.  9 febrero
Kodak prestó su nombre a una moneda digital que se anuncia como
Kodak prestó su nombre a una moneda digital que se anuncia como "una criptomoneda que permite a los fotógrafos y agencias tomar mayor control en la gestión de derechos de imagen".

​Hace algunas décadas, Eastman Kodak era una empresa de tecnología vanguardista.

Tuvo la visión de contratar a los ingenieros más brillantes y aprovechó sus conocimientos para obtener muchísimas patentes que la convirtieron en pionera en la aplicación de nuevos procesos químicos y forjaron su reputación en el sector de las cámaras y las películas fotográficas, hasta convertirse en una empresa con presencia en todo el mundo que, en su mejor momento, llegó a tener 145.000 empleados.

Sin embargo, la era de la fotografía digital rebasó a Kodak y, hoy en día, esta empresa de Rochester, Nueva York, existe prácticamente solo en el pasado. Ha tenido que vender muchas de sus patentes, sus edificios están rentados o se han demolido, y se ha ido contrayendo desde que se declaró en quiebra en el 2012.

Ahora, a sus 130 años, ha decidido reaparecer en el mercado de una manera inesperada: gracias a una estrategia basada en una criptomoneda.

Es una decisión arriesgada que ha entusiasmado a algunos inversionistas, ha dejado perplejos a otros cuantos y ha generado cuestionamientos en cuanto al rigor con que Kodak ha evaluado a sus socios en el negocio de criptomonedas, entre los cuales se encuentran una agencia de fotógrafos paparazzi, un promotor de valores baratos y una empresa que ofrece un dispositivo conocido como la “máquina mágica de hacer dinero”.

Este mes, Kodak le prestó su nombre a una moneda digital bautizada como KodakCoin, que se promociona como “una criptomoneda fotocéntrica que empoderará a los fotógrafos y a las agencias para tener mejor control del manejo de los derechos sobre sus imágenes”.

La idea básica que dio origen a KodakCoin es utilizar la cadena de bloques para ayudar a los fotógrafos a manejar sus colecciones mediante la creación de registros de propiedad permanentes e inmutables.

La empresa también firmó un contrato de licencia para comercializar una computadora dedicada a la minería de bitcoines llamada Kodak KashMiner, que permitirá a los usuarios generar su propia criptomoneda.

Acciones al alza

Las acciones de Kodak subieron más de un 200 % tras el anuncio, y casi no han bajado desde entonces. Esto se debe en parte a que la cadena de bloques, el sistema de contabilidad con algoritmo matemático que da origen a las monedas digitales, tiene una especie de efecto talismánico en el mercado de valores hoy en día.

Los inversionistas quieren aprovechar la popularidad de monedas como las de Bitcoin y Ethereum, pues varias empresas que se encontraban en dificultades han logrado cambiar su destino, por lo menos de manera temporal, con solo agregar la palabra blockchain a su nombre o anunciar un nuevo negocio con criptomonedas sin relación alguna con su línea anterior. (El ejemplo más notable es Long Island Iced Tea Corp., una empresa de bebidas que triplicó su valor de la noche a la mañana después de cambiar su nombre de marca a Long Blockchain Corp.).

Estas decisiones repentinas y aventuradas también han llamado la atención de los reguladores.

En un discurso reciente, Jay Clayton, el presidente de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, comentó que esa agencia está “revisando con detenimiento los informes de las empresas públicas que han cambiado su modelo de negocios para aprovechar la percepción de que la tecnología de contabilidad distribuida es prometedora”.

De las empresas de la vieja guardia que han incursionado en el área de las criptomonedas hasta este momento, Kodak es la más destacada y quizá también la que ha despertado mayor controversia.

"Debido a los requisitos que establece la ley, solo podrán adquirir KodakCoins los inversionistas clasificados como “acreditados” en Estados Unidos. Un inversionista acreditado se define como una persona cuyo patrimonio neto es de por lo menos $1 millón, o cuyo ingreso anual es superior a los $200.000".

Casi de inmediato comenzaron a circular críticas sobre los planes de la empresa, que algunos calificaron como una acción desesperada para conseguir dinero. “Se percibe como una empresa que cotiza en bolsa que emite una ficha para que el precio de sus acciones se levante de la tumba”, opinó Kyle Samani, un socio de la firma de negociación de criptomonedas Multicoin Capital.

El consultor de cadena de bloques Jill Carlson advirtió: “No podría dormir bien si estuviera involucrado en esto”.

Derechos digitales

En una entrevista, el presidente ejecutivo de Kodak, Jeff Clarke, afirmó que las ambiciones de la empresa con respecto a la cadena de bloques son genuinas. Relató que comenzó a explorar esta tecnología el verano pasado, y se percató de que era una buena opción para resolver el problema eterno que tienen los fotógrafos para demostrar la propiedad de sus imágenes, detectar violaciones a sus derechos de autor y recibir pagos.“No somos un negocio de comida para perros que decidió crear una moneda”, subrayó Clarke. “Es una solución real para el manejo de los derechos digitales, un problema que ha explorado Kodak durante muchos años”.

En teoría, los fotógrafos podrán cargar sus imágenes en una plataforma llamada KodakOne, crear una licencia basada en una cadena de bloques para cada imagen y utilizar software rastreador para detectar en Internet cualquier uso en contra de sus derechos de autor.

En vez de utilizar dólares, los fotógrafos podrán recibir pagos de sus clientes en KodakCoins.

Se espera que la oferta inicial de KodakCoin recaude hasta $20 millones. Sin embargo, hay algunos detalles que no están muy claros, como la forma en que se utilizará el dinero, o por qué no es posible construir un sistema similar sin la cadena de bloques.

También hay una pregunta más obvia: ¿por qué querrían los fotógrafos que les pagaran en fichas digitales en vez de efectivo? Sostuve varias conversaciones con los encargados de KodakCoin, pero nunca obtuve una respuesta clara a estas preguntas.

Además, el documento técnico sobre KodakCoin que explica los planes para la moneda consta de 40 páginas cuya redacción es confusa y están plagadas de expresiones de moda en el área del mercadeo y diagramas vagos.

No estoy diciendo que la administración de los derechos digitales no sea un problema real de los fotógrafos y, al menos en teoría, la cadena de bloques podría ser una excelente solución. No obstante, cuestiono los atributos específicos de KodakCoin porque hay varias señales de alerta.

En primer lugar, a pesar de su nombre, KodakCoin en realidad no es un proyecto de Kodak. La empresa que organiza la oferta, WENN Digital, es una filial con oficinas en California de una agencia británica que se especializa en licencias fotográficas para paparazzi.

De acuerdo con su contrato de licencia, Kodak no recibirá ingresos directos por la oferta pública. Obtendrá una participación minoritaria en WENN Digital del 3 % de todas las KodakCoins emitidas y regalías sobre utilidades futuras.

En cuanto a las monedas, lo lógico sería que una moneda digital cuyo objetivo es “democratizar la fotografía y lograr convenios de licencia justos para los artistas”, según Clarke, fuera accesible.

Sin embargo, debido a los requisitos que establece la ley, solo podrán adquirir KodakCoins los inversionistas clasificados como “acreditados” en Estados Unidos. Un inversionista acreditado se define como una persona cuyo patrimonio neto es de por lo menos $1 millón, o cuyo ingreso anual es superior a los $200.000.

¿Cuántos fotógrafos millonarios obsesionados con las criptomonedas conocen? Incluso si los fotógrafos cubren los requisitos para participar, podrían tener problemas para gastar sus KodakCoins o cambiarlas por efectivo.

No impresionó en el CES

Los expertos en criptomonedas tampoco parecieron impresionados con Kodak KashMiner, una máquina de minería de Bitcoin, durante la feria de electrónica CES de este año.

Según indica el material publicitario, a los usuarios les costará $3.400 rentar por un plazo de dos años la máquina, una computadora de la marca Kodak que resuelve ecuaciones matemáticas complejas para desbloquear nuevos bitcoines.

La mitad de los bitcoines que logren minarse con el KashMiner le corresponderán a Spotlite, la empresa titular de la licencia de la marca Kodak, y el usuario conservará la otra mitad. Kodak no ha dado mucha información acerca del acuerdo concretado con respecto a KashMiner.

Lo cierto es que rentar estas máquinas no será fácil. En el anuncio que se presentó en CES, de acuerdo con los cálculos proyectados para KashMiner, cada usuario que la rente ganará $9.000 por la minería de Bitcoin durante los dos años de contrato.

Algunos expertos me explicaron que es muy probable que esa cifra se haya inflado, pues la minería de Bitcoin se dificulta con el paso del tiempo. También señalaron que la máquina KashMiner parece ser solo una versión con otra marca de una máquina para fabricar bitcoines que ya es popular y puede comprarse por menos de lo que cuesta la renta.

El origen de KodakCoin, la moneda en sí misma y los pronósticos exagerados sobre la capacidad de KashMiner para generar dinero son aspectos que en conjunto cuestionan el producto y despiertan sospechas sobre la posibilidad de que Kodak esté en problemas.

“En el mejor de los casos, mi suposición sería que están convencidos de que la tecnología podrá en algún momento ofrecer lo que han dicho”, aseveró el consultor Carlson. “En el peor de los casos, solo son unos oportunistas”.

Clarke, el presidente ejecutivo de Kodak, dijo que los proyectos que involucran cadena de bloques representan solo una pequeña fracción de la estrategia general de la empresa, y que le parecía “irónico” que criticaran a Kodak por adoptar una tecnología nueva como la de las criptomonedas, dado que sus problemas en el pasado se originaron por no innovar.

“No es una medida especulativa”, subrayó Clarke. “Se trata de aplicar la tecnología emergente de la cadena de bloques para resolver un problema real”.