De la cáscara se extraen antioxidantes que ayudan a prevenir y atacar enfermedades como el cáncer, la diabetes e hipertensión arterial.

Por: Joanna Nelson Ulloa 18 noviembre, 2015
Otro de los propósitos del proyecto es contribuir con el desarrollo de la zona sur, región en la que se cultivan mamones chinos. La idea es adquirir las cáscaras de los productores.
Otro de los propósitos del proyecto es contribuir con el desarrollo de la zona sur, región en la que se cultivan mamones chinos. La idea es adquirir las cáscaras de los productores.

¿Sabía que la cáscara de rambután (llamado también mamón chino) contiene una serie de antioxidantes que pueden traerle beneficios a su salud?

A través de su extracción, la startup Rambuhealth desarrollará un aditivo en forma de polvo que podrá incorporarse a las bebidas y alimentos y que será vendido a los consumidores finales, pero especialmente a empresas.

“Se ha demostrado que ese tipo de antioxidantes, que se llaman polifenoles, tienen efectos anticancerígenos, efectos antiinflamatorios, antitumorales y antiedad”, explicó Hider Rojas Moya, de 26 años y uno de los líderes de Rambuhealth.

Yerling Carrillo e Hider Rojas participaron el año pasado en la feria UNA Emprendedores con su proyecto. Allí ganaron la categoría de industria.
Yerling Carrillo e Hider Rojas participaron el año pasado en la feria UNA Emprendedores con su proyecto. Allí ganaron la categoría de industria.

El producto también pretende prevenir y atacar otras enfermedades como la diabetes y la hipertensión arterial.

Según Rojas, la sustancia tendría un sabor similar al vino, como un astringente, es decir, sería un tanto ácido.

Él es químico e investigador de la Universidad Nacional (UNA). En esta casa de estudios se desarrollan investigaciones sobre las capacidades antioxidantes de varios frutos.

Rambuhealth participa en la incubadora Costa Rica Open Future. En la foto, Hider Rojas y Yerling Carrillo.
Rambuhealth participa en la incubadora Costa Rica Open Future. En la foto, Hider Rojas y Yerling Carrillo.

Por ello, Rojas pensó cuál fruta resultaría la ideal para trabajar y analizó entre el mamón chino, la mora y el té verde.

Tras hacer pruebas de laboratorio, determinó que el mamón era lo que más convenía en términos de precio, capacidad para producir y rendimiento.

Por otro lado, el propósito es contribuir con el desarrollo de la zona sur, región en la que se cultiva esta fruta. Allí, algunos productores han desarrollado néctares, jaleas y jugos a partir del mamón.

Como ellos usualmente desechan las cáscaras, Rambuhealth las compraría y las utilizaría como insumos.

Asimismo, la empresa quiere aprovechar las nuevas tendencias de consumo mundiales en las que los consumidores buscan productos que contribuyan a mejorar su salud.

El equipo de trabajo de la startup también lo integran Eric Cubero Román, químico y profesor de 25 años, y Yerling Carrillo Mayorga, estudiante de ingeniería en bioprocesos de la Universidad Nacional.

El proyecto es uno de los ocho que se encuentran incubados en Costa Rica Open Future, a cargo de la empresa Teléfonica y en la que intervienen el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC); la Vicepresidencia de la República; el Centro Nacional de Alta Tecnología; el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt); y el Consejo Nacional de Rectores (Conare).

El año pasado, Rambuhealth ganó la categoría de industria de UNA Emprendedores y participó en UNA-Incuba.

En este momento el reto principal de la empresa es encontrar un comprador nacional y, precisamente, ya están en conversaciones con varias empresas interesadas en su innovación.

Una vez que logren desarrollar el producto y prueben suerte en el mercado local, su meta sería exportarlo hacia Norteamérica, Japón y Europa, regiones en las que crece el consumo de alimentos saludables.