ANDRÉS CAJAMARCA, GERENTE DE PRODUCTO HP

La nube híbrida es lo mejor de dos mundos

Combinación de nubes privada y pública gana adeptos

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Más agilidad para responder a imprevistos, aprovechando la escalabilidad y el menor costo que provee una nube pública, sin exponer datos sensibles ni aplicaciones críticas a terceros.

Esa es la promesa que hace la nube híbrida, que es una combinación de la nube pública, contratada a proveedores externos, con la privada, creada por la propia empresa en sus instalaciones.

Aunque la firma analista Gartner prevé que esta opción no se convertirá en la tendencia dominante hasta dentro de cinco años –o más–, el gerente de producto Hewlett-Packard, Andrés Cajamarca, ya percibe un interés creciente en la región, no solo por la mayor cantidad de empresas que desean implementar este esquema de trabajo, sino también por la cada vez mayor cantidad de proveedores que hay para hacerlo.

Vi que Amazon, un proveedor de servicios en la nube pública, lanzó uno llamado virtual private cloud (VPC). ¿Cuáles otros proveedores están haciendo lo mismo?

No conozco el servicio de Amazon, pero sé que hay otras empresas de nube pública que están vendiendo servicios de nube privada. Eso también entra dentro del concepto de nube híbrida.

A veces lo que se llama una nube privada no lo es realmente, sino que es una simple virtualización. ¿Cuándo se está en la nube y cuándo no?

Hay servicios que se están presentando como nube, pero en realidad no son equivalentes a estar en la nube, sino que sencillamente son servicios que se prestan por medio de Internet. Muchas empresas creen que con solo la virtualización de algunas máquinas o con almacenamiento virtual ya están en la nube, pero eso es solo una parte. Estar en la nube va más ligado a la entrega del producto o servicio a los clientes finales y que el negocio se mueva como se debe mover.

¿Por ejemplo?

Cuando, de un pronto a otro, la empresa necesita inmediatamente más recursos tecnológicos con los que no cuenta en sus instalaciones. La nube permite entonces una mayor adaptación para que la empresa pueda entregar servicios de forma inmediata y automática, sin tener que preocuparse por los requerimientos tecnológicos que necesita para hacerlo.

¿En qué otras ocasiones recomendaría implementarla?

Cuando la empresa no tienen la capacidad de infraestructura para ciertos servicios; cuando quiere estar en la nube pero que, por un tema regulatorio, no puede entregar toda la información a un proveedor de nube pública –o cuando no desea hacerlo–.

Al implementar una nube de este tipo, ¿se pueden tener flujos de trabajo compartidos entre la nube privada y la pública o cada una trabaja por separado?

La idea es que sean mundos compartidos, que esas dos nubes trabajen conjuntamente, que se se alimenten una de la otra, automáticamente, para que se adapten a lo que el cliente requiere en el momento en que lo necesite.

“Lamentablemente, aún no se ven desarrollos tan en conjunto, ni tan automatizados, pero definitivamente es hacia lo que vamos en el futuro”.

Así las cosas, ¿qué recomendaría tener en cada tipo de nube?

Habría que verlo caso por caso y analizar su información y sus aplicaciones para ver cuáles datos subir a cuál nube.

“Pero, en términos generales, definitivamente, es algo que se define según el nivel de importancia que tiene la información para el usuario. Podría decirse que todos los datos que sean sensibles o propensos a ser robados –como los de innovación y desarrollo– deberían quedarse en las instalaciones de la empresa”.

¿Qué cambios a nivel organizacional implica implementar una nube híbrida?

El 70% del dinero que se invierte en el departamento de tecnología de una empresa se destina usualmente a mantenerla andando y se relega la innovación. Al estar en la nube, que permite tener recursos al alcance de la mano, lo que antes tomaría meses, se puede hacer ahora en minutos; y se pueden dedicar esos recursos humanos y financieros que se ahorran a trabajar en innovación.

¿Qué otras ventajas implica estar en la nube híbrida?

No tener que pensar en gastos de capitalización, sino en una renta mensual, y poder expandir su nube privada cuando esta llega a sus límites, conservando en casa la información que más le interesa proteger.

¿Y las desventajas?

La seguridad de los datos siempre es un temor, y el otro pero es la dificultad de orquestar ambas nubes para que puedan operar conjuntamente las soluciones que están en la nube pública y las que están en la privada.

¿Qué consejo daría a una empresa que quiere implementar un esquema de este tipo?

Sacar información confidencial fuera de su red es un gran riesgo en este tema y el error más común que cometen es implementar la estrategia solos: tienen que asesorarse antes de dar el paso.

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