Tecnología aplica reset a videoclubes

Máquinas dispensadoras están al alza

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En el 2013, el esfuerzo por acercar a los amantes del sétimo arte al mercado del entrenimiento se fusionó con una tecnología con más posibilidades. El resultado dejó a los videoclubes convencionales con escasas posibilidades de disfrutar la función.

Propuestas como la anunciada recientemente por los estudios Warner Bros –ofrecer un servicio de suscripción para disfrutar en Internet de películas o series de televisión producidas desde 1920– suponen una llamada de atención a la básica y muchas veces limitada tecnología que emplean los videoclubes convencionales.

El servicio de descarga de películas en línea que ofrecen firmas internacionales como Netflix, Cuevana TV y Apple TV tampoco allanan el camino.

¿Cuál será entonces la opción tecnológica para los videoclubes?

Época para reinventarse

Los videoclubes pueden optar por la migración hacia servicios alternativos en donde lleguen al cliente, en lugar de que el usuario se dirija a ellos, recomienda Juan Manuel Campos, socio consultor de la empresa Ciber Regulación.

Esa es precisamente la idea de los sistemas tecnológicos que ofrecen empresas como DVD Now y Smart DVD en Costa Rica.

Ambas compañías colocan máquinas dispensadoras de películas en lugares estratégicos como supermercados, tiendas y gimnasios para que el cliente seleccione el material que desee y cancele con tarjeta de crédito.

En caso de no entregar la película en el tiempo establecido, se le rebajará al usuario un monto diario por concepto de multa.

La opción de máquinas dispensadoras de películas se volvió muy popular en Europa y en Estados Unidos recientemente, explicó Mauricio Altmann, director del proyecto DVD Now.

“La tendencia y popularidad en ese país es enorme. En tres años el crecimiento se estima en un 300%”, añadió Altmann.

La respuesta del consumidor costarricense, sin embargo, no es tan prometedora.

“El comportamiento del mercado en Costa Rica es interesante, aunque no necesariamente el esperado”, afirmó Altmann.

En su criterio, el costarricense siente temor al utilizar servicios automáticos o aquellos en los que tiene que registrar la tarjeta de crédito.

Con él coincide Adrián Alvarado, de Smart DVD, quien declaró que al principio la gente siente temor, pero luego descubre el beneficio de tener la máquina a su alcance, cuando se acerca a los lugares que frecuenta diariamente.

Smart DVD pretende colocar 20 máquinas más, para sumar 25 en todo el país y continuar con un segundo lanzamiento en el mediano plazo. Se trata de la opción de descarga de películas desde diferentes dispositivos digitales.

“El cliente descarga la película desde una llave USB por ejemplo, se la lleva para su casa y luego se autodestruye en el tiempo establecido”, explicó.

Actualmente tanto la propuesta de DVD Now como la de Smart DVD incluyen la posibilidad de que el cliente seleccione las películas a través de la página web y que el sistema “las reserve” para cuando se acerque a la máquina correspondiente.

Puntos en contra

La proliferación de venta de películas producto de la piratería y el video en streaming forman parte también de las amenazas que experimenta el modelo tradicional de tecnología que ofrecen los videoclubes.

Se suma la inmediatez de opciones de suscripción de Cuevana TV y Netflix. El éxito de esta última firma ha sido tal que recientemente anunció su incursión en la primera serie de terror pensada para público latinoamericano.

“La inmediatez del servicio, las facilidades de la suscripción y la posibilidad de descarga en la computadora son beneficios tangibles que obran en contra de los videoclubes”, agrega Campos.

Sin embargo, no todo es color de rosa para estas firmas de alquiler digital de películas.

Mantener un catálogo desactualizado, la dependencia del ancho de banda, el tiempo de espera al descargar las películas y el pago de mensualidad para tener acceso a los títulos que el usuario desea, le suman puntos de “ventaja” a la opción de máquinas dispensadoras.

Si Mahoma no va al cine...

Y como si la tecnología y las alternativas en línea no fueran suficientes, la compañía Cinexpress lanzó otra opción para los amantes de las películas.

La empresa entrega películas a domicilio desde el 2006.

El usuario puede mantener la la película durante 60 días, pedirla por teléfono, pagar en efectivo o con tarjeta y solicitar que la dejen y la recojan en su casa.

Mauricio Gutiérrez, gerente administrativo de la empresa Cinexpress, asegura que la poca capacidad de banda ancha disponible en Costa Rica, las multas, el pago de mensualidades y el tiempo de espera al bajar las películas en sitios como Netflix, se vuelcan aún a favor de la opción de alquiler de películas con opciones atractivas.

“Eso sí, se trata de una opción novedosa en la que el cliente no debe trasladarse a ninguna parte, puede tener la película dos meses en su casa y hasta puede incluir en su pedido palomitas y chocolates”, apunta Gutiérrez.

A la entrega unieron la opción de selección en línea y también una dulcería que entrega en su casa el producto.

Más opciones

Smart DVD: Máquina dispensadora de películas con presencia en Forum, Vindis y Multispa.

DVD Now: Máquina dispensadora de películas con presencia en los AM PM de Escazú, Heredia, La Uruca y Curridabat.

Cinexpress: Entrega de películas a domicilio. Selección en línea. Alquiler por 60 días.

Netflix: Mes gratuito, mensualidad de $7,99 para series y películas disponibles.

Cuevana: Descarga gratuita de películas.

Fuente Recopilación propia.

Sostenbilidad y financiamiento