Por: Irene Rosich 18 marzo
 La zona de confort no existe en el mercadeo digital
La zona de confort no existe en el mercadeo digital

Una de mis técnicas favoritas cuando el objetivo de la marca es lograr que le recuerden es crear historias. Desde niños empezamos a contar historias; de lo divertido que estuvo el kínder o de aquella fiesta en la que logramos hacer la bolsita de confites más grande.

El storytelling, como el arte de contar historias, es una técnica utilizada dentro de las campañas de publicidad para conectar con el público meta, captar su atención lo suficiente para atraparlo y que nos recuerde.

Desde mi punto de vista, la emoción y energía que nos da el tacto humano para contar una historia son elementos irremplazables, pero la integración de inteligencia artificial será de gran ayuda.

Actualmente, IBM tiene una herramienta (Watson) que ha logrado grandes avances en el razonamiento deductivo e inductivo.

Para el marketing digital esta herramienta nos facilita no solo identificar los aspectos más importantes que regularmente la marca expresa, sino también identificar el discurso y la personalidad de los influyentes para así entender cuáles de estos encajan mejor con los objetivos de marketing de la empresa.

Watson considera 52 atributos únicos para cada persona: ¿Son extrovertidos? ¿Son aventureros? ¿Son obedientes?... Cuanto más sabe Watson acerca de un individuo, más puede ayudarnos a las marcas a entender cómo debemos de comunicar el mensaje.

Kia, por ejemplo, utilizó esta tecnología con su anuncio en el Super Bowl para lograr identificar los influenciadores que le ayudarían a lograr mantener el mensaje. Un exitoso experimento.

Cuanto más se alinean las comunicaciones de la marca y los influyentes, mayor será el compromiso, el sentimiento, el recuerdo, la viralidad y los clics.

Al storyteller humano se le pueden pasar detalles relevantes, a la inteligencia artificial no y por esto viene a ayudarnos a leer nuestra audiencia y así identificar puntos esenciales.