Por: Nick Wingfield, Paul Mozur and Michael Corkery.  6 julio
A Hema attendant shows how a food code can be scanned with a smartphone, in Beijing, March 15, 2018. A global race to automate stores is underway among several of the world’s top retailers and small tech start-ups, which are motivated to shave labor costs and minimize frustrations for shoppers, like waiting for cashiers. (Giulia Marchi/The New York Times)
A Hema attendant shows how a food code can be scanned with a smartphone, in Beijing, March 15, 2018. A global race to automate stores is underway among several of the world’s top retailers and small tech start-ups, which are motivated to shave labor costs and minimize frustrations for shoppers, like waiting for cashiers. (Giulia Marchi/The New York Times)

Seattle. Para ver cómo es el interior de tiendas donde sensores e inteligencia artificial han reemplazado a las cajeras, los compradores se tendrían que enfilar a Amazon Go, la tienda de conveniencia experimental del minorista de internet, en el centro de Seattle.

Sin embargo, más negocios impulsados por la tecnología, como Amazon Go, podrían estar llegando a los clientes dentro de poco.

Una carrera global por automatizar las tiendas se ha iniciado entre los minoristas más importantes del mundo y pequeñas empresas de arranque tecnológicas, motivados a recortar costos de fuerza laboral y minimizar las frustraciones de los clientes, como el hecho de esperar en caja.

También están tratando de evitar que Amazon domine el mundo minorista físico igual que domina las compras en línea.

Las compañías están poniendo a prueba robots que ayudan a mantener los estantes surtidos, así como apps que permiten a los compradores pagar artículos vía un teléfono inteligente.

En Oriente

China, que tiene sus propias compañías ambiciosas de comercio electrónico, está surgiendo como un lugar particularmente fértil para estos experimentos minoristas.

De tener éxito, estas nuevas tecnologías podrían exacerbar la incertidumbre para la fuerza laboral minorista, que ya está en vilo a raíz del crecimiento de las compras en línea. Un análisis del Foro Económico Internacional, el año pasado, arrojó que entre el 30% y el 50% de los empleos minoristas a nivel mundial podrían estar en riesgo una vez que sean acogidas por completo las tecnologías como cajeros automatizados.

En China, un esfuerzo es una cadena de más de 100 tiendas de conveniencia sin personal de una compañía de arranque llamada Bingo Box. Los compradores escanean un código en sus teléfonos para ingresar y escanean los artículos que desean comprar. La tienda abre la puerta de salida después de que han pagado con sus teléfonos.

Alibaba, una de las compañías de internet más grandes de China, ha inaugurado 35 de sus tiendas de abarrotes automatizadas Hema, que combinan pedidos en línea con cajas automatizadas. Los clientes escanean sus artículos en quioscos de pago, utilizando reconocimiento facial para pagar electrónicamente, mientras que bolsas de mandado ordenadas en línea flotan en lo alto sobre bandas transportadoras, dirigidas a un muelle de carga para su envío.

JD, otro minorista de Internet líder en China, anunció en diciembre que está en proceso de construir cientos de tiendas de conveniencia autónomas.

Robots

En Estados Unidos, Walmart, el minorista más grande del mundo, está poniendo a prueba robots Bossa Nova, que recorren los pasillos en busca de estantes donde faltan cajas de cereal y hay artículos marcados erróneamente. Las máquinas entonces se reportan de vuelta con los trabajadores, quienes resurten los estantes y aplican etiquetas.

Algunos minoristas tradicionales se muestran escépticos respecto a si el tipo de automatización en Amazon Go puede trasladarse a tiendas grandes. Señalan que la tecnología podría no funcionar o no ser rentable fuera de un establecimiento pequeño.

Sin embargo, Chris Hjelm, vicepresidente ejecutivo de Kroger, una cadena de supermercados, aseguró que sólo era cuestión de tiempo antes de que más cámaras y sensores sean comunes en las tiendas.

Tratan de evitar que Amazon domine el menudeo.

Checking out at Hema, a Chinese grocery chain operated by Alibaba, the internet giant, in Beijing, March 15, 2018. A global race to automate stores is underway among several of the world’s top retailers and small tech start-ups, which are motivated to shave labor costs and minimize frustrations for shoppers, like waiting for cashiers. (Giulia Marchi/The New York Times)
Checking out at Hema, a Chinese grocery chain operated by Alibaba, the internet giant, in Beijing, March 15, 2018. A global race to automate stores is underway among several of the world’s top retailers and small tech start-ups, which are motivated to shave labor costs and minimize frustrations for shoppers, like waiting for cashiers. (Giulia Marchi/The New York Times)
RECUADRO: Una carrera global por automatizar las tiendas se ha iniciado entre los minoristas más importantes del mundo y pequeñas startups, motivados a recortar costos de fuerza laboral y minimizar las frustraciones de los clientes.