Por: Raymond Zhong.  8 junio
Alibaba Group y Tencent Holdings han escalado su competencia irrestricta por controlar la forma en que 770 millones de usuarios de Internet se comunican, compran, desplazan, entretienen e incluso invierten sus ahorros y visitan al doctor.
Alibaba Group y Tencent Holdings han escalado su competencia irrestricta por controlar la forma en que 770 millones de usuarios de Internet se comunican, compran, desplazan, entretienen e incluso invierten sus ahorros y visitan al doctor.

Olvídate de la competencia entre Google y Facebook o de aquella entre Uber y Lyft. Olvídate de Amazon contra… bueno, cualquiera.

La batalla más violenta para obtener la supremacía en el mundo de la tecnología se lleva a cabo en China y, además, podría marcar el futuro de todos los gigantes tecnológicos en el resto del mundo.

Tencent Holdings y Alibaba Group han escalado su competencia irrestricta por controlar la forma en que 770 millones de usuarios de Internet se comunican, compran, se desplazan, se entretienen e incluso invierten sus ahorros y visitan al doctor.

Los dos titanes hace mucho se expandieron más allá de sus negocios principales —los juegos y las redes sociales, en caso de Tencent, y el comercio electrónico para Alibaba— para abarcar aún más aspectos de la vida cotidiana de la población china. Han competido en la mensajería, el microblogueo y la entrega de comida para llevar. Van mano a mano en la transmisión de vídeo en continuo y la computación en la nube.

Actualmente, su batalla más feroz se centra en las transacciones de dinero digital a través de los teléfonos inteligentes. Los pagos móviles han transformado la economía china y ambos gigantes, junto con Ant Financial (una firma hermana de Alibaba), están gastando a lo grande para quedarse con las mayores rebanadas del pastel.

Las empresas más importantes de Internet en China están a la vanguardia en el vertiginoso progreso de la alta tecnología (aunque aún haya problemas con el desarrollo de tecnologías como los microchips). En este sentido, el país ofrece una visión perturbadora de lo que podría deparar el futuro, una en la que los colosos en línea como Tencent y Alibaba se convertirían en los guardianes de toda la economía, acumulando un poder inmenso sobre las industrias tradicionales mientras se vuelven muy ricas en el proceso.

Demasiada competencia

En una conferencia en diciembre en la ciudad china de Guangzhou, el director ejecutivo de Tencent, Pony Ma, dijo que sentía que ambas empresas estaban compitiendo en “demasiadas” áreas.

“A veces pienso: ‘Ah, ¿ahora estamos compitiendo en esto también? Muy bien’”, dijo Ma, riéndose. “Es un poco frustrante”.

Un duopolio así de grande no podría reproducirse fácilmente en otros lugares, como Estados Unidos.

El que ya haya varios competidores afianzados y la amenaza de intervención gubernamental generalmente evitan que empresas como Apple, Amazon, Google y Facebook se expandan atropelladamente hacia los negocios adyacentes.

El campo de batalla más reciente son las tiendas tradicionales. Alibaba ha gastado grandes cantidades —$2.900 millones en una cadena de supermercados; $2.600 millones en una tienda departamental y en un operador de centros comerciales— para conquistar el mundo real. Tencent no se ha quedado atrás con sus propias asociaciones e inversiones.

Todas estas empresas han crecido hacia otras áreas con fuerza, pero Amazon, con su incursión en el mundo de los abarrotes, las farmacias, el cuidado de la salud y otros rubros, podría ser la que más ventaja lleva en cuanto a crear un universo comercial inexorable.

Aun así, ahora que la Unión Europea está poniendo en vigor nuevas y severas leyes de privacidad, y con algunos en Estados Unidos dispuestos a seguir su ejemplo, Google y Facebook pronto podrían verse obligadas a encontrar maneras de generar dinero que ya no consistan en venderles a los anunciantes la información personal de los usuarios, dijo Raj Rajgopal, presidente de estrategias de negocios digitales en la consultoría Virtusa Corp.

“A medida que se reduzcan las ganancias, dirán: ‘Ahora necesito monetizar mi base de consumidores’”, dijo Rajgopal. “La innovación que estamos viendo en China podría verse en Estados Unidos en los próximos tres a cinco años”, agregó. “Los clientes están exigiéndolo”.

Un aliado poderoso

Sin embargo, los titanes de Internet en China tienen un aliado poderoso que no se encuentra en ningún otro lugar: el gobierno. Tencent y Alibaba han evitado los embates antimonopólicos gracias a que han procurado que Pekín los vea con buenos ojos, dijo Hu Wenyou, un socio de la firma de abogados Yingke. Su gran tamaño también implica que para las autoridades es más fácil controlarlas: simplemente tienen demasiado que perder si contravienen lo establecido por el gobierno.

“Si puedes crecer tanto y con tanto éxito en tantas áreas, eso demuestra que has mantenido relaciones muy buenas y amistosas con el gobierno”, dijo Hu.

Y ninguno de los dos gigantes ha terminado de crecer.

Cada uno tiene una capitalización de mercado cercana a los $500.000 millones, lo cual las coloca entre las firmas tecnológicas mejor valuadas del planeta. Google y Facebook tienen más usuarios, pero los pesos pesados chinos al parecer hacen más —y más y más— por los suyos.

Ambos han financiado proyectos para educación en línea, fabricación de autos eléctricos y renta de bicicletas. Ese tipo de iniciativas también representa nuevas oportunidades para que la gente use las carteras digitales de los gigantes — Alipay de Ant Financial y WeChat Pay de Tencent—, así como nuevas maneras de recolectar datos sobre el comportamiento del consumidor.

El campo de batalla más reciente son las tiendas tradicionales. Alibaba ha gastado grandes cantidades —$2.900 millones en una cadena de supermercados; $2.600 millones en una tienda departamental y en un operador de centros comerciales— para conquistar el mundo real. Tencent no se ha quedado atrás con sus propias asociaciones e inversiones.

Una vez que las empresas han logrado que la gente use sus sistemas de pago, pueden convertirse en quienes propician el comercio y servicios financieros de otro tipo. Como evidencia de la emoción de los inversionistas por las posibilidades, Ant Financial planea cotizarse en la bolsa con una oferta inicial de acciones gigantesca que podría darle a la empresa un valor de mercado más grande que el de Goldman Sachs.

“Todo el mercado de internet en China es mucho más competitivo que el estadounidense”, dijo Xiaoyan Wang, un analista de 86Research, en Shanghái. “Todos están tratando de expandir su presencia en cada sector”.

Tanto Alibaba como Tencent han tenido problemas para ganar mucho dinero fuera de su mercado nacional. Eso implica que la manera más segura de seguir creciendo es involucrarse en más áreas de las vidas de sus usuarios chinos.

Esas vidas están más preparadas para la irrupción tecnológica que las de los pobladores occidentales. En China, las pequeñas tiendas dominan el mercado minorista. La mayoría de la gente no tiene tarjetas de crédito. Estas son oportunidades de negocio más fáciles para Alibaba y Tencent de lo que serían para Amazon o Facebook.

En un informe reciente, la firma de análisis Morgan Stanley predijo que el mercado chino para Alibaba podría superar los $19.000 millones de dólares en el 2027, más que el mercado potencial de Amazon en todo el mundo.