Publicación enumera limitaciones halladas en modelos actuales

Por: Agencia AFP 14 octubre, 2016
De los siete vehículos probados, cinco golpearon el obstáculo que se colocó en la prueba.
De los siete vehículos probados, cinco golpearon el obstáculo que se colocó en la prueba.

París - De siete vehículos autónomos probados en un circuito cerrado, sólo uno consiguió evitar en todas las vueltas un obstáculo repentino que aparecía en el camino.

Las pruebas fueron realizadas por la revista francesa Auto Plus en el circuito de Montlhéry, al sur de París, y publicó los resultados en su edición de este viernes.

"Con la conducción 'autónoma' activada, el coche de delante de usted se aparta de repente para evitar otro coche, parado en medio de la calzada. ¿Cómo reaccionará el sistema?", se preguntaba la revista.

Así de los siete vehículos probados, cinco fracasaron y golpearon el obstáculo. El sexto (un Tesla modelo S) fracasó dos veces en cuatro intentos.

Solo el Mercedes Clase E, que conserva una generosa distancia de seguridad, pasó el examen deteniéndose delante del obstáculo.

Además de esos dos vehículos, se probaron un Audi A4, un BMW Serie 7, un Mercedes Clase C, un Volkswagen Passat y un Volvo S90/V90 en circuito, atascos y en la carretera.

El veredicto de la revista fue contundente: "Sólo tres modelos (Mercedes Clase C y E, Tesla Modelo S) son verdaderamente capaces de reaccionar".

Es en los atascos donde estos sistemas convencen más, a pesar de los resultados desiguales. "Estos sistemas tienen sus límites", advirtió la publicación.

La revista agregó varias limitaciones:

-Tienden a ser ciegos cuando el sol está de cara y bajo en el horizonte.

-Dejan a menudo poco espacio a los vehículos de dos ruedas que circulan entre dos filas.

-A veces hay que retomar el mando cuando un vehículo se incorpora delante.

"Aún faltan algunos 'ladrillos' en el edificio del coche autónomo", indica la revista. "Por una parte, los sensores actuales son insuficientes y sólo ofrecen una visión parcial de la carretera y los obstáculos".

Los editores advierten que la inteligencia artificial tendrá que progresar, aprender el comportamiento de los peatones, de los ciclistas y de los automovilistas humanos.

"Todos estos esfuerzos convergen hacia el mismo objetivo: ofrecer, a partir del horizonte de 2020, una conducción realmente autónoma, donde podremos apartar la vista de la carretera en algunas condiciones (autopistas, vías rápidas sin semáforos ni peatones)", subrayó el artículo.