Infraestructura, agricultura y transporte son los mercados dónde habrá mayores oportunidades

Por: Krisia Chacón Jiménez 30 octubre, 2016
 Los drones transformarán las industrias transversalmente y se estima que su valor ascenderá los $127.000 millones.
Los drones transformarán las industrias transversalmente y se estima que su valor ascenderá los $127.000 millones.

¿Cuál es el uso que se le da a los drones? En los medios de comunicación se utilizan para hacer videos aéreos y tomar fotografías. En los hogares para la diversión y en otros países ya se están realizando pruebas para que entreguen paquetes.

Sin embargo, estos vehículos que se desplazan por los aires tendrán muchas más funciones en un futuro cercano y se abrirán oportunidades en las diferentes industrias.

Así lo demostró el reporte global acerca de drones “La claridad desde arriba”, realizado por la firma PwC y que fue publicado en mayo.

El Financiero | Archivo
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Los sectores de la infraestructura, agricultura y transporte son los que más se verán impactadas por el uso de estos dispositivos.

En Costa Rica ya se ven los drones volando por los cielos, pero pronto serán vistos cargando medicamentos.

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) implementará el uso de estos vehículos para mejorar la atención de salud en las zonas de difícil acceso como los poblados indígenas.

Negocios en los aires

Los drones son vehículos no tripulados y a pesar de que han sido utilizados en el país principalmente con fines de diversión o fotografía, tienen múltiples usos en las diferentes industrias.

Según PwC el mercado de los drones tiene un valor de $127.000 millones debido a las diferentes soluciones que ofrecen.

La construcción de infraestructura está entre las actividades que podrían explotar con fuerza ese potencial.

Los aviones no tripulados no solo pueden realizar trabajos peligrosos, también hacen que sea más fácil adquirir datos relevantes para las construcciones.

El reto de esta industria es lograr precisión dentro de plazos determinados y a precios rentables.

Con la ayuda de los drones, se podrá mejorar significativamente la velocidad y calidad del proceso de diseño, ya que son capaces de tomar videos e imágenes de alta resolución.

El modelado 3D será más sencillo y se proporcionará la información sobre el estado inicial de la propiedad o terreno.

En la fase de construcción, los aviones no tripulados son útiles para monitorear los avances mediante la comparación de los planos y el estado actual según las imágenes recopiladas.

También confirman que los materiales sean almacenados y manipulados correctamente.

El valor del mercado de los drones en la industria de la infraestructura está valorado en unos $45.000 millones.

La agricultura es otro nicho donde esta tecnología puede tener alto potencial.

“Hasta ahora, el principal obstáculo en la agricultura ha sido el gran área de tierra de cultivo y la baja eficiencia en la vigilancia de los cultivos”, explica PwC en su informe.

Este problema se complica cada vez más por el cambio constante de las condiciones climáticas y la contaminación.

Hasta hace poco, la forma más avanzada de vigilancia de los cultivos se realizaba a través de las imágenes por satélite. Sin embargo, las principales limitaciones son que las imágenes se toman solo una vez al día, no son tan precisas y se trata de servicios altamente costosos.

Con la tecnología de los drones se amplía el abanico de opciones para el monitoreo a un menor costo. Otro punto a su favor es que puede ser integrado en todas las etapas del ciclo de vida del cultivo, desde el análisis del suelo, la siembra de semillas y hasta elegir el momento adecuado para la cosecha.

Los drones son capaces de producir mapas en 3D que permiten el análisis de los suelos.

Los últimos desarrollos en la agricultura han permitido que desde los drones se pueda valorar el estado de salud de la planta.

Se puede evaluar si en las plantas existen bacterias o infecciones por hongos o plagas. Desde el aire se puede escanear al cultivo utilizando la luz visible y el infrarrojo cercano.

El riego y la pulverización también es posible con los drones, de tal forma que se facilita el control de los horarios y la cantidad de químicos que son aplicados en las tierras.

Los expertos estiman que la fumigación aérea puede llegar a ser cinco veces más rápida que la que se efectúa con maquinaria.

Hablando de vehículos, es claro que los drones impactarán también a la industria del transporte.

El envío de paquetes a través de drones ya tocan las puertas.

Empresas como Amazon y Alphabet (Google) ya están en la fase de prueba.

Amazon Prime Air está en pruebas y pretende automatizar la entrega de paquetes utilizando pequeños aviones no tripulados que son capaces de trasladar un paquete de 2 kilos dentro de un radio de 10 kilómetros.

Las entregas tardan un tiempo aproximado de 30 minutos.

“Los envíos dentro de Estados Unidos vía terrestre le cuesta a Amazon entre $ 2 a $ 8, en comparación con 10 centavos usando un drone”, señala PwC.

Alphabet está ejecutando el programa Project Wing, el cual se espera que sea lanzado el próximo año.

Y aspirando un poco más al futuro, los drones también serán para los humanos.

La empresa china Ehang construyó un dron que es capaz de volar con un pasajero a bordo y puede despegar y aterrizar por sí solo, lo único que se necesita es decirle a dónde se desea ir.

El vehículo fue presentado en CES Las Vegas que se realizó a inicios de este año.

El Ehang 184 alcanza una velocidad de 100 km/h, su batería tarda dos horas en cargarse y supera los 23 minutos de vuelo.

Costa Rica los quiere

Estos dispositivos también se cuelan entre los servicios médicos y Costa Rica ya forma parte de la lista de países que los usarán.

El Área de Salud de Talamanca y el Área de Salud de Valle La Estrella serán los primeros beneficiados, confirmó la CCSS.

Se trata de un dron construido para el transporte de paquetes que funciona con el sistema desarrollado por la empresa Zipline.

La solicitud de los medicamentos se tramitará cuando el doctor genera la orden de la receta hacia la farmacia del Ebáis de Bribrí.

El farmacéutico de la localidad prepara y despacha el pedido dentro de un embalaje. Luego el empaque es llevado al nido donde despegará el dron.

El aparato traslada en forma monitoreada por GPS, los paquetes de medicamentos en un tiempo estimado de 30 minutos, hasta el punto demarcado donde haría la entrega mediante un lanzamiento controlado.

Finalmente se notifica la entrega del paquete de medicamentos al operador para que un funcionario de la CCSS haga la entrega al paciente.

Con este procedimiento la institución bajará los tiempos de entrega de tres días a 45 minutos.

Esteban Vega de la O, coordinador nacional de Servicios Farmacéuticos de la CCSS, afirmó que al mes se entregarán un promedio de 13.200 paquetes de medicamentos a los pacientes de los ocho ebáis de las comunidades de Sepecue, Amubri, Katsi, Cahuita, Margarita y Bambú en Talamanca y a los Ebáis de Valle Las Rosas y Penshurt del área de Valle La Estrella.

Apogeo aéreo

Seguros: Los drones podrán efectuar un análisis detallado de las propiedades aseguradas mediante tomas que muestren el estado actual del inmueble con tal de generar las pólizas. Lo mismo sucede en ocasiones de desastres naturales.

Telecomunicaciones: Con los vehículos no tripulados se podrá dar mantenimiento a las antenas y artefactos que estén colocados a alturas considerables. También serán utilizados para emitir señales de radiodifusión como radio, televisión e Internet.

Minería: Los drones pueden efectuar un mapa de la mina, optimizar las rutas de acarreo, proporcionar datos hidrológicos y de geotécnica.

Fuente PwC.