Por: Liz Alderman.  16 diciembre, 2017
Un hombre deja Xawax, una agencia de empleo que encuentra trabajadores para las fábricas Foxconn y Panasonic, en Pardubice, República Checa. Este tipo de agencias reclutan a miles de inmigrantes, con condiciones y paga que pocos nacionales en el país aceptarían.
Un hombre deja Xawax, una agencia de empleo que encuentra trabajadores para las fábricas Foxconn y Panasonic, en Pardubice, República Checa. Este tipo de agencias reclutan a miles de inmigrantes, con condiciones y paga que pocos nacionales en el país aceptarían.

Cuando el crepúsculo caía sobre el laberíntico campo checo, un grupo de demacrados trabajadores emergió de un frío y húmedo dormitorio de concreto de tres pisos y se apretujó en los autobuses.

El turno de la noche estaba a punto de comenzar en dos fábricas cercanas, propiedad de Foxconn y Panasonic. La mayoría de los trabajadores habían sido reclutados en Rumania, Bulgaria y otros países de Europa Central por una gran agencia de empleo.

Cuando terminen sus contratos los enviarán a casa y contarán con un nuevo grupo de trabajadores migrantes según se necesite: eslabones remplazables de una incansable maquinaria.

Por toda Europa, casi 55.000 agencias reclutan a cientos de miles de trabajadores temporales al año para empleos baratos en servicios y trabajos manuales. Las agencias permiten a los empleadores tener acceso a una fuerza de trabajo más flexible y evitar algunos de los costos laborales más onerosos de la región.

Esas agencias que reclutan trabajadores manuales peinan el continente en busca de personas dispuestas a recoger verduras en el Reino Unido, verter concreto en Francia o trabajar en líneas de ensamble en Europa del Este. Aunque reciben una paga mensual, a menudo trabajan largas jornadas y sus sueldos pueden promediar tan solo 3,50 euros (cerca de $4,10) la hora: menos que el salario mínimo en algunos países.

Algunas agencias controlan cadenas completas de suministro de trabajadores, transportándolos por las fronteras, alojándolos, trasladándolos desde y hacia sus lugares de trabajo, y luego llevándolos a otras partes cuando sus servicios ya no son requeridos.

Estas prácticas son legales según las normas que permiten a los ciudadanos europeos trabajar en cualquier parte del bloque de 28 países. Sin embargo, conforme los patronos subcontratan a más empleados y hacen más profunda su dependencia de contratos a más corto plazo para reducir costos, los reguladores europeos aumentan su escrutinio.

Empleos atípicos

Casi un tercio de los europeos tienen en este momento algún tipo de empleo atípico, desde ser conductores de Uber hasta pilotos, y existe la preocupación de que las protecciones laborales básicas, incluyendo la seguridad social y los permisos por enfermedad, estén erosionándose.

Para las empresas, los desafíos para contratar mano de obra barata están incrementándose: la recuperación económica está reduciendo la abundancia de trabajadores baratos que en un principio atrajeron a Foxconn y otras empresas a Europa.

Las agencias de empleos como Xawax, que encuentran empleados para las fábricas de Foxconn y Panasonic, son un conducto importante.

"Ese tipo de comportamiento obviamente no es ético, por decir lo menos, y deberá parar”, dice Jan Hendrych, presidente de Wincott People Group, una de las agencias de empleo más grandes de Europa.

Para los trabajadores migrantes, la elección es difícil. Los provenientes de los países europeos más pobres están ansiosos de encontrar trabajos mejor pagados. No obstante, a veces las agencias operan en una zona poco clara: piden a los trabajadores que firmen contratos en idiomas que no conocen, por lo que terminan sujetos a condiciones y pagas que pocos ciudadanos del país sede aceptarían.

Casi una decena de trabajadores de las plantas de Pardubice, quienes hablaron con la condición de que se mantuviera su anonimato por temor a perder su empleo, dijeron que tuvieron un pobre entendimiento de que los contratos que firmaron los expondrían a frecuentes turnos de horarios extendidos, incluyendo noches y fines de semana, y que tendrían que estar disponibles todo el tiempo.

El gobierno checo está llevando a cabo una investigación de las prácticas de Foxconn hacia sus empleados.

Una pareja rumana estuvo desempleada hasta que vio un anuncio de Xawax en Facebook este verano. Los miembros de la pareja, de 23 y 24 años, dijeron que un reclutador les prometió alojamiento gratis, turnos regulares y salarios similares a los de los obreros de las fábricas checas —de al menos 585 euros al mes—, algo mejor de lo que podrían obtener en Rumania.

Contratos incomprensibles

Se subieron a un camión lleno de otros reclutas con destino a Pardubice. Ahí, firmaron un contrato de empleo por seis meses con Xawax, escrito en checo, una lengua que no comprenden, sin que hubiera un traductor presente. A las 5:30 de la mañana siguiente, los transportaron a la fábrica de Panasonic para que se unieran a una centena de trabajadores en un salón cavernoso donde ensamblan componentes electrónicos.

La pareja dijo que pronto Xawax les indicó que tendrían que trabajar en un horario extendido frecuentemente o ganar bonos para poder obtener el salario prometido. Los términos estaban incluidos en el contrato que no habían podido entender.

Tiempo después, la mujer se enfermó mientras trabajaba y se desmayó una noche, por lo que la tuvieron que llevar de emergencia al hospital. Recibió poca ayuda de la agencia para conseguir que se le diera el tratamiento necesario para recuperarse por completo, dijo.

Katerina Kotrla, directora de una organización no gubernamental que ayuda a los migrantes en Pardubice, dijo que esos trabajadores tienden a ser más fácilmente explotables y cuentan con pocos recursos. Kotrla ha manejado varios casos en los que las agencias, incluyendo a Xawax, se mantenían dentro de lo legal pero proporcionaban una asistencia para servicios médicos inadecuada, dejaban de pagar cuando había lesiones que impidieran trabajar a las personas o no pagaban las horas extras. “Las agencias tienen mucho poder sobre estas personas”, dijo.

Jan Hendrych, presidente de Wincott People Group, una de las agencias de empleo más grandes de Europa, que adquirió Xawax este año, dijo que su empresa respetaba las leyes laborales de todos los países donde contrata trabajadores, y que no tenía conocimiento de esas prácticas.

Sin embargo, si una investigación interna muestra que Xawax estaba aplicándolas, dijo: “Ese tipo de comportamiento obviamente no es ético, por decir lo menos, y deberá parar”. Añadió que Wincott había trabajado con el gobierno checo en medidas para corregir las prácticas irregulares de la agencia, lo que ayudaría a atraer a los trabajadores.

En una declaración, Foxconn Technology Group indicó que, junto con las agencias que reclutaban en su nombre, se habían asegurado de que los trabajadores recibieran salarios y beneficios por arriba de los requerimientos básicos en la República Checa. Foxconn añadió que sus operaciones se auditan con regularidad, y que cumplen con las regulaciones y leyes locales correspondientes.

Panasonic señaló que dependía de agencias como Xawax para reclutar a los trabajadores en un mercado laboral muy apretado, y que ambas partes cumplían con la ley laboral checa. En una declaración, la empresa añadió que los trabajadores migrantes, con contratos con la agencia, no trabajaban más tiempo del de la jornada semanal legal, y que recibían una paga superior al salario mínimo checo.

La situación ha llegado a un punto en que se han vuelto necesarias mayores protecciones. La Comisión Europea, el brazo ejecutivo de la Unión Europea, está proponiendo la existencia de una nueva autoridad laboral para combatir esquemas de empleo cuestionables.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, quiere hacer más estrictas las normas laborales en la región.Empresas como HP y Cisco, que contrataron a Foxconn en la República Checa para ensamblar productos de electrónica, también han creado estrictos códigos de conducta para el manejo ético de trabajadores extranjeros migrantes por parte de sus proveedores.

Dell indicó que exige a sus proveedores que garanticen que los trabajadores migrantes reciban contratos que enlisten los términos del empleo en una lengua que puedan comprender, y que trabaja junto con los proveedores para corregir las violaciones.

Una evaluación reciente de la producción de Foxconn en la República Checa no identificó ningún problema relacionado con los trabajadores migrantes, agregó Dell.

En la República Checa las autoridades han estado observando las prácticas laborales de Foxconn, aunque Jiri Vanasek, el subsecretario del Trabajo, reconoció que podría ser difícil demostrar que se ha actuado de manera inadecuada.

El gobierno también está evaluando a las diversas agencias de empleo en el país. Recientemente impuso una cuota de registro para desalentar los intentos de las agencias de cambiar su nombre con frecuencia para evitar dar a los trabajadores empleos de tiempo completo tras la expiración de sus contratos temporales, y para restringir a los operadores fraudulentos.

Con todo, los críticos dicen que a pesar de los esfuerzos por aumentar las protecciones, los reguladores europeos necesitan cerrar los vacíos en las leyes laborales que permiten el empleo inestable, los sueldos bajos y un ciclo de precariedad.

“Si existe una carrera hacia el abismo, esta ha sido generada por nuestros propios gobiernos”, dijo Rutvica Andrijasevic, académica de la Universidad de Bristol que ha investigado el impacto de Foxconn en los estándares laborales europeos.