Por: Motoko Rich.   13 febrero
Carlos Ghosn, el asediado ejecutivo automotriz, culpó a sus rivales de Nissan de realizar declaraciones falsas ante los fiscales y destituirlo de su cargo como presidente de la empresa que ayudó a rescatar hace casi dos décadas.
Carlos Ghosn, el asediado ejecutivo automotriz, culpó a sus rivales de Nissan de realizar declaraciones falsas ante los fiscales y destituirlo de su cargo como presidente de la empresa que ayudó a rescatar hace casi dos décadas.

Tokio, Japón. Carlos Ghosn, el asediado ejecutivo del sector automotriz acusado de malas prácticas financieras, afirma que fue víctima de un plan para traicionarlo elucubrado por otros dirigentes de Nissan interesados en frustrar sus planes de mejorar las relaciones del fabricante de automóviles con sus socios de alianza, Renault de Francia y Mitsubishi Motors de Japón.

En una entrevista con Nikkei Asian Review, la primera que otorga tras su arresto el 19 de noviembre, Ghosn culpó a sus rivales de Nissan de realizar declaraciones falsas ante los fiscales y destituirlo de su cargo como presidente de la empresa que ayudó a rescatar hace casi dos décadas. Explicó que quería unir a los tres miembros de la alianza para que fueran “autónomos pero parte de una empresa controladora”.

“Algunos interpretaron un liderazgo firme como dictadura, distorsionaron la realidad” con el “propósito de deshacerse de mí”, se lamentó. Ghosn habló con los periodistas de Nikkei durante veinte minutos, y el artículo publicado incluía una ilustración. La entrevista no incluyó fotografías ni archivos de audio.

Los fiscales, que han interrogado a Ghosn desde hace más de dos meses, lo acusaron de no registrar $80 millones de sus ingresos en las declaraciones presentadas a las autoridades financieras japonesas y transferir temporalmente pérdidas personales a los libros contables de Nissan. Ya lleva más de setenta días en la cárcel y se le ha negado el derecho a fianza en dos ocasiones.

El abogado principal de Ghosn en Japón, Motonari Otsuru, no respondió nuestra llamada para solicitar sus comentarios.

Intriga corporativa

Durante una audiencia frente a los tribunales este mes, Ghosn afirmó ser inocente de los cargos. También prometió entregar sus pasaportes y cubrir los gastos de un apartamento privado, guardias de seguridad y un brazalete electrónico de tobillo para que lo liberaran mientras se realizan las investigaciones. El tribunal consideró que era posible que el millonario de 64 años intentara escapar.

En la entrevista con Nikkei, que tiene relaciones estrechas con la élite de los negocios en Japón, Ghosn relató que tenía un “plan para integrar” a Renault, Nissan y Mitsubishi Motors y que lo había compartido con Hiroto Saikawa, el director ejecutivo de Nissan, en septiembre.

Nicholas Maxfield, vocero de Nissan, se negó a hacer comentarios acerca de las fechas señaladas por Ghosn.

La alianza de Nissan, Renault y Mitsubishi constituye un gigante en la industria que fabrica más de diez millones de automóviles al año. Los consejos de administración de Nissan y Mitsubishi separaron a Ghosn de su cargo como presidente poco después de su arresto. Ghosn renunció a sus cargos de presidente y director ejecutivo de Renault la semana pasada.

Los fiscales japoneses también acusaron a Nissan de mala conducta financiera en relación con el caso de Ghosn; La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, por su parte, interrogó a Nissan.

La entrevista de Nikkei fue notable por la forma metódica en que Ghosn respondió algunas de las grandes interrogantes y especulaciones sobre sus tratos financieros con la empresa fabricante de automóviles. Ha habido varias filtraciones de información a los medios sobre sus viviendas, salario y finanzas personales, además de cuestionamientos sobre si presentó informes correctos de sus ingresos a las autoridades financieras durante varios años.

Ghosn comentó a los periodistas de Nikkei que negaba acusaciones de que hubiera canalizado indebidamente $14,7 millones de pagos a una compañía dirigida por el empresario saudita Khaled al-Juffali, a quien describió en su audiencia celebrada este mes como un “socio” de Nissan en la región del golfo Pérsico.

Los fiscales investigan acusaciones sobre el uso de fondos de Nissan para pagarle a Juffali por ofrecer colateral para las pérdidas personales de Ghosn en papel de más de 16 millones de dólares, sufridas por inversiones en divisas después de la crisis financiera de 2008.

En una declaración anterior presentada al tribunal, Ghosn señaló que Nissan le había pagado a Juffali por servicios prestados a la empresa en el Medio Oriente. En la entrevista con Nikkei, dijo que “el ejecutivo a cargo de la región autorizó” el pago.

Maxfield, el vocero de Nissan, afirmó que la empresa ya había “identificado problemas importantes con su gobierno interno”. Agregó: “No podemos hacer comentarios sobre datos específicos de la investigación interna de Nissan”.

En la entrevista con Nikkei, Ghosn negó haber comprado indebidamente casas lujosas a través de una filial de Nissan, e indicó que Nissan autorizó las compras.

“Hari Nada es responsable de todo esto”, dijo, haciendo referencia a un vicepresidente sénior de Nissan. Nada no respondió nuestra llamada para solicitar sus comentarios.

Ghosn describió como una “distorsión de la realidad” cierta información que afirma que recibió indebidamente un pago de 7,8 millones de euros, equivalentes a unos 8,9 millones de dólares, de una empresa conjunta de Nissan y Mitsubishi establecida en los Países Bajos. Dijo que la misma se había creado por cuestiones de “sinergia, no para efectuar pagos”.

Maxfield, el vocero de Nissan, coincidió en que ese era el objeto de la coinversión.

“Por eso se creó la empresa”, dijo. “Por eso Nissan y Mitsubishi, como parte de su investigación conjunta sobre las acciones de esa empresa, determinaron que Ghosn actuó indebidamente al efectuar un pago en su favor, por lo que tomarán medidas para recuperar la cantidad que se le pagó”.

Apoyo

La entrevista de Ghosn concuerda con declaraciones de sus familiares, quienes han dicho que creen que Saikawa orquestó un “golpe de Estado” en su contra.

En una entrevista con la publicación francesa de negocios Les Échos este mes, Saikawa negó información según la cual Nissan organizó una confabulación para expulsar a Ghosn y la calificó de “absurda”, contraria a las pruebas “serias” que, según él, había reunido la empresa.

Saikawa le dijo a Les Échos que la investigación interna de Nissan sobre posible conducta financiera indebida por parte de Ghosn y su colaborador cercano, Greg Kelly, miembro del consejo, “sugiere que se trata de una manipulación y encubrimiento deliberados”.

Un abogado de Kelly, antiguo ejecutivo de recursos humanos y confidente cercano de Ghosn, afirmó que en noviembre Nada atrajo con engaños a Kelly a Tokio para que los fiscales pudieran arrestarlo junto con su jefe. Kelly es estadounidense y voló desde su hogar en Nashville en un jet de la empresa solicitado por Nada, según dijo su familia.

Los cargos en contra de Kelly son por conspirar para registrar ingresos menores en las declaraciones de Ghosn, pero salió bajo fianza en diciembre para que le practicaran una cirugía en Tokio.

Algunos expertos en gobierno corporativo han cuestionado que Ghosn pudiera actuar por su cuenta sin el conocimiento de otros consejeros. La entrevista de Nikkei no aclara ese punto.

“Habla de autorizaciones de distintas personas, pero ninguno es miembro del consejo de administración”, aseveró Nicholas Benes, de la organización sin fines de lucro The Board Director Training Institute of Japan, dedicada al estudio del gobierno corporativo.

“Es extraño y requiere alguna explicación”, enfatizó Benes. “Me gustaría saber de qué estaban enterados los demás consejeros y cuándo recibieron esa información”.