Crean biomateriales conductores

Proyecto de la UCR pretende transferir propiedades magnéticas y eléctricas a materiales biológicos

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Cables de electricidad hechos de fibras de cabuya, ropa magnética, butacas que atenúen la señal del celular, muebles con luces incorporadas...

Si el proyecto que el químico Erick Castellón Elizondo está realizando sigue prosperando como hasta ahora, la imaginación será el límite de las aplicaciones que tendrá.

El objetivo de la iniciativa es traspasar propiedades magnéticas y de conducción eléctrica a fibras materiales.

Hasta el momento, ha tenido resultados positivos con el algodón, material que escogió para trabajar por ser conocido y representativo de las fibras naturales, además de fácilmente manipulable.

“Cuando uno hace investigación básica, usa sustancias sencillas para tener más control. Ya después, la experiencia se puede aplicar en otras sustancias más complejas”, explica.

Y justamente eso es lo que quiere hacer más adelante: utilizar materiales, como desechos orgánicos y otras fibras naturales, y funcionalizarlos con propiedades que les den un valor agregado.

Por ejemplo, podrían hacerse bolsas de celulosa recubiertas con propiedades eléctricas, de forma tal que puedan utilizarse para empacar equipos electrónicos y protegerlos de la electricidad estática.

También podría recubrirse madera molida con propiedades magnéticas y, luego de compactarla, usarla para construir muebles que se coloquen en lugares donde se desee atenuar o bloquear la recepción de la señal de telefonía móvil, como las cárceles.

Otra posibilidad sería más bien recubrir esa madera con propiedades eléctricas y hacer muebles con luces incorporadas.

Max Chavarría, químico e investigador de la Universidad de Costa Rica (UCR), también ve posible que estos materiales se utilicen para crear filtros de agua con capacidades para atraer iones.

Estos podrían purificar el agua, quitándole sus iones contaminantes, y así servirían para limpiar el sistema nacional de acueductos.

“Las aplicaciones del proyecto son bastantes. Pero lo que más rescato de la iniciativa es que tiene un impacto positivo en el ambiente”, dice Castellón.

Considera que en Costa Rica se produce gran cantidad de residuos biomateriales provenientes de las industrias madereras y agrícolas, y que la mayor parte de estas biomasas no son aprovechadas de forma alguna.

“Este proyecto permitiría recuperalas y dotarlas de una funcionalidad más allá de lo meramente estructural para hacerlas más útiles”, añadió. Así, sería de interés para distintas industrias en el país.

¿Cómo se hace?

La sustancia activa; es decir, la que se quiere transferir, se usa como recubrimiento del material que se quiere funcionalizar.

De esa forma, se logra sintetizar químicamente la molécula activa (magnética o de conducción eléctrica, en este caso) en presencia del algodón, que absorbe esas propiedades.

No es el primer proyecto de este tipo en el que trabaja esa universidad.

El investigador químico Julio Mata, de la UCR, también trabaja en la funcionalización de la madera para que sea hidrofóbica; es decir, que repela el agua para que su absorción sea más lenta.

Esto con el objetivo de que esa madera se emplee en la creación de muebles o superficies de construcción que estén en la intemperie, para evitar que se pudran.

“Precisamente de ahí surgió la idea de funcionalizar otro tipo de materiales y fibras naturales”, añadió Castellón.

“Ya tenemos algodón que se pega a imanes y obtuvimos algodón que logra encender bombillos... pequeños, pero bombillos al fin de cuentas. Lo que queremos hacer de aquí a enero 2013, que finaliza el proyecto, es aumentar sus propiedades magnéticas y eléctricas”, dijo Castellón.

Una vez perfeccionada la técnica, pretende aplicarla a otros materiales naturales distintos del algodón.

Además, quiere hacer al menos dos publicaciones científicas al respecto, e inclusive, intentar patentar el conocimiento.

También quiere investigar sobre nuevas técnicas de síntesis, donde se puedan usar sustancias químicas extraídas de plantas para realizar el procedimiento de funcionalización; pero eso será tema de otro proyecto.

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