En comparación con los cinco minutos que te toma llenar el tanque en tu gasolinera local, cargar un vehículo eléctrico es como esperar a que se mueva un glaciar

Por:  21 octubre

Una razón que suelen dar las personas para no comprar autos eléctricos es “la ansiedad por la distancia”; si a las baterías les cuesta llevarte hasta donde lo hace la gasolina y hay una cantidad limitada de estaciones de carga, el razonamiento indica lo siguiente: ¿quién va a querer uno?

No obstante, existe otro obstáculo: el trauma del tiempo de carga. En comparación con los cinco minutos que te toma llenar el tanque en tu gasolinera local, cargar un vehículo eléctrico es como esperar a que se mueva un glaciar.

Los autos eléctricos modernos suelen necesitar toda una noche para recargarse en casa e, incluso en una estación comercial de carga rápida, llenar la batería puede tardar una hora o más.

“Después de manejar una larga distancia, no me gustaría detenerme una o dos horas”, afirmó Mark McNabb, director ejecutivo de Electrify America, una filial de Volkswagen que está instalando estaciones de carga por todo Estados Unidos como parte del acuerdo al que llegó la automotora alemana por haber hecho trampa en pruebas de emisiones de diésel.

¿La buena noticia? Los tiempos de carga en algún momento se reducirán a poco menos de 10 minutos. La mala noticia: eso no pasará en varios años.

Sin embargo, la ayuda viene en camino. Los fabricantes están instalando más puntos de reabastecimiento en todo el país, y los progresos tecnológicos ya están permitiendo que mejoren los tiempos de carga.

Poder

Normalmente, hay dos tipos de carga disponibles en los contextos residenciales. El Nivel 1 es una toma de corriente CA estándar que suministra entre 1 y 1,5 kilovatios de electricidad. Un cargador de Nivel 1 se tarda casi 30 horas en cargar por completo la versión eléctrica del Ford Focus y dura cerca de 185 kilómetros.

El Nivel 2 utiliza un cargador instalado profesionalmente que se conecta a una toma de corriente CA de 240 voltios —del tipo que utilizan algunos aparatos electrodomésticos de gran tamaño— y genera entre 7 y 9 kilovatios, lo cual reduce el tiempo de carga a casi 5,5 horas.

Algunos puntos de reabastecimiento comerciales ofrecen tecnología más avanzada, ya que utilizan los llamados “cargadores rápidos”. Estos producen cerca de 50 kilovatios de corriente CC, lo cual permite que el mismo Ford Focus alcance 144 kilómetros por 30 minutos de carga (la química de las baterías provoca que la carga se ralentice después de que la batería llega a 80%).

El fabricante de autos eléctricos Tesla tiene un “supercargador” patentado para sus vehículos, el cual ofrece 120 kilovatios de energía: el aumento es de 482 kilómetros por 75 minutos de carga.

 Los tiempos de carga de los autos eléctricos en algún momento se reducirán a poco menos de 10 minutos. La mala noticia: eso no pasará en varios años.
Los tiempos de carga de los autos eléctricos en algún momento se reducirán a poco menos de 10 minutos. La mala noticia: eso no pasará en varios años.

Hay una nueva generación de puntos de reabastecimiento que generan 350 kilovatios: este año, se están instalando los primeros en Europa. Un salto de tal magnitud reducirá de tajo los tiempos de carga a de 10 a 15 minutos, según el alcance del vehículo, afirmó Charlie Yankitis, director de desarrollo comercial en la planta de vehículos eléctricos de Bosch. Elon Musk, el fundador de Tesla, ha dado indicios de que se está estudiando cómo obtener cargas a una velocidad mayor.

Varias empresas están apostando en grande por la tecnología.

Electrify America, la filial de Volkswagen, está planeando instalar ese tipo de cargadores de alta capacidad a lo largo de tramos de autopistas por todo Estados Unidos. La empresa está invirtiendo $2.000 millones a nivel nacional en infraestructura y educación relacionadas con la carga de vehículos eléctricos, de los cuales se asignaron $800 millones solamente a California.

Para finales de 2020, Electrify America planea haber construido 350 sitios de carga de Nivel 2 en zonas urbanas de California, como lugares de trabajo y edificios de apartamentos. También construirá una cantidad no específica de cargadores rápidos a lo largo de calzadas, cada uno de los cuales tendrá varias unidades de carga. En ese tiempo se construirán otros 540 en otros lugares del país.

ChargePoint, el instalador más grande de estaciones de cargas para vehículos en Estados Unidos, planea instalar puntos de reabastecimiento de 400 kilovatios en los próximos meses. Sin embargo, su director ejecutivo, Pasquale Romano, no especificó cuántos.

Impatibilidades

A pesar de esto, hay obstáculos que vencer.

Para empezar, los estándares son diferentes según el fabricante y las regiones. Los cargadores comerciales de la actualidad utilizan tres tipos distintos de enchufes no compatibles del todo.

En la práctica, un Chevrolet, un Nissan o un Volkswagen no se pueden cargar en un cargador de Tesla. Sin embargo, un Tesla puede utilizar un adaptador para cargar en estaciones comerciales estándar, y Electrify America asegura que sus estaciones de carga serán compatibles con distintos de enchufes.

Otro problema: ningún vehículo que circule actualmente es capaz de usar estaciones de carga rápida de 350 kilovatios. No se trata de una actualización sencilla: la carga de alta velocidad requiere cables más gruesos que no se calienten demasiado.

Ninguna automotora ha indicado cuándo venderán los autos equipados para aceptar ese tipo de cargas rápidas. Se espera que el vehículo eléctrico Mission E de Porsche esté disponible para 2020, y una carga de 15 minutos rendirá 402 kilómetros, según la automotriz. Electrify America y ChargePoint esperan que los vehículos con capacidad de aceptar cargadores de 350 kilovatios estén disponibles para 2019.

Por el momento, la cantidad de estaciones de carga sigue siendo baja. Según el Departamento de Energía, solo hay poco más de 16.000 puntos públicos de reabastecimiento para autos eléctricos en Estados Unidos, los cuales ofrecen cerca de 44.000 tomas de corriente individuales de diversas velocidades de carga. En comparación, hay 120.000 gasolineras a nivel nacional, muchas de las cuales tienen 10 o más bombas.

Por lo tanto, los clientes tendrán que conformarse con cargar su vehículo eléctrico cuando no lo utilicen, como sucede con los teléfonos inteligentes y las tabletas.

Según ChargePoint, en la actualidad el 90% de las cargas de los vehículos se realizan en casa, y los ejecutivos de la industria argumentan que es una equivocación pensar en la carga de los autos eléctricos como se concibe llenar el tanque de gasolina.

“Los vehículos eléctricos se parecen más a los caballos que a los autos que funcionan con gasolina”, afirmó Romano de Electrify America. Son como los caballos, que comen cuando no los estás montando: “los recargas mientras haces otras cosas”.