Por: Amie Tsang.  5 enero

Londres, Inglaterra. Las cámaras apenas habían terminado de captar a la pareja recientemente comprometida del príncipe Enrique y Meghan Markle, pero Emma Bridgewater, una fabricante británica de cerámica, ya estaba haciendo una taza conmemorativa de ese suceso de la realeza.

La semana siguiente, un poco menos de 1.000 tazas —con la leyenda “Enrique y Meghan están comprometidos”, y la fecha del anuncio— estaban a la venta. Se vendían en línea por cerca de 20 libras ($27) y se terminaron en 24 horas.

5/01/2017. USAR SOLO EN EL FINANCIERO.Engagement mugs for Prince Harry and Meghan Markle at Emma Bridgewater's factory in Stoke-on-Trent, England, Dec. 18, 2017. The company has sold over 35,000 pieces of pottery based around Prince WilliamÕs wedding and has produced 15 different commemorative mugs for various royal events. (Andrew Testa/The New York Times)
5/01/2017. USAR SOLO EN EL FINANCIERO.Engagement mugs for Prince Harry and Meghan Markle at Emma Bridgewater's factory in Stoke-on-Trent, England, Dec. 18, 2017. The company has sold over 35,000 pieces of pottery based around Prince WilliamÕs wedding and has produced 15 different commemorative mugs for various royal events. (Andrew Testa/The New York Times)

Desde vajillas decoradas con retratos oficiales hasta juguetes que funcionan con energía solar con el saludo característico de la reina, la monarquía británica es un gran negocio. La economía de la realeza, que normalmente satisface a turistas y entusiastas, sube la velocidad cuando hay eventos importantes.

“Es una ráfaga de color en un mundo bastante gris”, dijo Bridgewater, la fundadora que comparte el nombre con la empresa de cerámica.

La familia real británica contribuirá con un estimado de 1.800 millones de libras a la economía del país este año, de acuerdo con Brand Finance, una agencia de consultoría. El grueso de esa cantidad fueron 550 millones de libras provenientes del turismo. Brand Finance calcula que quienes viajen para la boda del príncipe Enrique, programada para la primavera, aportarán unos 500 millones de libras adicionales el próximo año. Se espera que aproximadamente un décimo de esa cantidad provenga de ventas de artículos.

Los coleccionistas entusiastas como Margaret Tyler son una audiencia exigente.

Tyler, de 73 años y seguidora dedicada de la realeza, ha llenado su casa en el noroeste de Londres con mercancía conmemorativa, incluyendo una copia del vestido de Issa que Kate Middleton portó durante el anuncio de su compromiso con el príncipe Guillermo, y un pequeño plato de cristal con un retrato de la reina Isabel II, con el que comenzó su colección. Una de sus habitaciones está dedicada en exclusiva a la princesa Diana, y otra a la reina, las cuales renta por 75 libras la noche.

Las aseguradoras han valuado su colección en 40.000 libras.

“Me gustaría que haya cosas bonitas de porcelana de ceniza de hueso”, dijo Tyler sobre los productos de la última boda real. “No compro cualquier cosa. Tiene que gustarme”.

La fiebre por la realeza es una tradición capitalista en el Reino Unido.

Royal Crown Derby, un fabricante de porcelana, ha estado manufacturando productos conmemorativos desde la coronación del rey Jorge III, en 1760. Jan Hugo, un coleccionista de 59 años con 10.000 piezas radicado en Nueva Gales del Sur, Australia. Tiene teteras que datan incluso del reinado de la reina Victoria.

5/01/2017. USAR SOLO En EL FINANCIERO.A room dedicated to Princess Diana at the home of collector Margaret Tyler in London, Dec. 19, 2017. A dedicated royalist, Tyler has filled her home with commemorative items, which insurers have valued at £40,000. (Andrew Testa/The New York Times)
5/01/2017. USAR SOLO En EL FINANCIERO.A room dedicated to Princess Diana at the home of collector Margaret Tyler in London, Dec. 19, 2017. A dedicated royalist, Tyler has filled her home with commemorative items, which insurers have valued at £40,000. (Andrew Testa/The New York Times)

“Creo que solo buscan excusas para poder hacer artículos, cada que hay un nacimiento, boda, compromiso, aniversario, cualquier cosa”, dijo Hugo.

Cuando se casó el príncipe Guillermo, en 2011, la elegante tienda departamental británica Fortnum & Nasib vendió una mezcla de té para el desayuno de boda de Kenia, donde le propuso matrimonio a su futura esposa. El parque temático de diversiones Legoland hizo una réplica del palacio de Buckingham, con la novia, el novio y varios acompañantes con buenos deseos. Incluso la cadena de pizzas a domicilio Papa John’s puso sus rostros en una pizza.

La empresa de Bridgewater ha vendido más de 35.000 piezas de cerámica relativas a la boda del príncipe Guillermo y ha producido 15 tazas conmemorativas de distintos eventos, desde la boda del príncipe Andrés y Sarah Ferguson que tuvo lugar en 1986, hasta el nacimiento de la segunda hija del príncipe Guillermo, la princesa Carlota, en 2015. La empresa tiene ventas anuales de cerca de 20 millones de libras.

En estos tiempos la mercancía es extensa. Bridgewater ofrece otra taza y un paño de cocina planeados para la boda el próximo año, así como una taza para celebrar a la tercera hija del príncipe Guillermo y Catalina, la duquesa de Cambridge, que nacerá en abril.

Royal Crown Derby tiene una serie de diseños en curso, como una charola en forma de corazón que costará 75 libras y un plato octagonal con acabado en oro de 150 libras. La empresa comenzó a planear cuatro meses antes de que se anunciara oficialmente el compromiso, cuando el chisme comenzó a circular en la prensa británica.

Está en espera de detalles específicos, como si Markle usará el nombre que adoptará como princesa, Rachel, para dar los toques finales a sus productos de porcelana de ceniza de hueso. “Una de las cosas en que insisten los coleccionistas es que tenga el nivel de información y detalle aplicado al diseño”, dijo Steven Rowley, director de ventas y mercadotecnia de Royal Crown Derby.

Conforme aumenta la fiebre por la realeza, la empresa planea contratar a entre 10 y 15 personas más. También espera participar del interés aumentado en Estados Unidos —Markle es estadounidense— e introducir sus productos en tiendas como Bloomingdale’s y Bergdorf Goodman.

Las agencias de viajes y visitas guiadas también están preparándose.

British Tours está armando posibles itinerarios. La empresa ya realiza “visitas guiadas de Guillermo y Catalina”, que siguen los pasos de la pareja real, con paseos al lugar donde hicieron sus estudios universitarios y la abadía de Westminster, donde se casaron.

Olivia Basic, planeadora de paseos en la empresa, dijo que las visitas temáticas sobre el príncipe Enrique y Markle podrían incluir algunos clubes nocturnos elegantes que él frecuentaba (en sus años mozos fue conocido por ser muy fiestero).