Por: Larisa Paez.   24 julio
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¿Sabía usted que el café es la bebida más consumida en el mundo?

Tomar café es para muchas personas parte del diario vivir, en la mañana, después de almorzar o en la tarde son los momentos típicos donde más se usa y se ha convertido también en la excusa ideal para reunirse con familia o amigos.

Tal vez haya escuchado algunas veces que el café tiene ciertos efectos positivos para la salud, así como también se ha hablado de posibles efectos adversos, por eso este blog está dedicado a esa bebida sin la que muchos no pueden vivir.

Nutricionalmente hablando, el café aporta cantidades nada significativas de calorías, grasa y carbohidratos, contiene algunos minerales como magnesio y fósforo, muchos antioxidantes y su principal componente que es la cafeína. Es un fruto que posee una gran cantidad de componentes químicos a los cuales se le atribuyen algunas de las propiedades beneficiosas de las que se habla, una de las principales es la cafeína.

La cafeína

La cafeína es catalogada como una droga natural de muy rápida absorción cuyo mecanismo de acción consiste en bloquear ciertas sustancias para aumentar la transmisión nerviosa. Se encuentra en bebidas como gaseosas, tés y claramente en mayor cantidad en el café.

Es una de las sustancias a la que más efectos por su consumo se le atribuyen, tanto positivos como negativos, y según investigaciones recientes el resultado en cada persona va a depender de cuestiones genéticas.

Entre sus principales efectos se mencionan con frecuencia los siguientes:

Efectos positivos

Sistema nervioso: aumenta la memoria a corto plazo, mejora la agudeza mental y ayuda a prevenir el deterioro cognoscitivo con la edad. También se ha determinado una relación inversa entre el consumo de café y la enfermedad de Parkinson.

Hígado: en este órgano la cafeína puede revertir los efectos sedantes del alcohol y mejora la sensibilidad a la insulina, es por estar razón que se le ha relacionado con la prevención de Diabetes Mellitus tipo 2.

Rendimiento deportivo: su efecto ergogénico durante el ejercicio es quizás uno de los más conocidos y estudiados, la cafeína mejora la contractibilidad muscular debido a que aumenta los niveles de catecolaminas, permite que llegue más sangre oxigenada a los músculos y favorece el uso de grasa como fuente de energía durante el ejercicio, de esta manera se proporciona mayor energía durante más tiempo evitando así el cansancio y la fatiga.

Efectos adversos

Absorción de nutrientes: se ha relacionado el consumo de cafeína con una disminución en la absorción de minerales como calcio y hierro, en el caso del hierro solamente interfiere en el proceso de absorción, pero con el calcio se ha observado que aumenta su excreción urinaria y fecal, sin embargo, los estudios no han sido concluyentes respecto a la relación entre el consumo de cafeína y la osteoporosis, solamente se ha mencionado un leve riesgo de fracturas dependiente de la dosis en mujeres.

Efectos gastrointestinales: en el caso de personas que padecen reflujo o gastritis, se recomienda limitar el consumo de café pues este aumenta la producción de ácido clorhídrico aumentando así los síntomas.

La cafeína también ocasiona un aumento en la motilidad intestinal por lo que también es conveniente evitarla cuando existen procesos de enteritis y colitis para evitar un cuadro de diarrea.

Riesgo cardiovascular: el estímulo principal de la cafeína en la salud cardiovascular es un aumento en la presión arterial y la frecuencia cardiaca el cual es leve y cede en breve tiempo, no obstante, en personas con mayor riesgo de enfermedad cardiovascular como hipertensos con algún otro factor de riesgo como el tabaco o el alcohol, es recomendable limitar su ingesta.

Reproducción: en el caso de las mujeres, se ha observado cierta relación entre una ingesta elevada de cafeína y un retraso en la capacidad de concebir, su restricción durante el embarazo no es debido a que pueda provocar malformaciones en el bebé, sino que la madre tiene menor capacidad de metabolizar la cafeína además de que ésta atraviesa la barrera feto-placentaria y puede provocar que los bebés nazcan con bajo peso o prematuros.

Muchos de estos efectos, tanto positivos como adversos, dependen del nivel de tolerancia a la cafeína de la persona que la consuma, así como de la ingesta total de la bebida que la aporte (como las tazas de café diarias) y de factores externos como patologías específicas. Es por esto que ninguno de estos efectos se puede generalizar.

Es normal escuchar personas decir que el café no genera mayor impacto en su estado de alerta o su patrón de sueño, otras en cambio hablan de efectos fuertes por el consumo de café como taquicardia, insomnio y hasta malestares digestivos; estas diferencias tienen que ver con el nivel de tolerancia, la capacidad y velocidad de metabolización de la cafeína y la adaptación de cada individuo según su perfil genético.

Cuando esa capacidad de metabolización y absorción de la cafeína es muy lenta y se consumen altas cantidades de la sustancia, es cuando se corre el riesgo de presentar principalmente sus efectos adversos, siendo uno de los más graves el riesgo cardiovascular.

Ante esta situación surge la siguiente duda: ¿Cómo puedo conocer mi nivel de tolerancia a la cafeína?

En primera instancia, lo más lógico es que hagamos una prueba por descarte, si existen molestias o algún síntoma después de ingerir café o alguna bebida con cafeína, se deja de usar por un tiempo definido y se observa si los síntomas cambian.

Si queremos ser más exactos lo más idóneo es una prueba genética.

En el centro de nutrición contamos con una prueba genética que con tan solo una muestra de saliva puede ayudarle a determinar su nivel de metabolización de la cafeína, entre muchas otras cosas.

¿Y para qué podría servir esta información? Primero que todo para evitarle las molestias generadas por el consumo de cafeína al conocer la cantidad máxima que usted tolera por día, por otro lado, a prevenir a largo plazo el riesgo de consecuencias negativas en salud por su consumo como osteoporosis y enfermedades cardiovasculares.

¿Y qué pasa con la relación entre el café y el peso corporal?

Como ya mencioné, el contenido calórico del café no es significativo, sin embargo, las combinaciones que se pueden encontrar a nivel comercial pueden representar un problema cuando de peso o grasa corporal se trata.

Es común encontrar en los restaurantes opciones que mezclan café con productos altos en calorías (provenientes de grasas y azúcares) como helados, leche entera, siropes, y toppings, opciones que en exceso pueden elevar su nivel de grasa corporal y por ende su peso.

Así que, si usted posee un nivel de tolerancia deseable para el consumo de cafeína, disfrute el café negro, con algún tipo de leche baja en grasa o con un endulzante bajo en calorías si es que lo necesita endulzar.

Si desea conocer un poco más sobre éste y otros temas de salud, así como de la prueba genética, no olvide visitar nuestra página www.centrodenutricion.co.cr y redes sociales o consultarnos al teléfono 2223-1717.

Referencias:

Ramirez, Dianna. Café, cafeína vs. Salud: Revisión de los efectos del consumo de café en la salud. Universidad y Salud. 2010, vol.12, n.1, pp.156-167. Tomado de http://www.scielo.org.co/scielo.php?pid=S0124-71072010000100017&script=sci_abstract&tlng=es

Saraví, F. Cafeína y salud ósea. Actualizaciones en osteología, Escuela de medicina nuclera, Mendoza, Argentina. 2014, 10(2): 119-121. Tomado de http://osteologia.org.ar/files/pdf/rid38_saravu.pdf

Valenzuela, A., El café y sus efectos en la salud cardiovascular y en la salud materna. Revista chilena de nutrición. 2010, vol. 37, pp. 514-523. Tomado de https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?pid=S071775182010000400013&script=sci_arttext&tlng=e