Proyectos relacionados con cultivo de piel germinan en el TEC

Proyecto para cultivar células de cartílago también viene en camino

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Además del proyecto de piel cultivada in vitro, en el Laboratorio de Ingeniería de Tejidos del Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR) germinan otras iniciativas relacionados con la manipulación de la epidermis.

Se trata del uso de células para fines terapéuticos, el establecimiento de modelos de piel in vitro para probar efectos biológicos de compuestos de biodiversidad, y estudios moleculares para prevenir el cáncer de piel.

En este último caso, se están realizando ensayos para utilizar el jugo de mora como sustancia para prevenir la enfermedad cancerosa.

Los resultados apuntan a que el jugo de mora tiene un efecto citoprotector; es decir, que a nivel molecular presenta efectos positivos para prevenir el cáncer de piel.

Aunque estos proyectos no se encuentran tan consolidados como el de cultivo de piel in vitro, sí marchan a buen paso y se espera que en año y medio estén establecidos los procedimientos y se supere la etapa de bioensayo –tiempo de investigación–.

El proyecto estrella

Con el proyecto de cultivo de piel in vitro se han trabajado siete casos que no tenían alternativa de tratamiento convencional; es decir, que no bastaba con los injertos tradicionales de piel.

Al tratarse de un tratamiento autológo –requiere que se tomen células del afectado– el tiempo de recuperación y de éxito dependerá de la condición de salud del paciente, detalla Miguel Rojas, coordinador del Centro de Investigación en Biotecnología del ITCR.

Pacientes fumadores o de avanzada edad presentan mayor dificultad en la recuperación.

Para un paciente particular –que se tuviera que realizar cuatro aplicaciones de células, por ejemplo– el costo del tratamiento ascendería a $2.000.

“Se debe tomar en cuenta que prácticamente todos los insumos son importados, algunos bajo congelación o refrigeración, lo que repercute en los costos”, explica Rojas.

El tratamiento es especial para pacientes con quemaduras, úlceras, cáncer de piel y recientemente se trató por primera vez un paciente mordido por una serpiente (accidente ofídico).

Frente a un tratamiento convencional, las ventajas se relacionan con disminución del dolor, una pronta reepitelización y una mejor cicatrización.

Prueba de ello fueron los resultados obtenidos con el tratamiento aplicado a Róger Camacho, quien sufrió quemaduras graves en más del 50% de su cuerpo, al recibir una descarga eléctrica mientras colocaba un transformador.

“A Róger Camacho se le colocaron hasta 15 millones de células”, comentó Maritza Guerrero, una de las coordinadoras del proyecto del TEC.

Cada lámina con células contiene entre 8 y 9 millones de fibroblastos y queratinocitos, pero el número puede variar según el caso.

El proceso y los resultados se desarrollan en conjunto con el Hospital San Juan de Dios; sin embargo, en la mesa se mantiene un convenio con el Hospital Clínica Bíblica y están a la espera de finiquitar uno con la Caja Costarricense de Seguro Social y otro con el Hospital del Trauma, empresa subsidiaria del Instituto Nacional de Seguros (INS).

El acuerdo permitiría combinar principios biológicos, fisiológicos e ingenieriles en la práctica clínica, para atender enfermedades y lesiones mediante el desarrollo de biomateriales, prótesis, sistemas de información, robots y otros dispositivos de asistencia, medición y monitoreo clínico.

El éxito del cultivo de piel in vitro ha motivado a apostar por otras propuestas, entre ellas, el cultivo de condrocitos –células del cartílago–.

El proyecto ya se inició y se encuentra en las etapas de investigación.

Se espera tener los primeros resultados en un año aproximadamente.

Otro de los logros del Centro de Investigación en Biotecnología se relaciona con el aislamiento, cultivo y trasplante –por primera vez en América Central– de células caninas, en colaboración con la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA).

A mediano plazo

Como respuesta a la limitante de infraestructura para el desarrollo de proyectos, se contará a partir de setiembre con otro laboratorio que permitirá mejorar las condiciones actuales.

La edificación, sin embargo, no es suficiente para las propuestas pendientes y el grupo de trabajo planteó una nueva infraestructura que formaría parte de la II etapa del Centro de Investigación en Biotecnología.

Este laboratorio de Aplicaciones Biomédicas contaría con tres niveles y altas características de seguridad para la investigación y producción de células para uso terapéutico, explica Rojas.

“Hemos asumido el reto de conseguir nosotros el financiamiento para esta nuevo edificio. Como primer paso, ya tenemos ubicado los fondos para los planos constructivos” añadió.

El nuevo edificio requiere de una inversión de unos $2,5 millones aproximadamente.

Crear piel

Se obtiene la piel del paciente y se lleva al laboratorio.

Se procede a separar las dos capas: la dermis (interna) y la epidermis (externa). Luego se empiezan a cultivar las células por separado.

En unas tres semanas, se juntan con un gel en una gasa.

La gasa se coloca al paciente para que el epitelio vuelva a crecer y la piel se regenere.

En investigaciones y tratamiento del cultivo de piel in vitro se estima una inversión de $1, 2 millones.

Fuente Laboratorio Biotecnología del ITCR.

Sostenbilidad y financiamiento