piel hidratada, promueven el colágeno y tienen un montón de beneficios de reparación y regeneración. Ese es un plus porque la línea top de cosmetología de cremas antienvejecimiento llevan karité”.

El bloqueador tiene un factor de protección solar 50, que es la máxima protección solar posible y recomendada por la Agencia de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés). Según Jaikel, existe la errónea idea de que existe protección al 100%, pero ningún bloqueador solar puede cumplir esa tarea.

Precisamente, uno de sus proyectos futuros es crear una fundación para educar sobre los efectos de los rayos del sol y ayudar a prevenir el cáncer de piel, así como apoyar a las personas que padecen dicha enfermedad.

Reto

Si bien el bloqueador Rachid ya es vendido en diferentes farmacias desde hace dos meses y Jaikel considera que ha tenido una buena acogida, su principal reto en este momento es darlo a conocer.

Aparte de empresaria, Jaikel trabaja en la Caja Costarricense de Seguro Social cuando la requieren para hacer sustituciones y, además, está involucrada en la fábrica de trajes de baño Rachid, que pertenece a su mamá, Ana Ruth Chaves Berrocal.

De hecho, una de las razones por las cuales el bloqueador se llama Rachid se debe a que dicho nombre ya existía como marca, lo cual facilitaba los trámites para sacar el bloqueador al mercado.

Jaikel es una persona polifacética, pues también tiene un lado artístico. Contó que en su tiempo libre pinta diseños abstractos y enfocados en la naturaleza en material acrílico y le gusta mucho leer.

“Me encanta estar al aire libre, tener una conexión con el ambiente, por eso me gusta mucho correr, andar en bici, para tener esos momentos de paz, de conexión conmigo misma”, expresó la farmacéutica.

Su madre Ana Ruth Chaves la describe como una persona muy "ordenada, inteligente y como la hija que toda madre desearía”. Afirmó que tanto ella como su esposo, Gilbert Gerardo Jaikel, la seguirán apoyando en sus planes futuros.

Con tan solo 24 años, Rachida Jaikel ya logró colocar su producto en el mercado, cosa que no es fácil.

Pero ella no se detiene y sueña con más. No solo aspira a crear la fundación ya mencionada, sino que espera algún día crear su propio laboratorio junto a su hermano Jamil, quien es ingeniero electromecánico.