Por: Larisa Paez.   9 febrero

Cuando alguien se encamina hacia un estilo de vida saludable, normalmente en lo primero que piensa es en perder peso y grasa corporal. Y eso es algo completamente válido, puesto que hoy en día se sabe que mantenerse en un peso saludable puede prevenir o mejorar los síntomas de muchas enfermedades.

Carátula blog Razones de Peso de Larisa Páez.
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Sin embargo es importante también, enfocarse en otros aspectos que se ganan a través de una alimentación saludable y que permiten a la persona sentirse diferente y sobretodo mucho mejor, incluso antes de que el número de la balanza empiece a modificarse. ¿Cómo cuáles? Aquí le comento sobre algunos.

Mayor sensación de saciedad

Uno de los objetivos primordiales de la consulta nutricional es que la persona gane mayor conciencia a la hora de elegir los alimentos que va a consumir. Los alimentos frescos y menos procesados llegan a ser parte de las comidas diarias, y el mayor consumo de fibra presente en las frutas, los vegetales y las leguminosas brinda una sensación de saciedad mayor.

De hecho, esto es lo que la mayoría de las personas empiezan a experimentar una vez que su plan de nutrición (y ejercicio) se pone en marcha. Es una señal temprana de progreso que se puede detectar incluso antes de perder peso.

Más energía

Aquellos días donde la alarma del despertador es su principal enemiga, o donde el golpe de cafeína y azúcar son necesarios para mantener sus párpados abiertos por la tarde, es probable que se pierdan.

Esto sucede porque su cerebro y su cuerpo empiezan a ganar nutrientes, vitaminas y minerales necesarios para llevar a cabo las actividades diarias. Un buen plan de nutrición le brinda energía constante durante todo el día, y esto se logra experimentar casi de inmediato, incluso antes de que ese número de la báscula comience a moverse.

Sueño reparador

La nutrición y el ejercicio juegan un papel importante en la regulación del sueño. Si la persona regula sus tiempos de comida, no come a deshoras ni en grandes cantidades, es muy probable que el sueño comience a regularse también.

Con una buena alimentación, el cuerpo reduce naturalmente sus niveles de estrés, gana energía y rinde mejor a lo largo del día para poder llegar a descansar adecuadamente por la noche. En resumen, el cuerpo se regula químicamente hablando y en menos de lo esperado se logra dormir mucho mejor.

Ropa más ligera

Recordemos que la grasa corporal ocupa un espacio más amplio en nuestro cuerpo. Cuando la persona gana masa muscular y pierde grasa, puede suceder que el número de la báscula no se modifique, sin embargo, la ropa sí lo hará. En menos de lo esperado, esos jeans que antes le quedaban apretados puede que ahora los sienta mucho más cómodos.

Además de medir el progreso a través de la ropa, usted puede utilizar una cinta métrica para rastrear la circunferencia de las diferentes partes del cuerpo.

Mejor humor

Mejorar nuestra perspectiva mental y emocional con una buena nutrición puede aparecer de maneras sorprendentes. La persona gana confianza, se siente más informada, más clara en sus objetivos, más feliz, más positiva, más abierta a probar cosa nuevas, en resumen, más motivada(o).

En parte, estos cambios provienen de la experiencia de cambiar hábitos. Cuando intentamos algo y triunfamos, ganamos inspiración que nos anima a seguir adelante.

Estos cambios también provienen de la nutrición en sí misma: nuestros cerebros y cuerpos tienen los nutrientes y las herramientas químicas que necesitan para hacer su trabajo: regular nuestras emociones, hacer que nuestros “neurotransmisores sean felices” y enviar esas señales alegres y tranquilizadoras a donde deberían ir.

Más fuerza y resistencia

Es probable que una vez que se inicia un plan de alimentación acorde a sus necesidades, usted gane más fuerza y resistencia a la hora de entrenar. Ya sea correr, nadar o andar en bicicleta distancias más largas; levantando más peso; trepando por una pared más alta y más dura; o jugando una ronda extra de tenis o golf. La buena nutrición ayuda a mejorar la recuperación y aumenta los niveles de energía.

Se siente más como un estilo de vida que como una “dieta”

La ganancia aquí sucede cuando la persona simplemente está viviendo. Comer bien deja de ser un sobreesfuerzo y comienza a ser parte natural de la vida diaria. Se preparan las comidas con anticipación y se logran tener a mano opciones saludables como parte regular de la rutina semanal. Se buscan desafíos y se desarrollan estrategias para mantenerse en el camino. Y esto es algo que se puede experimentar incluso antes de que la balanza empiece a modificarse.

Para más información sobre éste u otros temas relacionados a nutrición, lo invito a visitar nuestro perfil de Facebook Centro de Nutrición Larisa Páez o nuestra página web www.centrodenutricion.co.cr