Las compañías telefónicas deberán innovar para estimular al cliente a gastar más en consumo

Por: Mónica Cordero Sancho 15 septiembre, 2013

Cuando se trata del teléfono celular, el tico es un cliente prudente en el gasto, pero sofisticado en sus hábitos de consumo.

Hoy el servicio celular alcanza un 116% de penetración, con tarifas reguladas. Estos precios quedaron petrificados en el tiempo y una actualización o liberalización no es una alternativa a corto plazo para la industria.

El ambiente reta a los operadores a integrar más usuarios al mundo del móvil, empezar a “robar” clientes a la competencia y ser creativos para estimular un mayor consumo.

Mapa de la industria móvil
Mapa de la industria móvil

En Costa Rica, 5,4 millones de líneas celulares estaban activas a diciembre del año pasado. De esas, el 21% eran servicios pospago y el otro 79% prepago.

Los datos surgen del informe de Estadísticas del Sector de Telecomunicaciones 2010-2012 que agrupa los reportes de los operadores a la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel).

Estos usuarios generaron ¢388.000 millones en ingresos al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), Claro y Movistar el año pasado, con un 11% de aumento respecto al 2011.

Las arcas del ICE recibieron la mayor partes de esos recursos al controlar el 84% del mercado, de acuerdo a datos del 2012. Un 9% estaba en manos de Claro y un 7% lo tenía Movistar.

Consumo con cautela

Los datos de la Sutel revelan que el presupuesto destinado por los costarricenses para comunicarse con otros es conservador.

Por mes, un tico con contrato paga ¢10.846 ($21,30) a su operador solo por el servicio de voz, el 2,9% de su ingreso mensual. Y si se trata de un cliente prepago, la inversión promedio para conversar con otros se reduce de manera significativa a ¢1.950 ($3,83) mensuales, que equivalen al 0,5% del ingreso promedio per cápita en el país, según el Banco Mundial.

En cuanto al destino de recursos para acceder Internet con el móvil, un individuo emplea ¢3.767 ($7,40). Es decir, dedica el 1% de su salario para ver redes sociales, recibir y enviar correos y navegar en Internet.

Se debe tomar en cuenta que al momento de recolectar los datos, esta cifra estaba limitada por una tarifa plana que permitía al usuario bajar contenido sin límite por un monto fijo. El cobro por consumo de datos fue implementado de manera parcial en julio pasado, con la modalidad de prepago.

Empero, la inversión que hace el tico en el servicio móvil es solo un poco superior al promedio latinoamericano, a pesar de ser un país con ingreso medio alto.

Los operadores en América Latina recibieron $10,59 (que incluye voz y datos) en promedio por usuario, según datos del primer trimestre del 2013 de la consultora Signals Telecom.

“En algunos mercados puede ser mucho más alto (el ingreso por cliente) y en otros obviamente más bajo. Hay que entender que en algunos mercados los ingresos medios por usuario para el segmento pospago fácilmente exceden los $50”, dijo José Otero, presidente de Signals Telecom.

¿Cómo crecer?

Del 2011 (fase final del monopolio) al 2012,la cantidad de líneas activas se elevó en un 13%, para alcanzar la penetración del 116%.

Esto implica que una persona puede tener más de una línea. No obstante, el informe de la Sutel no especifica cuántos usuarios nuevos ha ganado el mercado, ni cuántos son multioperador.

La pregunta es ¿cuánto más se podrá crecer?. La estimación del Gobierno (al entrar Claro y Movistar) era tener una penetración del 135% para el 2014.

Los datos de Sutel muestran que el mayor crecimiento trimestral del mercado en el período 2010-2012, un 13%, se presentó en el último trimestre del 2011, cuando llegaron Claro y Movistar.

Maryelena Méndez, presidenta del Consejo del ente regulador, consideró que el mercado celular todavía tiene espacio para desarrollarse pero reconoce que el ritmo de crecimiento tenderá a desacelerarse en el tiempo.

Méndez opinó que los operadores optarán por ofrecer más servicios para estimular el consumo y elevar ingresos.

Por su parte Daniele Tricarico, analista de Pyramid Research, dijo que el desarrollo del mercado refleja el “atraso histórico” producto del monopolio. “(Costa Rica) se ha alineando a las dinámicas más avanzadas de la región”, destacó, al considerar que hay espacio para crecer especialmente en prepago. “Un ejemplo es Panamá, que alcanzó una penetración del 188% en el 2012. Para Costa Rica estimamos una penetración móvil del 125% en el 2013”.

Sin embargo, la popularización de los teléfonos inteligentes ha convertido al Internet móvil en el filón dorado de la actividad.

Prueba de ello es la segmentación de los ingresos de los operadores. Las llamadas de voz aportan el 87% de los ingresos, el consumo de datos representan el 11% y los mensajes de texto (SMS) y multimedia (MMS) el 2%. De los tres rubros, el Internet móvil (que requiere de un smartphone ) es el más dinámico, con un 68% respecto a los resultados del 2011. Los SMS y MMS se contrajeron un 27% en ese periodo.

Por ello, no es de extrañar que las compañías promuevan con más fuerza la aplicación de la tarifa por descarga en datos como una norma del mercado.

Y el pulso por usuarios entre el ICE, Claro y Movistar se intensificará en noviembre. En ese mes, empezarán a vencer los planes (de dos años) que Claro y Movistar vendieron al ingresar al país. A esto se suma el arranque de la portabilidad numérica.

“El reto es modernizar las redes para ofrecer Internet móvil más rápido y diversificar la oferta con contenidos”, dijo Otero.

Y en este contexto, aquel que ofrezca servicios 4G LTE (para navegar rápido con el móvil) tendrá ventaja en una carrera cada vez más dramática, por un consumidor más sofistificado.