Por: Juan Carlos Sánchez 14 septiembre, 2014
 Columna Scientia: Un caso para aprender a aprehender
Columna Scientia: Un caso para aprender a aprehender

Can Tim cook something new? Esa es la pregunta que los amantes de Apple se hacen desde la muerte de Steve Jobs, y que se ha convertido en la olla de presión del actual CEO de la gigante de cara a los accionistas.

Jobs era un creativo que sabía inspirar y sacar lo mejor de su equipo. Todo lo hacía en casa, se metía de lleno en todos los procesos de la empresa, y no le importaba ser un tirano para lograr sus propósitos. Con este estilo, llevó a la compañía a la cima del mundo de la tecnología.

Por su parte, Cook parece que no tener problemas con adquirir los productos de otros. El mejor ejemplo de esto fue la compra del fabricante de audífonos, Beats Electronics. Además, se comprometió a premiar con $130.000 millones a los accionistas, creó un plan de incentivos económicos para los empleados, y se ha ocupado por mejorar las condiciones de trabajo en las plantas de fuera de Estados Unidos.

No obstante lo anterior, desde la partida de Steve, todos hemos sentido que Apple no ha logrado innovar lo suficiente. A pesar de que voceros de la empresa han dicho que el proceso creativo no ha cambiado con la transición, es muy común escuchar a personas del mundo de la tecnología decir que el gigante vive todavía de las rentas que dejó su creador.

Hace una semana y por primera vez desde la muerte de Steve Jobs en 2011, Tim Cook se atrevió a marcar un nuevo rumbo para la empresa. No se trata del iPhone 6 (que era un secreto a voces y parte de la cadena de lanzamientos programados hace más de un lustro), sino del Apple Watch.

Cook no ha logrado dejar a todos con la boca abierta, ya que sabíamos de la existencia del nuevo vestible de Apple desde hacía tiempo, y ya otros habían presentado sus smartwatches con mayor antelación. La noticia verdadera es la nueva apuesta del gigante que ya deja escuchar su tictac preclusivo y presiona la muñeca de Timothy Donald Cook.