Utiliza un sofisticado algoritmo que combina el aprendizaje profundo, la visión artificial, los datos de los pacientes y los conocimientos clínicos.

Por: Carlos Cordero Pérez 18 marzo
Con la computación cognitiva es posible combinar el aprendizaje profundo, la visión de la máquina, los datos de los pacientes y las evaluaciones clínicas para resaltar en forma automática al médico las regiones que tienen presencia de posibles sangrados cerebrales.
Con la computación cognitiva es posible combinar el aprendizaje profundo, la visión de la máquina, los datos de los pacientes y las evaluaciones clínicas para resaltar en forma automática al médico las regiones que tienen presencia de posibles sangrados cerebrales.

Una de las áreas donde las nuevas tecnologías como big data, analítica, inteligencia artificial y computación cognitiva están encontrando nuevas y llamativas aplicaciones es en el campo de la salud.

Esta semana se anunció la integración del sistema Watson de inteligencia artificial y computación cognitiva del gigante tecnológico IBM Corp. con la aplicación de la firma MedyMatch Technology, especializada en el campo de salud.

De esta forma los médicos y sus asistentes de las salas de emergencias de los hospitales, por ejemplo, podrán utilizar imágenes de alta resolución que les mostrarán posibles sangrados producidos por traumatismos o accidentes cerebrovasculares.

La solución utiliza un sofisticado algoritmo que combina varias capacidades: el aprendizaje profundo, la visión artificial, los datos de los pacientes y los conocimientos clínicos.

Con todo eso puede brindarle al médico automáticamente imágenes donde se resaltan las regiones del cerebro de interés o donde hay posible presencia de sangrados.

"Las mejoras en la interpretación de los datos conducirán a mejores decisiones, mejores decisiones conducirán a mejores resultados para los pacientes y a un menor costo", dijo Michael Lev, director de radiología del Massachusetts General Hospital y profesor de la Harvard Medical Schoool.

MedyMatch, que tiene una fuerte presencia en la industria de salud en Estados Unidos, está realizando los ensayos clínicos para la aplicación de esta tecnología y obtener la licencia de parte de la Food and Drug Administration (FDA).

Según la información de las compañías, basados en datos de la American Heart Association and American Stroke Association (AHA/ASA) los accidentes cerebrovascular son la cuarta causa de muerte y una de las principales causas de discapacidad prevenible en los EE. UU. Afecta al 4% de los adultos estadounidenses.

Se prevé que para el 2030 habrá aproximadamente 3,4 millones de víctimas de accidentes cerebrovasculares al año en ese país, lo que cuesta al sistema de salud $240.000 millones cada año.