El Internet de las cosas empapa a la logística

La tecnología diluye fronteras entre procesos internos y venta de productos

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Una nueva generación de microchips viene en camino y promete mejorar tanto los procesos logísticos de las compañías que impulsará nuevas ventas.

La cadena de tiendas Zara lo comenzó a implementar ya en sus prendas en otros países. Se trata del Código Electrónico de Producto (EPC, por sus siglas en inglés) y es tan pequeño que se esconde tras cualquier etiqueta.

Cuando la ropa sale de la fábrica, el código va dejando una huella en cada uno de sus paraderos hasta llegar a la tienda, donde el cliente puede comprobar el origen de la ropa con solo acercar el celular a la etiqueta.

Una innovación que se ajusta a la tendencia del mercado a utilizar el Internet de todo para mejorar el monitoreo de los productos y, también, para aprovechar más la información que generan.

Con este tipo de avances, los fabricantes logran disminuir la incidencia de robo y de falsificación de marcas, principalmente cuando se trata de productos caros o sensibles a la manipulación.

También logran estimular el consumo, pues el cliente se siente más confiado al saber de dónde viene su nuevo pantalón.

Aunque es un proceso eminentemente logístico, también es capaz de volver un producto mucho más atractivo para el consumo.

“Lo que es una herramienta a nivel técnico para dar visibilidad, hoy se convierte en una solución comercial porque permite mejorar la calidad del producto de cara al consumidor”, dijo el director ejecutivo de la asociación GS1 en Costa Rica, Guillermo Varela.

Y eso coincide con el objetivo principal de la tecnología desarrollada para la logística, que es poner toda la capacidad de producción al servicio del cliente, dijo el ejecutivo de preventas de la compañía global de software para logística SAP, Juan Salcedo.

En todas partes

Para uno de los vicepresidentes de Cisco a nivel global, Edzard Overbeek, esta tendencia también es capaz de cambiar la forma en que se toman las decisiones.

“Al conectar lo que antes no estaba conectado, creamos un potencial increíble para que el negocio aumente la rapidez y la precisión de las decisiones”, explica Overbeek en un estudio recopilatorio de DHL y Cisco sobre Internet de todo y logística.

De hecho, la preparación en inteligencia de negocios y analítica es crítica en todos esos procesos, pues cada vez es más necesario tomar decisiones en tiempo real.

El Internet de las cosas implica la interconexión en red de objetos físicos, tanto computadoras como móviles u objetos conectados a Internet (que puede ser, prácticamente, cualquier cosa).

Estos pequeños chip pueden intervenir en todos los momentos de la cadena de valor; desde el almacenamiento hasta las rutas de distribución y la última milla de la entrega, con ventajas como el aumento en la productividad y en la calidad del producto.

Tanto los consumidores finales como las empresas clientes se han vuelto cada vez más exigentes en cuanto a la transparencia con que llegue el producto a sus manos: mientras más puedan saber sobre él, mejor.

Por ejemplo, una etiqueta en la carne ya debería mostrar toda la información necesaria sobre su origen y su embarque: desde la fecha de vencimiento hasta una certificación de la forma en que mataron al animal para asegurarse de que no sufrió.

¿Y Costa Rica?

Puede parecer extremo, pero no lo es. En mayo, la Unión Europea anunció que cerraría todas las fronteras a las plantas ornamentales de Costa Rica por la presencia de una bacteria.

Eso se hubiera evitado, explicó Varela, si las plantas utilizaran un sistema de trazabilidad, que ayudaría a encontrar cuál fue el productor que incumplió con la norma para sancionarlo a él específicamente, y no a todo el país.

Esa es una de las decisiones determinantes que debería tomar el Estado para potenciar la eficiencia de los procesos logísticos, comentó Varela.

Desde el sector empresarial, sí existe una conciencia de la necesidad de avanzar hacia las nuevas tecnologías.

Por ejemplo, desde hace años, los desarrolladores de software para logística en el país aceptaron que el uso del celular lo cambiaría todo, y se adaptaron a la nueva realidad.

Ahora, el uso de las herramientas móviles se asume como una constante, pero no siempre es usual dentro de todas las organizaciones.

“Estamos en una fase introductoria”, comentó José Andrés Pérez, de la empresa de soluciones de software, Galeon Technology (GTS).

Para algunas pequeñas empresas, controlar todos los procesos de su negocio desde la nube no es tan crítico porque la información es poca y la tiene a la mano.

Los beneficios, de igual forma, se apreciarán en la medida en que los usuarios internos y externos estén preparados culturalmente para utilizarlas, comentó Pérez.

El momento propicio

Los expertos internacionales de Cisco y DHL creen que es un momento propicio para empezar actuar.

Las condiciones están dadas: hay un claro empuje de la computación móvil, un mayor consumo de las tecnologías en la nube y un buen nivel de desarrollo de las redes de telecomunicaciones.

La analítica en tiempo real y el gusto de los usuarios por soluciones basadas en el Internet de las cosas también impulsan la adopción de las innovaciones en todos los momentos de la producción y la entrega.

El presidente global de tecnología de DHL, Rob Siegers, cree que el valor del Internet de las cosas en la logística ascenderá a $1,9 billones en la próxima década.

Pero el verdadero valor que generen a nivel comercial dependerá de cuán bien conectados estén todos los elementos a lo largo de la cadena de valor, añade Siegers en su informe.

Las ventajas

¿Para qué utilizar Internet de las cosas en los procesos logísticos?

Monitorizar el estado de los productos en tiempo real.

Aumentar la predicción para lograr un abastecimiento oportuno.

Mejorar la calidad de los productos al eliminar intervenciones manuales.

Optimizar la coordinación entre personas, sistemas y productos.

Aplicar la analítica a toda la cadena de valor del producto.

Disminuir costos al automatizar los procesos.

Fuente Estudio de Cisco y DHL.

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