La automatización permite pasar de dar soporte técnico a brindar apoyo e inteligencia de negocios

Por: Carlos Cordero Pérez 9 septiembre
 La gestión de los servicios en la nube y la administración y protección de la información del negocio, de los clientes y del mercado son algunos de los nuevos roles que asumen los departamentos de tecnología, antes abocados al desarrollo e instalación y soporte de equipos, redes y programas informáticos.
La gestión de los servicios en la nube y la administración y protección de la información del negocio, de los clientes y del mercado son algunos de los nuevos roles que asumen los departamentos de tecnología, antes abocados al desarrollo e instalación y soporte de equipos, redes y programas informáticos.

La automatización de las empresas y sus departamentos de tecnología de información también transforma el perfil de los informáticos que se necesitan para asumir las nuevas tareas, procesos y funciones.

Hace pocos años, los departamentos de tecnología se ocupaban del soporte técnico a las demás áreas. La jornada se consumía en la instalación de software , computadoras y redes, así como en su soporte y mantenimiento.

Hoy esos departamentos están a cargo de brindar inteligencia al negocio y tienen mayor capacidad para apoyar la toma de decisiones gerenciales.

La transformación está acompañada de un incremento de la demanda de especialistas que puedan implementar proyectos y servicios tecnológicos de automatización de las operaciones, de manejo y análisis de información ( big data y analítica), de inteligencia artificial y de servicios a través de la nube.

“El impacto es muy grande”, dijo Oldemar Rodríguez, director de formación de Programa Iberoamericano del Formación en Minería de Datos ( Promidat ). “La demanda de servicios de los departamentos de tecnología de la información en las empresas más bien aumenta y ahora abarca a toda la organización”.

La Unión Internacional de Telecomunicaciones , organismo de las Naciones Unidas, estimó el año anterior que la demanda de informáticos alcanzaba los dos millones y no se limitaba a la industria tecnológica.

Andrey Guzmán, consultor regional de desarrollo de negocios de GBM , indica que las transformaciones son aceleradas por la velocidad del cambio en el mercado, en las nuevas tecnologías, en el comportamiento de los usuarios y en los modelos de negocios.

Digitalización

Las nuevas tecnologías vienen favoreciendo la digitalización de servicios a los clientes y de las operaciones dentro de las firmas.

A nivel general, eso implica que se requiere más personal con conocimientos mínimos en computación . Ya no solo en oficinas.

También se incluye este tipo de requerimientos en puestos básicos, como los misceláneos o de seguridad de las instalaciones.

En estos casos, por ejemplo, porque cada vez más los reportes se harán vía equipos de computación o móviles. Además se requerirá habilidades para manejo de sistemas y apps de videovigilancia y hasta equipos semiautomáticos o robots de limpieza.

Asimismo, con las nuevas tecnologías se automatiza la atención de los clientes ( chatbots ) y los servicios propiamente (como las transacciones bancarias), la detección de fraudes, el otorgamiento de créditos, las recomendaciones de compras y hasta la revisión de tareas.

La instalación y soporte de estas nuevas tecnologías las realiza una firma externa, mediante servicios en la nube de infraestructura, plataformas o sistemas .

Pero a lo interno se requiere personal que gestione y que pueda costear todos los servicios en la nube que se contraten.

De hecho, las competencias para servicios en la nube adquieren relevancia, pues las aplicaciones e interfaces que se emplean con las nuevas tecnologías corren como servicios de cloud computing .

La implementación de todas estas tecnologías en las diferentes áreas de las empresas requiere personal de tecnología de la información con las respectivas habilidades, destrezas, aptitudes y conocimientos especializados.

Se requiere, además, personal que pueda realizar pruebas de seguridad o que tengan el conocimiento necesario sobre la protección y uso de los datos personales, entre otros.

En las empresas grandes se podrá tener encargados especializados. En las pequeñas o medianas, el personal deberá cumplir varias funciones al mismo tiempo.

La posibilidad de que las pequeñas y medianas empresas puedan utilizar estas tecnologías se produce precisamente por el acceso que hay mediante los servicios en la nube.

Antes solo las firmas con capacidad financiera podían disponer de tecnologías para estandarizar procesos de monitoreo y automatización, para levantar auditorías de equipos, redes y software , para implementar servicios de videollamadas o para contar con sistemas de planeación del negocio tipo ERP o de gestión de clientes como los conocidos CRM.

“Hoy con herramientas de la nube se tiene dichas aplicaciones y servicios con menores tiempos de implementación, de manera más confiable y expedita, sin necesidad de invertir en plataforma local con costos realmente bajos”, aseguró Andrés Labera, profesor de la Universidad Cenfotec .

Nuevo departamento

Otra consecuencia es que los departamentos de tecnología también cambian de enfoque.

Ahora pueden concentrarse en tareas realmente críticas, en lugar de estar pendientes de los incidentes diarios con los equipos, redes y programas.

Y pueden concentrarse en el control y monitoreo de las nuevas tecnologías y servicios implementados, incluidas las aplicaciones móviles.

Son departamentos de administración de mundos híbridos, que abarcan la infraestructura local y los servicios de nube.

Aquí las plazas están ocupadas por más administradores de servicios tecnológicos, desarrolladores de aplicaciones y servicios para móviles, arquitectos de nube, e implementadores de sistemas operativos, tanto cerrados como abiertos.

A las competencias informáticas usuales y de nuevo giro, se suman las capacidades para realizar propuestas y análisis de las nuevas tecnologías desde una perspectiva financiera y de valor agregado para el negocio .

Como uno de los objetivos principales de la transformación digital es la mejora en el servicio y en la experiencia del cliente, para lo cual los datos juegan un papel fundamental, los departamentos deben integrarse cada vez más con las diferentes áreas operativas y de servicio de las empresas.

“El nuevo rol es trabajar mano a mano con las áreas de negocio, siendo un asesor en las nuevas tecnologías y tendencias, ayudando a la organización a comprender cómo generar valor por medio de las tecnologías de información y comunicación para mejorar la experiencia de sus clientes y generar mayor rentabilidad en sus negocios”, destacó Guzmán, de GBM.

Nuevas competencias tecnológicas

Gestión de la nube: Las firmas buscan recursos que gestionen los costos de los servicios de cloud computing en el corto y largo plazo.

Chief IoT Officer: Encargado de Internet de las cosas para automatizar operaciones de todo tipo.

Protección de datos: Las nuevas regulaciones en materia de información personal obligan a tener un encargado de garantizar el uso, integridad y seguridad de los datos.

Test de protección: Las organizaciones requieren recursos propios que se encarguen de realizar test de penetración de sus sistemas para descubrir vulnerabilidades.

Gestión de innovación: Un responsable de identificar las nuevas tecnologías y de analizar su implementación interna.

Arquitecto de automatización: Encargado de la automatización de las operaciones.

Manejo de datos: Personal con competencias para la gestión de la información de clientes, operaciones, proveedores y competidores, así como de su mercado.

Implementar servicios: Profesionales y técnicos con capacidades para diseñar y desarrollar servicios a través de Internet, tanto para clientes internos como externos.

Fuente Consultados y CIO.com.