El plan del gigante de comercio electrónico de insertarse en el mercado de la atención médica de EE. UU., tiene su antecedente en China

Por: Sui-Lee Wee y Paul Mozur Hace 6 días
/ AFP PHOTO / LIONEL BONAVENTURE
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Pekín, China. Amazon y otros dos titanes estadounidenses están tratando de reformar la atención médica experimentando con la cobertura para sus propios empleados. Sin embargo, para los estándares chinos, están muy rezagados.

Las empresas de tecnología como Alibaba y Tencent han puesto a la atención médica como una prioridad durante años, y están utilizando a China como su laboratorio. Después de probar consultas médicas en línea y sistemas de rastreo de fármacos, ahora se centran en una herramienta más avanzada: la inteligencia artificial.

Su enérgico dinamismo subraya las diferencias entre los sistemas de atención médica de China y de Estados Unidos.

Los hospitales chinos están sobrecargados, con solo 1,5 médicos por cada mil personas, apenas la mitad de la cifra de Estados Unidos. Junto con una población que envejece rápidamente, China también tiene la mayor cantidad de niños obesos en el mundo, así como más pacientes con diabetes que en cualquier otro lugar.

El impulso tecnológico de las empresas es alentado por el gobierno. Pekín ha dicho que quiere ser líder en inteligencia artificial para el año 2030 y se comprometió a enfrentar a Estados Unidos en ese terreno. Si bien los funcionarios han enfatizado el uso de la inteligencia artificial en áreas como defensa y automóviles autónomos, también han promovido ampliamente su uso en el cuidado de la salud.

Alibaba y Tencent, que ya dominan los sectores de comercio electrónico y pagos móviles en ese país, están a la vanguardia. Entre sus objetivos se encuentra la creación de herramientas de diagnóstico para hacer a los médicos más eficientes.

Amazon y sus socios, JPMorgan Chase y Berkshire Hathaway, ven a la tecnología como una forma de proporcionar servicios médicos simplificados y asequibles. Aunque la alianza aún se encuentra en sus etapas iniciales, podría crear servicios en línea para consultas médicas lo mismo que utilizar su enorme influencia global con el fin de negociar precios más bajos para los medicamentos.

“Es justo decir que, en general, todas las empresas tecnológicas chinas han aceptado participar y estar activas en el ámbito de la atención médica, a diferencia de Estados Unidos, donde algunas lo han hecho pero otras no”, dijo Laura Nelson Carney, una analista del sector médico de la región Asia-Pacífico en Bernstein Research.

“Pocos han hecho movimientos tan grandes como en China”, sostuvo Carney, refiriéndose a los rivales estadounidenses de Alibaba y Tencent.

Esos grandes movimientos han tenido diferentes niveles de éxito.

Mecanismo chino

En 2014, Alibaba anunció su plan del “hospital del futuro”, destinado a hacer que los tratamientos sean más eficaces al permitir que los pacientes consulten a sus doctores en línea y pidan medicamentos a través de internet. Pero, dos años más tarde, los reguladores chinos detuvieron la venta de fármacos sin prescripción en Tmall, el sitio de comercio electrónico de Alibaba. También suspendieron el sistema de monitoreo de medicinas que la compañía había creado.

Así mismo, el año pasado, la empresa de motores de búsqueda Baidu desechó su servicio de atención médica por internet, mediante el cual los pacientes podían reservar consultas a través de una aplicación, en un intento por enfocarse únicamente en la inteligencia artificial.

No obstante, algunas de las iniciativas más recientes han tenido avances. El año pasado, la unidad de salud de Alibaba presentó un software que ayuda a interpretar las tomografías y un laboratorio de inteligencia artificial para apoyar a los médicos en los diagnósticos. Aproximadamente un mes después, Tencent develó en la región suroccidental de Guangxi a Miying, un programa de imágenes médicas que ayuda a los doctores a detectar los primeros síntomas del cáncer. Ahora se usa en casi 100 hospitales de toda China.

Tencent también ha invertido en el Grupo WeDoctor, que ha abierto su propia versión del “hospital del futuro” de Alibaba en el noroeste del país. El servicio permite a los pacientes chatear por video con los médicos y elaborar las recetas en línea.

Los avances en inteligencia artificial ya han sido transformadores para los saturados médicos de China.

La doctora Yu Weihong, oftalmóloga del Hospital Universitario Peking Union, dijo que solía tardarse hasta dos días en analizar los ojos de un paciente, examinando imágenes granuladas antes de comentar sus hallazgos con sus colegas y redactar un informe. El software de inteligencia artificial que está siendo probado por el hospital la ayuda a hacer todo eso mucho más rápido.

“Ahora ni siquiera me toma un minuto”, comentó.

El software fue desarrollado por VoxelCloud, una empresa nueva que ha recaudado cerca de 28,5 millones de dólares de compañías como Tencent y la firma de capital de riesgo de Silicon Valley Sequoia Capital. Se especializa en el análisis automatizado de imágenes médicas, ayudando a los oftalmólogos como Yu a detectar pacientes con retinopatía diabética, la principal causa de ceguera entre la población de edad productiva en China.

Hay solo 20 oftalmólogos por cada millón de personas en el país, un tercio de la proporción en Estados Unidos. En abril, Pekín anunció un ambicioso plan para que los 110 millones de diabéticos de China se sometan a exámenes oculares.

“Es imposible que una persona lea tantas imágenes”, dijo Yu.

Ding Xiaowei, cuyos abuelos eran médicos, fundó VoxelCloud en 2016, tres meses después de terminar su doctorado en ciencias de la computación en la Universidad de California en Los Ángeles. La compañía, que tiene oficinas en esa ciudad y en Shanghai y Suzhou, está a la espera de la luz verde por parte de la versión china de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) a cinco herramientas de diagnóstico con tomografías computarizadas para enfermedades de la retina.

El gran tamaño de la población de China, con cerca de 1400 millones de personas que podrían proporcionar una gran cantidad de imágenes para alimentar los sistemas, proporciona una ventaja potencial para el desarrollo de la inteligencia artificial. También ayuda que China tenga menos preocupaciones en el tema de la privacidad, lo que permite una recopilación más fácil de datos que podría dar como resultado sistemas más eficientes de inteligencia artificial. La regulación tampoco es tan estricta como en Estados Unidos.

En total, más de 130 empresas están aplicando la inteligencia artificial de formas que podrían aumentar la eficiencia del sistema de salud chino, según Yiou Intelligence, una consultora de la industria con sede en Pekín. Estas compañías comprenden desde gigantes, como Alibaba y Tencent, hasta estrellas nacionales, como iFlyTek, la empresa que inventó un robot que aprobó un examen de licencia médica en China, y una serie de empresas emergentes.

El dinero está llegando. Hasta el pasado mes de agosto, capitalistas de riesgo como Sequoia y Matrix Partners habían invertido al menos $2.700 millones en estos negocios, según Yiou. Los analistas de Bernstein estimaron que el gasto en la industria de tecnología para la salud en China alcanzará 150.000 millones para 2020.

"Solía tardar hasta dos días en analizar los ojos de un paciente. Ahora ni siquiera me toma un minuto”, dijo la doctora Yu Weihong, oftalmóloga del Hospital Universitario Peking Union.