Empezaron con servicios secundarios como el correo electrónico pero ahora piden plataformas, software, infraestructura y otros

Por: Carlos Cordero 24 noviembre
Los sistemas en la nube facilitan el desarrollo de aplicaciones de atención a los clientes, por ejemplo, que puede utilizarse en diferentes dispositivos. En la fotografia Marco Ortiz de Grupo Monge. (Jose Cordero/Archivo)
Los sistemas en la nube facilitan el desarrollo de aplicaciones de atención a los clientes, por ejemplo, que puede utilizarse en diferentes dispositivos. En la fotografia Marco Ortiz de Grupo Monge. (Jose Cordero/Archivo)

Para varias empresas fue el empujón que los llevó a pasar sus sistemas informáticos a la computación en la nube. Y también le sucedió a la Cámara de Comercio de Costa Rica.

En setiembre del 2013, el servidor de este gremio sufrió un desperfecto en la controladora de los discos duros (los circuitos integrados que organizan la lectura y escritura de datos), afectanto a las unidades principales y las de respaldo.

Esta fue una de las razones por las que la Cámara decidió avanzar a servicios de nube con su sistema de gestión gerencial. Los otros factores que motivaron el paso fueron la seguridad, la disponibilidad de infraestructura y los costos de implementación y mantenimiento de los equipos informáticos.

"Una de las ventajas de estos sistemas es que puede replicar en diferentes sitios o nubes a la vez", destacó Alonso Elizondo, director ejecutivo de la Cámara.

Durante varios años, las firmas de tecnología enfrentaron la resistencia de sus clientes cuando les ofrecían los servicios de software (SaaS, por sus siglas en inglés), plataformas para desarrollar aplicaciones (PaaS) e insfraestructura (IaaS).

Las empresas empezaron probando con los servicios "secundarios", como el correo electrónico. La resistencia empezó a ceder y ahora la industria siente una modificación radical en la demanda.

"Los clientes cada vez piden más servicios en la nube; el cambio ha sido rotundo", afirmó Guido Goicoechea, presidente de Software Consulting Group (SCG), que brinda servicios y licenciamiento de sistemas SAP.

El fenómeno no es únicamente local. Para el 2010, Gartner estimaba que el mercado global de SaaS alcanzaría $8.500 millones.

Según la misma firma, en un informe más reciente, el volumen de SaaS alcanzó los $38.567 millones en el 2016 y aumentaría hasta los $75.734 millones en el 2020.

El volumento total de servicios en la nube (incluyendo procesos, software, infraestructura, seguridad, plataformas y publicidad) sería de unos $383.355 millones en tres años (ver gráfico "Subiendo a la nube").

"Las organizaciones están descubriendo dónde realmente encaja la nube en su estrategia general de tecnología de información, en un esfuerzo por optimizar los costos y generar el camino hacia la transformación digital", señala said Sid Nag, director de investigación en Gartner.

“Los clientes cada vez piden más servicios en la nube; el cambio ha sido rotundo”. Guido Goicoechea, presidente de SCG
Cambio de modelo

La migración de sistemas instalados (on premise) a la computación en la nube implica un cambio de modelo, el cual es favorecido por el aumento en la oferta, en la disponibilidad de los centros de datos y en la percepción de la seguridad de la información y de los mismos servicios.

También han ocurrido más casos como el de la Cámara, donde la caída de un servidor y de los respaldos afecta la operación de las empresas afectadas.

Cuando la firma ITQS, que brinda servicios de nube basándose en la plataforma Azure de Microsoft, empezó a explorar el mercado en el 2010, encontró que las empresas estaban reacias a los servicios en la nube y a tener su información en centros de datos externos.

Lo que cambió fue la confianza, la posibilidad de tener los datos corporativos en datacenter fuera del país, y la posibilidad de pasar de tener gastos por inversión y por mantenimiento de los sistemas tecnológicos a sólo pagar el servicio del proveedor.

"Ya no son usuarios ingenuos", dijo Freddy Hernández, CEO de ITQS.

Otro factor que está acelerando el paso a la nube es que las aplicaciones para inteligencia artificial, Internet de las cosas o analítica, por ejemplo, corren en la nube. Además, el cloud computing permite que se prueben estas nuevas tecnologías en proyectos pequeños y que luego se escalen o amplíen.

"La nube brinda versatilidad y control. Solo en elementos muy puntuales el costo puede ser similar o inferior a on premise". Allan Jinesta, CIO de Grupo Monge

El costo hace sentido cuando el alcance del servicio es menor a 50 o 60 usuarios. Cuando es mayor, el gasto se equipara. En este caso, dice Goicoechea, de SCG, las empresas valoran más la disponibilidad, seguridad y flexibilidad de los servicios.

De ahí que se debe tener presente varios cuidados a la hora de tomar la decisión de ir a la nube (véase recuadro "Mitos y recomendaciones").

Mitos y recomendaciones
Creencias y cuidados que las empresas deben tener con cloud computing:
No es barato: Haga la estimación de los costos, pues a partir de cierto número de usuarios el servicio puede ser más costos; en la decisión considere los beneficios. 
Hay fallos: La nube no es sinónimo de disponibilidad todo el tiempo. Hay caídas que obligan a dar seguimiento a los eventos y a tener planes de contingencia.
Mantenga el control: Si no hay seguimiento, los costos se pueden elevar. Los servicios requieren nuevos roles de control y monitoreo.
Ajuste la cultura: Se debe impulsar cambios en los hábitos de los usuarios, la gestión, el control y la seguridad de los sistemas corporativos.
La gestión es clave: Se debe administrar los diferentes sistemas de la empresa y el proceso para migrarlos a la nube de forma que se disminuyan las dificultades.
Planifique para el desastre: Asegure la continuidad con respaldos, réplicas de los servicios en otras redes y la redundancia en las telecomunicaciones.
Fuente: Basado en respuesta de Grupo Monge

Otras empresas que que ya utilizaban la nube, ampliaron la cantidad de sistemas informáticos que migraron a este modelo de servicios.

Grupo Monge empezó a moverse al cloud computing a principios del 2013, primero con aplicaciones de oficina, correo electrónico, capacitación y almacenamiento de datos.

Luego subieron a la nube el sistema de gestión de clientes o CRM para televentas, atención y centro de llamadas, la tienda en línea y algunos sistemas de gestión gerencial.

La decisión de cuál sistema migrar a la nube se toma por la necesidad de crecimiento, la oportunidad o rapidez de implementar las soluciones, la versatilidad de la tecnología para crear y ampliar aplicaciones y porque facilita la atención directa de clientes y proveedores.

A esas razones, se suma el control de los usuarios que tendrán acceso a los servicios.

"Normalmente establecer todos los mecanismos internos de seguridad para gestionar servicios nuevos es estremadamente laborioso y delicado. Esto en las nubes de alto nivel está estructurado de manera más simple", dijo Allan Jinesta, CIO de Grupo Monge.